Autor: Osvaldo Carvajal, académico de Licenciatura en Letras Mención Literatura UNAB.
Columnas de Opinión: Kafka contra los Therians
Columnas de Opinión: Kafka contra los Therians Si Kafka hubiera sabido que algún día su protagonista más célebre sería considerado el primer therian de la historia, no le hubiera pedido a su amigo Max Brod que quemara sus escritos: lo habría hecho él mismo. Y es que, en realidad, Gregor Samsa es todo lo contrario: un antitherian. Vamos por parte. "Therian" es la abreviatura de la palabra inglesa "therianthropy", que a su vez viene del griego: "THERIon", animal salvaje, y "ANTHROPos", humano. Como si fueran el Museo Británico de su época, los romanos se adueñaron de este concepto e, incluso, un tal Ovidio escribió un tratado al respecto: curiosamente (o no), lo tituló Las Metamorfosis.
Allí enumeraba transformaciones célebres de la mitología griega, como cuando la hechicera Circe convierte a los compañeros de Odiseo en chanchos por arrasar con el banquete que les preparó como recepción. .. No los juzgo, pero Circe sí lo hizo y los castigó.
Es más, Ovidio describe en detalle la desesperación de verse convertido: el teriántropo clásico es una mente humana que sufre por estar atrapada en un cuerpo animal. ¿Les suena? Es literalmente Gregorio despertando convertido en un bicho raro. .. A quién no le ha pasado. Pero, en La Metamorfosis, cuando el protagonista siente su cuerpo extraño no se trata de un cambio positivo como el de la cuncuna amarilla. Gregorio sufre por no poder asistir a su trabajo, generar dinero para mantener a su familia y, con ello, su lugar en la maquinaria moderna. Sí, el protagonista de Kafka sufría por no ser productivo para un sistema que acabará desechándolo cuando le deje de ser útil; es el trabajador modelo, obediente, puntual y rompehuelgas, el Espinita de la oficina.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo esto con un grupo de adolescentes que se pasean por las calles caminando en cuatro patas (quadrobics, le llaman) con máscaras y colas fabricadas con sus peluches de infancia? Absolutamente nada, porque los therians acogen esta identidad como un regalo, no como un castigo.
Comportarse como animales no solo les resulta placentero, sino que les permite lo que para Gregory era impensable: librarse de responsabilidades y ataduras sociales: el Hakuna Matata hecho canon de golpe. ¿Son, entonces, los therians héroes épicos que, cual Prometeo y Antígona, desafían a un sistema opresor para sostener sus valores? Por supuesto que no. Pero tampoco son los herederos de Gregorio Samsa.
Tal vez, y solo tal vez, estén más emparentados con una criatura del folklore, una que al igual que ellos, daba que hablar justo cuando sucedían cosas sobre las que no era conveniente conversar: quizás, el verdadero precursor de los therians es nuestro Chupacabras, sobre el cual debe haberse escrito tanto en los 2000 como hoy sobre sus nietitos. Chúpate esa, Kafka. Autor: Osvaldo Carvajal, académico de Licenciatura en Letras Mención Literatura UNAB..