EDITORIAL: Conectividad en punto de quiebre
EDITORIAL: Conectividad en punto de quiebre Editorial Conectividad en punto de quiebre El fantasma del Puente Cancura sigue fresco en la memoria de la Región de Los Lagos, por lo que hay que evitar repetir la historia. esenta y seis años. Esa es la carga temporal que soportan los cimientos del Puente Maullín N*, la columna vertebral que mantiene unida a la ciudad de Llanquihue.
No se trata solo de una estructura de hormigón que ha resistido los devastadores terremotos de 1960 y 2010; se trata del único nexo viable para la vida cotidiana de miles de familias que transitan entre el sector alto y el centro de la urbe. Sinembargo, la declaración de licitación desierta para su diseño de reposición --por una diferencia presupuestaria del 27% deja en evidencia una desconexión alarmante entre la burocracia estatal y la seguridad pública. Resulta inverosímil que, tras una década de diagnósticos, oficios y decretos municipales que son letra muerta ante la falta de fiscalización, el aparato público se detenga nuevamente por 134 millones de pesos.
Si bien el resguardo de las arcas fiscales es un deber, la rigidez del sistema de inversiones (Serviu y Mideso) no conversa con la realidad de los costos de mercado actuales, ni mucho menos con la urgencia de evitar una tragedia. El fantasma del Puente Cancura sigue fresco en la memoria de la Región de Los Lagos; repetir la historia por no ajustar una planilla Excel sería imperdonable. La situación del viaducto no admite más "peloteos" administrativos. La estructura ha cumplido su vida útil, presenta grietas visibles y vibra peligrosamente con el paso de camiones que ignoran las restricciones de tonelaje. La ciudad industrial no puede permitirse quedar dividida en dos, obligando a sus habitantes a una "vuelta larga" por la Ruta 5 que es Operativa y económicamente inviable para el tránsito interno. Ante este escenario, la solicitud de priorización regional realizada por un consejero regional y aumento de presupuesto no es un favor, es una obligación técnica y ética. Mientras se resuelve el laberinto del diseño definitivo, la instalación de un puente mecano de emergencia por calle Matta debe pasar de ser una sugerencia delos concejales a una medida ejecutiva inmediata. El Estado debe entender que el tiempo del hormigón se acabó; la paciencia de la ciudadanía, también. No esperemos a que la gravedad haga el trabajo que la administración no pudo concretar a tiempo..