Autor: Sergio Martinic Coordinador de Investigación Facultad de Educación Universidad de Las Américas
Columnas de Opinión: Desigualdades y resultados de la PAES
Columnas de Opinión: Desigualdades y resultados de la PAES Solo un establecimiento público apareció entre los 100 colegios con mejores puntajes en la prueba PAES 2025. Por otra parte, si se considera el 10% de estudiantes con más altos puntajes, se constata que la mayoría de ellos provienen de establecimientos privados o particulares subvencionados.
Dada la estrecha relación entre dependencia de los establecimientos y el nivel socio económico de los alumnos, es posible inferir que los puntajes se asocian al capital cultural y al tipo de establecimiento al cual estos asisten. El problema no es nuevo y exclusivo de la PAES. Las mediciones SIMCE y otras internacionales verifican constantemente estas relaciones. Hay variaciones y mejorías en el tiempo, pero estas noeliminan las brechas que se producen en los aprendizajes entre establecimientos y realidades sociales diferentes. Las desigualdades no asombran ni inquietan. Es parte de nuestro sentido común que los destinos educacionales sean distintos de acuerdo con el origen social y las oportunidades educativas.
Las autoridades y técnicos suelen decir que estas diferencias son anteriores y externas a los instrumentos de evaluación, las causas son sociales y se responsabiliza a las familias, a los profesores o bien al mérito de los propios estudiantes. Esta afirmación, muy habitual en el debate internacional sobre pruebas estandarizadas, supone una autonomía y neutralidad de los instrumentos de medición que es ampliamente discutida en el campo de la investigación y evaluación educativa. La naturaleza de los fenómenos y de las teorías que sostienen la medición son muy diferentes. La PAES surgió después de un amplio debate público que cuestionó la PSU por la constante y creciente desigualdad que demostraban sus resultados. Se cuestionó su constructo y metodología. En efecto, las pruebas no son infalibles y deben estar en permanente revisión. Es importante que toda la experiencia y conocimiento de nuestros técnicos e investigadores esté al servicio de una reflexión crítica sobre las pruebas de medición y los procesos selectivos de nuestras universidades. No es necesario esperar una nueva década para pensar en cambios y opciones que garanticen educación universitaria para jóvenes que han tenido desventajas en sus oportunidades educativas. El problema afecta a generaciones y sus consecuencias sociales y personales son muy difíciles de reparar. Autor: Sergio Martinic Coordinador de Investigación Facultad de Educación Universidad de Las Américas.