CARTAS: Familias de Magallanes vamos a cultivar
CARTAS: Familias de Magallanes vamos a cultivar La columna de.. . GONZALO VALDÉS LUFI, INGENIERO EN ADMINISTRACIÓN /GESTIÓN PÚBHCA Familias de Magallanes vamos a cultivar En un documental de Televisión, pude conocer conocer que en Alemania hay personas que cuidan los llamados “Schrebergarten”, unas pequeñas parcelas de unos 335 metros cuadrados aproximadamente, aproximadamente, los cuales están ubicados al interior o en los alrededores de las grandes ciudades y que tienen una larga tradición en el país, además de estar reglamentado, en dimensiones y en especies especies permitidas. Recuerdo que las primeras casas de Magallanes, en sus principales asentamientos urbanos eran verdaderas quintas, o pequeños huertos.
Las dimensiones dimensiones de los patios eran más grandes y fue muy común el cultivo de diversas especies vegetales vegetales y algunos animales de corral en la ciudad, lo que fue muy significativo para la economía doméstica doméstica en tiempos donde la cadena logística no estaba tan desarrollada como en la actualidad. Sin duda que el trabajo de un pequeño huerto demanda tiempo, trabajo, atención y un compromiso compromiso personal.
Pero siempre cuando veo estos artículos o documentales trato de vincularlos a nuestra comunidad, a la familia, a la sociedad y que en sí mismo nos dan una señal de las buenas prácticas que existe en un país desarrollado.
De qué forma niños, jóvenes, y adultos podrían mejorar su calidad de vida teniendo un pequeño huerto urbano, en función del espacio disponible disponible de su domicilio, lo que se vincula a la salud mental y al observar un proyecto personal, donde donde cada paso está vinculado con otro, como lo demuestra la propia naturaleza.
No es necesario tener una parcela, ni grandes recursos financieros para poder tener un cultivo urbano, incluso en un departamento podría tener espacio para un cultivo comestible de vegetales; una pequeña casa podría tener un invernadero y codornices que den huevos; o si tiene más espacio espacio disponible podría tener un invernadero, gallinas, lombrices y árboles frutales. Muchas veces veces artículos de desecho se utilizan para tareas de cultivo domiciliario, recipientes de huevo, y de yogurt, junto con desechos orgánicos de la cocina cocina son útiles.
Los beneficios de tener un huerto urbano son variados: que los niños aprendan en primera persona persona ciencias vegetales, que los niños y adultos dejen de estar tantas horas expuestos a pantallas; pantallas; que se puede reciclar dentro del hogar; que se pueda realizar compostaje; que podamos tener tener productos orgánicos de elaboración propia; que podamos tener realización personal y obtener obtener más salud mental.
Las políticas públicas buscan beneficiar a las personas, pero también como familias podemos tener políticas a pequeña escala para ser más saludables en todo el amplio espectro de la palabra, palabra, cada uno tendrá en su mente recuerdos de cómo los abuelos cultivaban algo en su casa, desde desde papas, gallinas y hasta cerdos; en los tiempos actuales no es posible tener una granja, pero por lo menos tener un macetero con hierbas, como hicieron los primeros magallánicos.. - -