Autor: FERNANDO MARAMBIO
Los 8 agitados meses de Francesca Conserva en Alemania: trabaja de mucama y consiguió pololo
Los 8 agitados meses de Francesca Conserva en Alemania: trabaja de mucama y consiguió pololo 0 cho meses ha pasado Francesca Conserva en Nuremberg, Alemania, sin saber el idioma y con un inglés más bien rústico.
Aún así, consiguió trabajo, pololo autóctono y se sumó a un sistema de salud que le entrega gratis sus medicamentos. ¿Y cómo fue a dar a Alemania la ex animadora de "Milf"? "Siempre quise vivir fuera. El 2014 fui con mi hijo a Europa y, como tenemos pasaportes italianos, dijimos qué ganas de quedarnos por acá un tiempo", comenta la hermana de Claudia Conserva.
Por sugerencia de su hijo José Tomás, de 23 años, eligieron Alemania, pues él quería estudiar allí. "Pero por un tiempo pareció que nos equivocamos porque tuvimos muchos problemas para conseguir trabajo por los problemas de idioma", admite ella, que ha mantenido un empleo como mucama en un hotel de 4 estrellas. Mientras le echa un ojo a las calles llenas de nieve, Conserva explica sus sentimientos: "Ha sido un tiempo muy difícil, con soledad, desamparo absoluto. Extraño a mi mamá, a mis hermanos, pero al mismo tiempo me siento contenta porque me he demostrado que puedo salir adelante sola". Ni tan sola, Francesca. Usted tiene pololo. "Ay, sí, mi hombre alemán. Lo conocí en una fiesta parecida el oktoberfest en una ciudad llamada Erlangen. Nos conocimos por una amiga en común. Él habla varios idiomas, entre ellos el español, y me llevó a conocer el lugar. Y ya no nos separamos más.
Él es ingeniero, le va bien, es un cerebrito, no sé cómo me pesca". ¿Cómo se llama? "Ah, a él no le gustaría que lo nombrara en un medio". La chilena explica que le ha impactado el nivel de respeto que los alemanes mantienen por el prójimo. Al nivel que cuando ella Ilora de melancolía, el novio sólo le pregunta cómo está, sin hacer mayores cuestionamientos ni mimos. Poco después de conocerse, Francesca se fue a vivir con su pololo, quien la ha apoyado en sus cuitas.
La acompañó el día en que ella encontró el dato para conseguir trabajo tras "postular a miles" de puestos. ¿Qué hace específicamente usted en el hotel? "Me levanto muy temprano para llegar antes de la hora de entrada. En el hotel preparo habitaciones. Te mueres lo que pesa un colchón, pero tenemos que levantarlos, doblar las sábanas. Hago unas 40 camas al día y termino muerta. Es tanto el esfuerzo, que acá he comido de todo y bajé de 69 a 63 kilos. Luego, por la tarde, voy a un curso de alemán ofrecido de manera gratuita". ¿Cómo le va con el idioma? "Llego cansada a clases, no me entra mucho la materia. Encuentro WASCHENAN que hablan como Yoda, o sea que al revés, jajajá. Pero estoy entendiendo más. De hecho, ahora me doy cuenta de que mis compañeras, que son en su mayoría rumanas, me pelan". ¿Qué dicen de usted? "Que soy lenta para hacer las piezas. Pero soy súper responsable, me quedo hasta terminar todo mi trabajo aunque me pase en el horario. Acá estamos cerca de las empresas Puma y Adidas, así que mucha gente está de paso en el hotel. Y la gente es rara. Por ejemplo, en las piezas de las chinas te CEDIDA das cuenta de que tienen un bonito cutis porque se hacen de nuevo.
En serio, se echan un montón de skincare, es de otro nivel". Este miércoles, Francesca aterrizará de vuelta en Santiago para pasar tiempo con su familia y para acompañar a su hijo, quien ha encontrado lo que cree es su vocación: estudiar ciencias políticas en Chile.
No tiene claro si volverá a Alemania porque siente pena de sólo pensar que se separaría de José Tomás. "Espero que la vida me sorprenda", comenta, orgullosa de saber que ha podido mantenerse una temporada en un ambiente lejano. ¿Y qué pasará con el pololo? Es posible que venga en marzo. "Le hablé con tanto orgullo de Chile que espero que podamos visitar juntos lugares como San Pedro de Atacama". Autor: FERNANDO MARAMBIO. Se fue a la aventura sin saber el idioma.
Hace 40 camas diarias en un hotel, pero sus compañeras "me pelan porque soy lenta". "Me siento contenta porque me he demostrado que puedo salir adelante sola", comenta la ex panelista de "Milf" A Francesca le costó meses conseguir el empleo en un hotel. Sus compañeras son rumanas. Tito, el perrito de 15 años, no se asusta con la nieve.