Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.
“Guerra abierta” entre Pakistán y Afganistán sacude la región en plena crisis EE.UU.-Irán
“Guerra abierta” entre Pakistán y Afganistán sacude la región en plena crisis EE.UU. -Irán Nuevo foco de conflicto aumenta la tensión: Mientras las tensiones entre Estados Unidos e Irán aumentan con amenazas directas de incursiones militares, retiros de personal diplomático y tras unas negociaciones en Ginebra que no cumplieron las expectativas de Washington, un nuevo frente bélico se ha desatado en la región: la “guerra abierta” entre Afganistán y Pakistán, conflicto que escaló tras una serie de bombardeos del gobierno paquistaní contra la capital afgana, Kabul, y la ciudad de Kandahar hogar del líder supremo de los talibanes, que gobiernan de facto el país desde 2021, a quienes acusa de proteger a grupos insurgentes. El enfrentamiento se produce tras meses de escaramuzas en la frontera, en medio de un frágil cese el fuego que imperaba desde octubre pasado.
Fue el ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, el que habló de “guerra abierta” al afirmar que a su país se le había “agotado la paciencia” con el régimen talibán, al que acusó de “exportar terrorismo”. El gobierno de Islamabad lleva tiempo denunciando que Kabul protege y permite que el grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) utilice su territorio como base de operaciones para perpetrar atentados en suelo paquistaní. Parte de los acuerdos de la tregua incluía el compromiso del régimen talibán para neutralizar a los grupos insurgentes en su territorio, a cambio del cese de los bombardeos transfronterizos del ejército paquistaní. Según The New York Times, la ofensiva de Islamabad es la más severa desde la tregua de octubre y, por primera vez, habría alcanzado infraestructura militar del gobierno afgano. Antiguos aliados, ahora enemigos La relación entre ambos países no siempre fue hostil. Durante la década de 1990, Pakistán fue clave en la formación del movimiento talibán afgano y protegió a muchos de sus líderes durante la ocupación estadounidense.
Sin embargo, tras la retirada de este último en 2021 y el rápido retorno al poder de los talibanes, la aparente sintonía inicial entre ambos países se deterioró ante la negativa de Kabul de frenar las incursiones del TTP en territorio vecino. Para el historiador y profesor de la Universidad George WaIrán es el primer país designado como un “Estado patrocinador de detenciones injustas” por parte de Estados Unidos, en plena escalada de tensiones. shington, Benjamin D.
Hopkins, la clave del quiebre actual reside en que, a diferencia de su ascenso en 1996, la vuelta al poder de los talibanes en 2021 se produjo sin ayuda de Pakistán, lo que ha provocado que el régimen “ya no se sienta en deuda o dependiente” de los deseos de sus antiguos protectores en Islamabad. Según el académico, el detonante del conflicto es el tratamiento de los grupos islámicos radicales en la frontera.
Sin embargo, Hopkins advierte que existe un segundo factor, “quizás incluso más importante”, que son las disputas territoriales de larga data asociadas al rechazo histórico afgano a la frontera trazada por Reino Unido en 1893, conocida como la Línea Durand. Ante el estallido de este nuevo frente, los actores regionales han comenzado a reaccionar con cautela. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán exhortó ayer a Kabul e Islamabad a “abstenerse” de cualquier acción que agrave su conflicto, además de ofrecerse formalmente como mediador para facilitar el diálogo. Trump y su “decisión final” Mientras el gobierno iraní dice querer mediar entre sus vecinos, también se enfrenta a unas tensas negociaciones con Estados Unidos por su programa nuclear.
A pesar de los “progresos” ESSERPECNARF que anunció la delegación iraní tras la ronda de conversaciones del jueves en Ginebra, ninguna autoridad estadounidense se había pronunciado sobre ellas hasta ayer, cuando el Presidente Donald Trump afirmó no estar “contento con la forma en que (Irán) ha negociado”, sin descartar la posibilidad de una operación militar, aunque afirmó que todavía no “había tomado una decisión final”. Washington ha reforzado su presencia militar con el mayor despliegue naval en la zona desde 2003, que incluye dos portaaviones, docenas de buques de guerra y cientos de aeronaves.
Según los medios estadounidenses, sobre la mesa del Presidente hay múltiples opciones, que van desde una operación militar limitada que fuerce a Irán a aceptar el acuerdo que propone Trump, hasta una campaña a gran escala para producir un cambio de régimen. En la vereda contraria, Teherán ha advertido con represalias contra bases y aliados estadounidenses en la región. A pesar de que Trump aún no define el curso de acción de Washington, su gobierno autorizó ayer la salida de todo el personal no esencial de su embajada en Israel. Como medida de presión adicional, la Casa Blanca, a través de un comunicado, designó a Irán como “Estado patrocinador de detenciones injustas”, con el objetivo de penalizar a Teherán por el arresto de ciudadanos estadounidenses.
Desde Washington volvieron a instar a los estadounidenses a retirarse lo antes posible de Irán, una medida replicada en parte por los gobiernos de China, Alemania, Francia, Italia y otras naciones que advirtieron a sus ciudadanos evitar viajes a la zona.
PRIMER PAÍS Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.. Mientras Islamabad lanza una ofensiva aérea contra los talibanes tras meses de escaramuzas en la frontera, Trump ha intensificado la presión sobre Teherán por la falta de avances en las últimas negociaciones sobre su programa nuclear. PRIMER PAÍS LOS TALIBANES se enfrentan a un conflicto bélico contra sus antiguos aliados de Pakistán.