COLUMNAS DE OPINIÓN: Ciudadanía, democracia y Bachillerato Internacional
COLUMNAS DE OPINIÓN: Ciudadanía, democracia y Bachillerato Internacional Álvaro González Rector de The British School Apropósito Apropósito del cambio de mando vivido esta semana semana a nivel presidencial en nuestro país, ceremonia ceremonia institucional que refleja la fortaleza de nuestras instituciones democráticas, cabe preguntarse acerca del rol de los colegios en la construcción de ciudadanía democrática.
Como es lógico esperar, esperar, nuestros estudiantes llegan al colegio con un acervo cultural familiar familiar que les otorga identidad y sentido de pertenencia, con el cual se forman opiniones y toman posturas posturas frente a los desafíos que se nos presentan como sociedad.
El rol de los colegios, complementario complementario al de las familias, no consiste, por cierto, en cuestionar esas opiniones, opiniones, sino ofrecer un espacio formativo donde se aprenda a analizarlas, analizarlas, comprenderlas, respetar las diferencias, valorar la diversidad, diversidad, y dialogar con argumentos en relación a ellas. La formación ciudadana, de esta manera, se transforma en un eje central de la misión de las comunidades educativas. educativas.
Al respecto, la Organización del Bachillerato Internacional, a la que se encuentra adscrito nuestro colegio, nos entrega una misión muy clara: la de formar personas informadas, solidarias y comprometidas comprometidas con la construcción de un mundo mejor y más pacífico mediante el entendimiento intercultural intercultural y el respeto, para actuar responsablemente en un mundo interdependiente.
En ese sentido, atributos del perfil del Bachillerato Internacional que se desarrollan en los estudiantes tales como el ser indagadores, pensadores, reflexivos, buenos comunicadores, de mentalidad abierta, íntegros y solidarios, entre otros, representan disposiciones fundamentales para la vida democrática en sociedad, que les permitirán comprender la diversidad, dialogar con otros de manera pacífica y cordial, y asumir asumir responsabilidades individuales frente a problemáticas colectivas. Pero para ello, y esto es fundamental, fundamental, no basta con enseñar contenidos sobre educación cívica. La experiencia experiencia escolar en su conjunto debe ser coherente con los valores democráticos. democráticos. Esto significa que un colegio debe funcionar como una comunidad educativa basada en los principios de justica, respeto y participación.
Lo anterior implica generar experiencias de participación participación tales como debates, proyectos colaborativos e interdisciplinaríos, interdisciplinaríos, fomentar espacios diversos de representación estudiantil, desarrollar desarrollar el pensamiento crítico, permitir el cuestionamiento de ideas y opiniones, analizar la información información recibida y contrastarla, y promover la ciudadanía global. El mundo actual, globalizado e interconectado, interconectado, no permite pensar en la ciudadanía únicamente limitada limitada a una experiencia nacional.
Hoy, más que nunca, aprender a convivir democráticamente implica una ciudadanía global, entendida como la capacidad de comprender diversas culturas, reconocer la interdependencia interdependencia entre sociedades y actuar con responsabilidad frente frente a desafíos globales tales como el cambio climático, la pobreza, la desigualdad o la sostenibilidad ambiental..