Autor: ESTEFANÍA GONZÁLEZ Provincia del Limarí
Agricultores reducen cultivos ante baja disponibilidad de agua
Agricultores reducen cultivos ante baja disponibilidad de agua La provincia del Limarí enfrenta un complejo escenario hídrico en el inicio del otoño, con embalses en niveles críticos que no entregan certezas para la temporada agrícola. Actualmente, La Paloma se mantiene en torno al 6%, mientras Recoleta alcanza el 14% y Cogotí el 16%, cifras que reflejan una crisis prolongada que golpea especialmente a la pequeña agricultura. La falta de agua ya se traduce en decisiones concretas: reducción de siembras, menor producción y, en algunos casos, abandono de actividades.
Así lo advierte Fidel Salinas, presidente del Sindicato de Pequeños Agricultores de El Palqui, quien reconoce la incertidumbre del sector. "Hay una preocupación por la poca agua que hay en los embalses, que son los que dan la señal con qué agua vamos a contar este año". En ese contexto, explicó que muchos productores han optado por no sembrar. "No van a sembrar por la razón de que no tienen la seguridad del agua. Algunos se van a arriesgar porque el agricultor siempre se arriesga, pero hoy es más difícil". La situación es aún más crítica en sectores como Quilitapia, en Combarbalá. El agricultor y criancero Josué Torres relató el impacto directo de la sequía en su actividad productiva. "Está complicada la sequía, no estamos produciendo queso en este momento. Nada". El escenario lo obligó a tomar decisiones drásticas. "Tuve que vender las cabras porque no había alimento. No tengo nada de queso hace más de un año", afirmó, agregando que hoy depende de trabajos esporádicos y de un pequeño huerto familiar.
En Monte Patria, la agricultora Bernarda Argandoña también evidencia las consecuencias de la escasez hídrica, especialmente por la baja frecuencia en la entrega de agua. "El agua está llegando cada 18 días y hay plantas que no resisten eso", explicó, señalando pérdidas importantes en cultivos y una disminución significativa en la producción. A esto se suma un impacto social creciente. "La gente está emigrando mucho, los jóvenes ya no viven acá porque no se puede vivir del campo", sostuvo.
Frente a este panorama, los pequeños productores coinciden en que las alternativas son limitadas y que gran parte de la esperanza está puesta en un invierno lluvioso que permita revertir la situación. "Esperar que llueva, tener fe en Dios y en la Virgen, porque no queda otra", expresó la agricultora. Autor: ESTEFANÍA GONZÁLEZ Provincia del Limarí. La baja disponibilidad hídrica en el Limarí obliga a disminuir siembras, vender ganado y replantear la actividad agrícola, mientras productores advierten falta de certezas y ponen su esperanza en un invierno lluvioso. EL DÍA Pequeños agricultores del Limarí enfrentan una drástica reducción en sus cultivos y producción debido a la escasez hídrica y los bajos niveles de los embalses.