Editorial: Licencias falsas
Editorial: Licencias falsas Más de 12 mil licencias médicas emitidas y un impacto que supera los miles de millones de pesos. Las cifras del caso que hoy está bajo la lupa no solo sorprenden: inquietan. Pero más allá de la eventual responsabilidad individual, lo que realmente queda en evidencia es una falla estructural difícil de ignorar. Porque para que un solo profesional llegue a esos niveles de emisión, durante un periodo prolongado y sin alertas tempranas efectivas, el problema deja de ser personal. Es el sistema el que no está funcionando como debería. La fiscalización, los cruces de información y los controles simplemente no estuvieron a la altura. Y eso tiene consecuencias. No solo económicas, por el impacto en recursos públicos que podrían destinarse a otras necesidades urgentes, sino también sociales. Se instala la percepción de que las licencias médicas pueden ser utilizadas de forma indebida sin mayores consecuencias, debilitando la confianza en un instrumento que es fundamental para quienes realmente lo necesitan. En un contexto donde el debate sobre el uso y abuso de licencias médicas ha ido en aumento, este caso golpea directamente la credibilidad del sistema. No basta con investigar y sancionar. Se requiere revisar con urgencia los mecanismos de control, fortalecer la fiscalización y cerrar los espacios que permiten este tipo de prácticas. Porque cuando el sistema falla, el costo lo paga toda la sociedad. EDITORIAL.
El caso del médico que habría emitido cerca de 12 mil licencias médicas irregulares desde la Región de Coquimbo no solo evidencia un fraude de gran magnitud, sino también graves debilidades en los mecanismos de control del sistema de salud. EDITORIAL