RECORDANDO AL DOCTOR BENAVENTE
RECORDANDO AL DOCTOR BENAVENTE La frágil memoria colectiva ha olvidado un tanto al doctor Cesar Benavente Chavez (1930 2004). Un hombre que dejó huella en la región, en La Serena que tanto amó. Su padre, abogado de Arequipa lo envio a estudiar medicina en la Universidad de Chile. Tenía las mejores referencias de la formación de los médicos que se daba en Chile. La idea del padre era que egresado, su hijo volviera a Perú a ejercer la medicina. Pero no contaba que se enamorara en Chile y luego de su egreso de medico en 1954, el ya doctor Benavente decide quedarse en Chile. Lo conocí en La Serena en los años 60' cuando trabajaba en el Hospital San Juan de Dios y vivia en la calle Brasil, al lado de El Día de La Serena. Muy pronto los Benavente fueron amigos muy querido. En las circunstancias que iba a su casa, solía encontrarme con el doctor Benavente, padre de mis amigos. Siempre fue cálido y fui acrecentando una amistad, especialmente con el hijo mayor, Cesar, que luego de estudiar ingeniera comercial en la Universidad Católica de Valparaíso se radica en Viña del Mar. Cada encuentro que tenemos, recordamos la figura de su padre y de lo felices que fueron esos años. Cesar recuerda: "Mi padre está enterrado en La Serena, en el parque frente al aeropuerto. Era un hombre de hábitos muy caseros, que nos levaba siempre a la playa. En un tiempo fuimos mucho a Totoralillo y a la Herradura, precisamente cerca de los cañaverales, donde poníamos carpa. Tambien íbamos a un bosque cerca de Las Rojas.
Teníamos un auto antiguo, un station, el cuartito azul le llamabamos, porque era celeste". En sus inicios, tuvo la oportunidad de ir a trabajar Periodista, coautor con Donaldo López de Maturana de "La Serena en la memoria" a la base aérea de Puerto Montt, pero una dolencia de su hijo César se lo impidió. Tomó la decisión de irse al Norte Chico, especificamente a Paihuano, como medico general de zona. Estuvo dos años y luego pidió traslado a Andacollo, que era una zona muy buena en esa época, una zona de oro, con una población de veinte mil habitantes. Allí le toco participar en el rescate de la tragedia de la mina Flor de Te. La reciente tragedia de los 33 hizo rememorar la figura del doctor Benavente, que tuvo un papel clave en la tragedia de la mina Flor de te, en febrero de 1950. A fines de la década de los 60' el doctor Benavente y su familia se trasladan a La Serena, donde realizó una fecunda labor en el hospital San Juan de Dios. César recuerda los últimos años de su padre: "Estaba muy lúcido. Pero si tuvo problemas a la vista debido a la diabetes. Le encantaba descansar en una casa que había comprado en Guanaqueros. La vida fue pasando inexorablemente y su salud fue decayendo. Murió el 12 de abril del año 2004. Al parecer estaba jardineando y me imagino que no midio sus fuerzas y le vino un infarto. Durante toda su vida fue rotario y presidente del Rotary Club de Andacollo. Pero con los años se fue alejando de todo y se dedicó a su trabajo y a su familia. Lo recuerdo como una persona ajena al protocolo y los lujos. Le gustaba vivir austeramente y es algo que me ha marcado hasta ahora. No hacía diferencia entre las personas".. Columnista - Espacio de Opinión Mario Rodríguez Ordenes /