Autor: FRANCISCA ORELLANA
Técnica en Hotelería es la primera mujer conductora del Teleférico
Técnica en Hotelería es la primera mujer conductora del Teleférico atalia Fernández (33 años), técnico en Hotelería y Turismo de Enac, N llegó a hacer la práctica como ejecutiva comercial en el Teleférico de Santiago.
Dado su buen desempeño, hoy es una de los cuatro conductores -la única mujeren manejar por la nueva línea Pío Nono inaugurada este año en el Parque Metropolitano. "Mi jefatura me ofreció el cargo este año. Era algo que quería porque cuando era operadora del teleférico ese era mi objetivo, pero igual quedé sorprendida", cuenta.
Si bien llegó a trabajar como asesora comercial para atender turistas, cuenta que siempre tuvo curiosidad por el teleférico. "Siempre me gustó el rubro del transporte", relata. "Cuando se abrió un cupo para ser parte del equipo de operaciones y mantenimiento postulé y quedé.
Hice las capacitaciones y en 2024 fui la primera operadora de la estación Pedro de Valdivia: tenía que velar por la seguridad del teleférico y estar en contacto con el conductor en caso de cualquier anomalía. Me servía lo que estudié, pero también tuve que aprender cómo funciona internamente el sistema y capacitarme. Ahora estoy disfrutando el proceso.
Me gustaría decirle al resto de las mujeres que se atrevan, que no dejen que los prejuicios o miedos las frenen y que confíen en que pueden avanzar, perfeccionarse y crecer". Natalia trabaja en una sala de monitoreo en lo alto del cerro -donde está el motor principal del Teleféricoen turnos de cuatro días de trabajo y tres de descanso, de ocho de la mañana hasta las 20:30 horas: "En una pantalla veo seis canales para monitorear las estaciones, los embarques y desembarques. Tengo un anemómetro que me va indicando la fuerza del viento, entre otras cosas". ¿Qué hace exactamente un conductor de teleférico? "Soy la responsable de garantizar el traslado seguro y eficiente de los pasajeros. Cada día superviso el correcto funcionamiento del sistema y realizo chequeos antes de iniciar la operación al público. Debo estar también atenta a cualquier eventualidad que se presente y mantener contacto siempre con el resto de las estaciones, ante situaciones especiales como detenciones o emergencias". ¿También está preocupada de la velocidad? "Sí, también.
Debo monitorear la velocidad -anda a un máximo de tres metros por segundo-, estar atenta a la fuerza del viento, a las filas con los visitantes y los tipos de usuarios: por ejemplo, si alguien necesita ayuda para subir, porque ahí soy yo la que tiene el control de la velocidad.
Si hay alguien con movilidad muy reducida, se puede detener o bajar la velocidad para que no haya ningún inconveniente con el cierre de puertas". ¿Qué pasa si hay mucho viento? "Se va más lento o se da un aviso de que se va a suspender la operación por un momento.
El viento es un factor de riesgo, la cabina puede chocar con una torre, por ejemplo y por eso se decide cerrar cuando ocurre". LUN ELISA VERDEJO ¿ Le ha tocado alguna contingencia alguna vez? "Así como algo grave no, pero en invierno es cuando hay que estar con más ojo. Cuando hay posibilidad de tormenta eléctrica se guardan las cabinas; con la lluvia no hay problema". ¿Y si se corta la luz, qué pasa? "Hay un tiempo de espera para ver si vuelve la electricidad. Si no, se enciende un motor de socorro, de emergencia, para poder bajar a la gente de las cabinas.
Se usa solamente para evacuar la línea” ¿ Hay riesgo de que una cabina se pueda soltar o caer? "Sería por un mal mantenimiento, por un mal equipo de trabajo, pero es muy poco probable que pase porque acá hacemos buen mantenimiento todos los días. Hay una revisión de la operación y de las cabinas, estamos atentos a la vida útil de cada componente.
No es público, pero hay harto trabajo para que el teleférico funcione, hay equipos especiales, mecánicos, eléctricos, operadores". ¿Qué es lo más complejo que le ha tocado actualmente como conductora? "Llevo poquito como conductora; lo que me ha ocurrido es que hay gente que se sube cuando se están cerrando las puertas, pero el sistema es tan seguro que cuando lo detecta se detiene.
Y cuando eso pasa hay que ir a verificar que la gente esté bien y volver a cerrar la puerta mecanicamente". Una de sus labores es monitorear la velocidad del viento: si es demasiada, se suspenden las operaciones. Gente que no escucha ¿ Qué tipo de visitante es el más problemático en el Teleférico? Natalia Fernández aclara que, en general, es gente más bien crecidita. "No son los niños, en verdad.
Está el adulto que no escucha cuando uno le dice que tenga cuidado con el cierre de puerta; está el que va con miedo, hace crisis y se baja a último momento de subir y ocasiona una detención segura, y les tenemos que avisar a los que van en la cabina que retomaremos la marcha en un momento". Autor: FRANCISCA ORELLANA. Natalia Fernández maneja las cabinas que se mueven a tres metros por segundo Una de sus labores es monitorear la velocidad del viento: si es demasiada, se suspenden las operaciones. Gente que no escucha ¿ Qué tipo de visitante es el más problemático en el Teleférico? Natalia Fernández aclara que, en general, es gente más bien crecidita. "No son los niños, en verdad.
Está el adulto que no escucha cuando uno le dice que tenga cuidado con el cierre de puerta; está el que va con miedo, hace crisis y se baja a último momento de subir y ocasiona una detención segura, y les tenemos que avisar a los que van en la cabina que retomaremos la marcha en un momento". Natalia Fernández trabaja en una sala de monitoreo en lo alto del cerro, donde está el motor principal del Teleférico.