Columnas de Opinión: Dalcahue y la academia: puente de confianza para el desarrollo de Chiloé
Columnas de Opinión: Dalcahue y la academia: puente de confianza para el desarrollo de Chiloé La relación entre las universidades y las comunas en las que se insertan adquiere su verdadero sentido cuando se transforma en una colaboración concreta. No se trata solo de compartir conocimiento académico de manera unidireccional, sino de construir confianzas, de co-construir proyectos en común y aportar genuinamente al desarrollo integral de las comunidades y su gente.
En ese contexto, la reciente firma de un convenio de colaboración con la Municipalidad de Dalcahue representa mucho más que un acto protocolar: es la consolidación de un camino que comenzamos a recorrer con convicción hace ya algún tiempo. Nuestra presencia institucional en la comuna nacióa través de un voluntariado de verano liderado por la Dirección de Desarrollo Estudiantil.
En aquella instancia, estudiantes de diversas carreras trabajaron codo a coSergio Hermosilla Pérez, vicerrector de la Universidad San Sebastián (USS) Sede De la Patagonia do con la comunidad, viviendo una experiencia que combinó el aprendizaje técnico con un profundo compromiso social. Ese tipo de experiencias constituyen, sin duda, una de las formas más nobles de vinculación entre la universidad y la región que la alberga. A partir de ese primer acercamiento, el trabajo en la provincia de Chiloé se ha ampliado de forma progresiva y estratégica.
Hemos desarrollado iniciativas vinculadas al cuidado de los humedales -ecosistemas de enormevalor ambiental para el Archipiélago-, así como proyectos en el ámbito educativo, el resguardo del patrimonioy mejoras en la infraestructura comunal que buscan fortalecer las capacidades locales de manera permanente. La firma de este nuevo convenio nos permite proyectar este trabajo hacia el futuro con una mirada de largo plazo. Significa establecer un marco de colaboración sólido que facilitará la realización de nuevas iniciativas en áreas tan relevantes como el desarrollo comunitario, el deporte, el medioambiente y la innovación social. Este acuerdo adquiere, además, un significado especial en un momento simbólico: el año del bicentenario de la anexión de Chiloé al territorio nacional. Este hito histórico nos invita a reflexionar sobre el inicio de una etapa que ha forjado la identidad de este mágico archipiélago. En ese escenario, las universidades tenemos un rol ineludible: poner el conocimiento y la investigación al servicio de las personas, trabajando de manera colaborativa con los municipios. Cuando la universidad escucha a su entorno, logra un vínculo genuino y se transforma en un actor real para mejorar la calidad de vida de la sociedad.. COLUMNA