Insumos caros, combustibles al alza y una inestabilidad que no da tregua: los dolores que aquejan al agro chileno
Insumos caros, combustibles al alza y una inestabilidad que no da tregua: los dolores que aquejan al agro chileno reportaje I sector agrícola chileno enfrenta un escenario crítico para la temporada 20262027, marcado por un alza en los costos de producE ción y una profunda incertidumbre geopolítica a raíz del conflicto bélico en Medio Oriente.
Los líderes del agro de la zona sur coinciden en que la combinación del aumento en el precio de los fertilizantes, los combustibles y la inestabilidad internacional pone en riesgo la rentabilidad del campo y la seguridad alimentaria del país. La Asociación de Agricultores Unidos, a través de su presidente Camilo Guzmán, ya había advertido desde 2025 esta problemática, la que se profundizó a partir de marzo de 2026. Desde entonces que el gremio está haciendo un llamado a las autoridades a tomar conciencia del gran impacto para al sector agroalimentario y del potencial colapso del poder adquisitivo de los consumidores chilenos.
Sebastian Naveillan, presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, advierte que el alza de la urea y otros insumos generará una "crisis muy profunda". Según sus estimaciones, los costos aumentarán entre 150.000 y 200.000 pesos por hectárea, lo que dejará a muchos productores sin rentabilidad y en una posición financiera precaria para asegurar el abastecimiento de alimentos. "Nos preocupa mucho esta situación(. .. ). Si bien es un problema que no parte por nosotros, por Chile ni por el gobierno -es un problema internacional y las guerras están haciendo lo suyo-, lamentablemente los más perjudicados somos el sector agrícola que necesicombustibles, fertilizantes y agroquímicos está presionando fuertemente los márgenes del sector, al punto de proyectarse resultados incluso negativos para la presente temporada.
Uno de los principales factores es el fuerte encaretamos de estos productos para poder cimiento de los fertilizantes. sacar nuestros cultivos adelante", preDe acuerdo con el dirigente grecisa Naveillán, quien agregó que los mial, insumos clave como el fosfaproductores ocuparán menos unidato monoamónico han subido de des de nitrógeno por hectárea, "eso 700 a 950 pesos por kilo, mientras que la urea ha duplicado su valor, pasando de 500 a 1.000 pesos. Esto ha elevado el costo de fertilización por hectárea desde si es que tenemos el producto disponible.
Nuestra alza va a repercutir entre 150.000 a 200.000 pesos por hectarea, mas o menos, si es que los valores siguen estando a los niveles cerca de 480 mil pesos a alrededor de 800 mil. de hoy en día. Eso es sumamente complicado y perjudicial para el secA ello se suma una menor dispotor agrícola; nos pone en una posinibilidad de productos.
Renner ción muy difícil para seguir produadvierte que, debido a la volatiliciendo el alimento que hacemos ordad del mercado y a los efectos gullosamente". del conflicto en Medio Oriente, Según explicó Eduardo Renner, prelas empresas están importando sosidente de la Sociedad de Fomento lo lo estrictamente necesario, lo Agrícola de Temuco (SOFO), el auque anticipa una temporada con mento sostenido en los precios de oferta limitada de insumos. Frente a este escenario, los agricultores están ajustando sus estrategias productivas.
El representante del sector afirmó que existe una tendencia a reemplazar cultivos altamente demandantes de fertilizantes, como trigo y raps, por alternativas como avena, triticale y lupino, este último con la ventaja de no requerir nitrógeno. Asimismo, el dirigente señaló que la actual crisis presenta mayores dificultades que episodios anteriores, ya que impacta directamente en el período de siembra, obligando a enfrentar costos elevados desde el inicio del ciclo productivo. A esto se suma que el sector viene de dos temporadas con precios deprimidos, lo que ha afectado su rentabilidad.
Otro elemento que agrava la situación es el aumento del precio del petróleo, que ha pasado de cerca de 900 a 1.500 pesos, junto con la eventual eliminación de me-. El encarecimiento de la urea, el petróleo y otros insumos amenaza la siembra, obliga a cambiar cultivos y podría impactar la producción de alimentos.
Costos récord amenazan la temporada 2026-2027 Insumos caros, combustibles al alza y una inestabilidad que no da tregua: los dolores que aquejan al agro chileno reportaje canismos de apoyo como la recuperación del impuesto específico, lo que incrementaría aún más los costos del rubro.
En este contexto, Renner advirtió que existe una amenaza potencial para la seguridad alimentaria, ya que algunos agricultores podrían optar por no sembrar por falta de financiamiento, mientras que otros enfrentarían la temporada con altas probabilidades de no recuperar su inversión. Gastón Caminondo, presidente del Consorcio Agrícola del Sur, señaló que la problemática ya no se limita únicamente al aumento de precios, sino también a las dificultades de acceso a estos insumos.
Por esta razón, el dirigente explicó que los agricultores están evaluando con mayor cautela sus planes de siembra y el uso de insumos, ante la posibilidad de enfrentar hacia fines de este año y comienzos de 2027 un escenario aún más desafiante en términos de rentabilidad.
A esto se suma una situación previa ya tensionada por los bajos precios internacionales del trigo y por condiciones climáticas adversas, como las lluvias, que han afectado la calidad de los granos y, en consecuencia, las condiciones de compra por parte de la industria molinera. Respecto al impacto en los consumidores, Caminondo enfatizó que los agricultores no determinan los precios de los alimentos, ya que estos responden a las dinámicas del mercado.
Sin embargo, advirtió que el incremento en los costos especialmente en combustiblespodría generar presiones a lo largo de la cadena logística, desde el transporte hasta la comercialización, lo que eventualmente podría traducirse en alzas para el consumidor final.
En cuanto a posibles soluciones estructurales, el presidente del gremio indicó que avanzar hacia una política nacional de fertilizantes resulta complejo debido a la alta dependencia de Chile de las importaciones de insumos como fósforo y urea. Esta condición expone al país a la volatilidad de los mercados internacionales y a problemas de disponibilidad.
Si bien existen recursos como el salitre, su uso no resulta competitivo frente a alternativas más económicas, por lo que, a juicio del dirigente, el foco debería estar en fortalecer la seguridad de abastecimiento, mejorar la planificación anticipada y optimizar la eficiencia en el uso de fertilizantes. Finalmente, Caminondo planteó que, aunque la producción local de fertilizantes tradicionales enfrenfalta de materias primas, si existen oportunidades en el desarrollo de fertilizantes orgánicos. En ese ámbito, destacó el potencial de aprovechar residuos de otras industrias, como la salmonicultura, como una alternativa para reducir la dependencia externa y avanzar hacia una mayor sostenibilidad del sector.
INSUMOS AGRÍCOLAS Respecto a las soluciones, Sebastián Naveillán, de la Asociación de Agricultores de Malleco planteó la implementación de posibles créditos blandos de reprogramación. "Nosotros no estamos pidiendo subsidios ni plata gratis; solamente estamos pidiendo las condiciones necesarias para poder seguir trabajando. Por otro lado, esperamos que las guerras terminen lo antes posible para poder volver a los precios que teníamos.
No hay que olvidar que, aparte de esta alza ta importantes limitaciones por la de fertilizantes y urea, estamos con Tanker 14.000 AL una alza del combustible entre un 10 y un 12%, lo que también afecta el costo que tenemos en planilla". El líder gremial hizo un llamado a las compañías que traen fertilizantes y urea para que hagan todos los esfuerzos necesarios para no romper la cadena de stock en Chile. "Que sigan llegando buques a un precio razonable para que el negocio pueda seguir. Y, obviamente, le pedimos al gobierno que haga todas las gestiones internacionales con estas empresas para asegurar el abastecimiento de urea durante todo el año y no tengamos problemas de stock. Eso es sumamente fundamental", dijo. Desde el retail de los insumos agrícolas, Jorge Lorenzini, gerente general de Copeval, sostuvo que el conflicto en Medio Oriente tendrá consecuencias en el mercado. Entre ellas, la persistencia de precios altos. "Se espera que los valores de los & Jan. : Tanker 1/ insumos se mantengan elevados durante toda la primera mitad del año", advirtió Lorenzini.
A esto se suma la presión inflacionaria. "El inevitable traspaso de estos costos de producción al precio final de los productos básicos presionará la inflación de los alimentos a nivel global y local", precisó el alto ejecutivo.
Esta situación generará incertidumbre en la toma de decisiones: "el panorama actual exige un tremendo cuidado" en las decisiones de inversión y siembra, ante alzas violentas hay ajustes en la oferta y la demanda, que debemos ir monitoreando.
Lorenzini explicó que el sector agrícola enfrenta una etapa de mayor incertidumbre en la comercialización y gestión de costos de los últimos años, requiriendo un monitoreo constante de la geopolítica internacional para mitigar los riesgos en la cadena de suministro nacional. "El campo chileno está acostumbrado a lidiar con la incertidumbre del clima, pero hoy la mayor amenaza no viene de las nubes, sino de la geopolítica. No es solo una cuestión de petróleo. Como bien ha señalado la FAO, el alza en los fertilizantes podría poner en jaque la planificación de toda la temporada.
Alzas en los precios de este insumo es un golpe directo a la viabilidad de nuestros cultivos anuales y a la industria frutícola", recalcó el gerente general de Copeval, quien añadió que: "también habrá probablemente alza de muchos productos por el costo de transportes, así como insumos que demanda energía o insumos que han subido, ejemplo son algunos productos agroquímicos, polietilenos y otros". Finalmente, recalcó que: "estamos ante un escenario donde, la incertidumbre es el actor principal y los costos se podrían ir al alza durante toda la primera mitad del año. Si los costos de producción no bajan, el traspaso de precios a los alimentos será inevitable, presionando una inflación que podría golpear a las familias chilenas"..