Autor: LUZ FARIÑA
Periodista y directora de Comunicaciones de la U. de O’Higgins.
Periodista y directora de Comunicaciones de la U. de OHiggins. PAÍS INNOVADOR Chile El negro, símbolo de luto riguroso por la muerte de su amado, marcó a la protagonista de esta historia.
Lo vistió de por vida y se volvió también una emblema de su capacidad de tomar las riendas de los negocios heredados, en un Chile donde la regla era que las mujeres estaban fuera del mundo empresarial. Isidora Goyenechea fue una de las chilenas más progresistas e influyentes del siglo XIX. Su visión mezcló una visión precursora de la sostenibilidad empresarial, con una capacidad para percibir adelantos en las nuevas tecnologías de la época y traerlas a Chile. Su vida está marcada por un amor profundo entre ella y Luis Cousiño, con quien compartió su infancia y luego formó una familia.
Cuando la tuberculosis se lo llevó, ella asumió la crianza de sus 8 hijos y se hizo cargo de los yacimientos de carbón y plata, los predios agrícolas, las flotas de barcos, ferrocarriles y todo el patrimonio familiar. Junto con una marcada obra social, el lado que se suele destacar menos es su perfil como innovadora. Por ejemplo, fue una precursora de la salmonicultura: de acuerdo con diversas crónicas, realizó la importación de las primeras ovas de salmón.
También importó cepas para producir vinos de alta gama y fue la responsaDELAOSCURIDADDELLUTOALALUZ : LAMUJERTRASLAPRIMERAHIDROELÉCTRICAENCHILE ble de introducir los envases de vidrio en reemplazo de la madera, para así preservar aroma y calidad y estar a la altura de la vinicultura internacional. Pero quizás su mayor contribución fue la modernización energética de las minas de carbón en Lota y el inicio de la producción de energías renovables. Decidió que la clave sería electrificarse y diseño la que se convertiría en la primera central hidroeléctrica de Chile. Con apoyo de ingenieros estadounidenses e ingleses y equipos alemanes, en 1897 se inauguró la obra, que adoptó el nombre del río que le permitía generar energía: el Chivilingo, a 14 km de Lota.
Este avance, que operó hasta 1974, suministró electricidad a la mina y a la ciudad de Lota, e hizo posible poner en marcha el primer tren eléctrico que funcionó por las galerías subterráneas para transportar el carbón hacia la superficie, generando un avance único y reduciendo riesgos para los mineros. Sería su última gran obra, pues ese mismo año falleció en Europa. Goyenechea no solo fue visionaria en la modernización técnica y precursora de las energías renovables para Chile, también fue una aristócrata audaz. Vestida de luto, lideró negocios e innovó en un tiempo en que esas labores estaban reservadas solo para los hombres. La Asociación Chilena de Periodistas y Profesionales para la Comunicación de la Ciencia (Achipec) cumple 50 años desde su fundación, el 3 de agosto de 1976. Para celebrarlo, en alianza con Innovación de “El Mercurio”, sus socios presentan este espacio para destacar 50 avances que se han generado en nuestro país.
La central hidroeléctrica de Chivilingo fue un enorme paso hacia la modernización en la producción del carbón, puso al país en la vanguardia de la minería y permitió el surgimiento de otras industrias en la actual Región del Biobío. Autor: LUZ FARIÑA.