Autor: Pablo Rodillo M.
Tras sufrir duros reveses, ruptura con Trump deja a una Meloni reforzada
Tras sufrir duros reveses, ruptura con Trump deja a una Meloni reforzada MeHT Par F ue la primera reunión internacional tras la ruptura de Giorgia Meloni y Donald Trump.
La premier italiana viajó el viernes pasado a París para encontrarse con Emmanuel Macron, Friedrich Merz y Keir Starmer para conversar sobre el futuro de la guerra que libra Estados Unidos en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz. Pero el contenido de esta mini cumbre en el Elíseo no fue lo que llamó la atención de los medios. Con una relación entre Macron y Meloni que nunca llegó a consolidarse -con caras de desprecio incluidas en encuentras anterioreslas miradas cómplices del viernes y las imágenes del efusivo abrazo, recorrieron el mundo. Merz y Starmer, por su parte, también la recibieron con los brazos abiertos. Era el estreno de una Meloni postTrump, ya lejos de la Casa Blanca, y con sus socios europeos a los cuales siempre miró para abajo para privilegiar su relación con el magnate republicano. Pero esa buena relación con Washington, que llegó a ser casi personalizada, ya no existe.
Ahora la pregunta que todos se hacen es si ¿ la ruptura con Trump beneficiará o perjudicará a una Meloni que políticamente no lo ha pasado bien? Los antecedentes La ruptura con el magnate -que comenzó con el tema de Groenlandia, siguió con la guerra en Irán y terminó con lo del Papase produjo en un momento en que la larga "luna de miel" de Meloni con los italianos ya mostraba signos de agotamiento.
Su aprobación, que a inicios del año pasado se encumbraba sobre el 45% con más de dos años gobernando, en marzo del presente ya había bajado el umbral del 39%. Mientras que índice de aprobación Trump en Italia hoy es casi tres veces menor de lo que fue también hace aproximadamente un año, con un 7%. Durante los dos últimos meses, la opinión pública italiana se ha mostrado firmemente en contra de la guerra en Irán; los consumidores y las empresas se están viendo afectados por los aumentos de precios del petróleo y el gas; y la agricultura también por la escasez de fertilizantes.
Y fue con este estado de ánimo que los italianos votaron a fines de marzo en lo que era oficialmente era un plebiscito para reformar la justicia, pero que en realidad se convirtió en un referéndum a la figura de Meloni, que de paso, apoyaba la reforma. Y el golpe fue duro para la premier italiana.
El "No" a su reforma ganó con un sólido margen, casi el 54%. "Meloni perdió el referéndum, lo que muchos analistas atribuyeron a su estrecha relación con Trump, cuya popularidad en Italia ha caído en picada desde que el presidente estadounidense amenazó con imponer aranceles, incluso a la pasta, y lanzó la guerra en Irán", asegura The New York Times. "En la relación con Trump, ella pensó originalmente que él podía ser un recurso, y quizá lo fue, porque podía aparecer como la persona que podía mediar entre Europa y Trump", aseguró Roberto D'Alimonte, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia. "Pero poco a poco se convirtió en un lastre. Creo que ella aprovechó lo que dijo sobre el Papa para hacer una declaración firme y tomar distancia. No podía hacer otra cosa". En ese sentido, agrega el diario neoyorquino, "Trump hizo el trabajo por Meloni, y la atacó por considerarla desleal y no la persona que él creía conocer.
Para Meloni, quien se enfrentará a unas elecciones el año que viene, el mensaje de Trump fue esencialmente un regalo político". Ahora, afirman en Italia, Meloni tendrá que decidir si quiere seguir por su cuenta o buscar alianzas más estrechas con el establishment europeo al que ella misma criticó duramente en los últimos años. Hoy "Meloni necesita nuevos amigos, sobre todo mientras se prepara para las elecciones en Italia previstas para el año que viene. Tendrá que acercarse a Europa", dijo D'Alimonte. Frena caída en las encuestas Tras la ruptura de Trump, Meloni al menos frenó la caída que venía sufriendo en las encuestas e incluso subió un par de puntos. El último sondeo realizado por la consultora Demox, la confianza en la primera ministra es del 41,4%. Además, para el 57,1% de los italianos encuestados, Meloni no debería dejar su cargo. En cambio, los que quisieran verla dimitir, llegan al 38,2%. Meloni también sigue en primer lugar primer lugar de cara a las elecciones generales del próximo año en Italia, con el 34,8% de las preferencias.
Mientras que sus dos oponentes más cercanos, el líder del Movimiento Cinco Estrellas, Giuseppe Conte (izquierda populista) y Elly Schlein del Partido Democrático (socialdemócrata), llegan respectivamente al 18,2% y 16,3%. "En cuanto a la ruptura con Trump, por ahora la primera ministra tiene la intención de quedarse a mirar esperando a que pase la tormenta. No levantará el teléfono de la Casa Blanca, al menos de inmediato. Y el sentimiento de los italianos parece darle la razón.
Al menos, el arrebato de Trump, piensan, no debería dañarlos, ni mucho menos", publica el diario La Repubblica. "Esto de muestra que un mes después de la votación el referéndum sobre la reforma judicial el enfrentamiento con Donald Trump valió la pena ", asegura la prensa italiana. Autor: Pablo Rodillo M.. La larga "luna de miel" de Meloni con los italianos ya mostraba signos de agotamiento. Frena su caída en las encuestas