Editorial: Señal preocupante en la Cámara
Editorial: Señal preocupante en la Cámara E 1 gobierno entrante se anotó un doble triunfo en la elección de las mesas del Congreso.
En la cámara alta, la presidencia la ocupará, hasta marzo del próximo año, la senadora Paulina Núñez (RN), electa en virtud de un acuerdo transversal en el que participaron las bancadas de Chile Vamos (UDI, RN y Evópoli), el Partido Socialista y el PPD, además de Demócratas. Representantes de dichos partidos se distribuirán los cargos de la mesa durante los próximos cuatro años. En la Cámara de Diputados, en cambio, la decisión fue mucho más incierta y disputada.
Finalmente, el diputado Jorge Alessandri (UDI) se quedó con el cargo, por 78 votos contra 76, en desmedro la diputada Pamela Jiles (PDG), que había sido ungida como candidata a la testera por un acuerdo administrativo entre las bancadas del anterior oficialismo, junto con la Democracia Cristiana y el Partido de la Gente.
El descuelgue de dos diputados que conforman las bancadas de la nueva oposición, Jaime Mulet (FRVS) y Felipe Camaño (independiente electo en cupo de la DC), así como del PDG Cristián Contreras, que votó a contramano de su partido, fue lo que terminó inclinando la balanza a favor del oficialismo.
Camaño recibió la primera vicepresidencia de la Cámara -la segunda fue para la RN Ximena Ossandón -. Mulet, en tanto, anunció que, a pesar de su voto, "seguimos siendo parte de la oposición". El resultado de la elección es sin duda una buena noticia para el Gobierno de José Antonio Kast, que contará con una herramienta institucional relevante para conducir el debate legislativo y manejar los tiempos de tramitación de proyectos de ley. Dichas mayorías, además, debieran reflejarse en la composición y dirección de las comisiones legislativas, que suelen ser todavía más determinantes en la gestión de las iniciativas. Lo ocurrido, desde luego, es también una clara derrota de la oposición.
Porque no pudo conseguir el control de la mesa, y porque no pudo mantener el orden en torno al pacto que había alcanzado en la víspera, pero también porque para tener una opción de ganar había decidido alinearse en torno a la figura de Jiles, una de las principales críticas tanto del Frente Amplio y el PC como de la administración Boric. Con todo, el Ejecutivo y los partidos que lo respaldan debieran cuidarse de sacar cuentas muy alegres.
La fragilidad de la mayoría que le dio la victoria en la Cámara de Diputados, aunque se trate puramente de un acuerdo de administración, es un indicativo de que la dinámica de intereses personales, indisciplina y fragmentación que ha determinado la conducta reciente del Legislativo, y que han padecido de distinta manera los últimos gobiernos, parece lejos de retroceder. El Ejecutivo requiere enfrentar este escenario con firmeza y sabiduría política, si quiere evitar que su agenda se vea diluida o subsumida en las lógica transaccional de las exigencias parlamentarias.
El apoyo ciudadano con que inicia su gestión, y una agenda legislativa prudente, enfocada en los temas prometidos y validados por la última elección, ofrecen un marco razonable para que la agenda no termine arrastrada o neutralizada por las dinámicas personalistas y populistas. "La dinámica de intereses personales, indisciplina y fragmentación parece lejos de retroceder".. "La dinámica de intereses personales, indisciplina y fragmentación parece lejos de retroceder".