Columnas de Opinión: No selecciona, no excluye y no abandona
Columnas de Opinión: No selecciona, no excluye y no abandona DINOS LO QUE OPINAS El inicio del año escolar siempre trae una escena repetida y, sin embargo, decisiva: mochilas que vuelven a la espalda, patios que recuperan voces, cuadernos nuevos que conviven con historias antiguas. Pero en Arica y Parinacota ese primer día no es solo un rito del calendario. Es también una señal de futuro para un territorio donde la educación pública no es un "servicio más", sino la infraestructura social que sostiene la promesa de igualdad. Decir educación pública en nuestra región es hablar de presencia real: no solo en la ciudad, sino también donde la distancia y la geografía suelen volverse sinónimo de abandono. Sostener escuelas y liceos que atienden a miles de estudiantes, incluyendo comunas rurales como Camarones, Putre y General Lagos, no es una estadística: es una definición ética del Estado en el territorio. Es la convicción de que el lugar de nacimiento no puede decidir el tamaño de las oportunidades. Ese rol de equidad territorial forma parte del ADN del sistema público: no selecciona, no excluye y no abandona, y su tarea es llegar donde más se necesita. Julio Verdejo Aqueveque, Director Ejecutivo Suplente SLPECH Por eso, cuando comienza un nuevo año escolar, el foco no puede ser solo el contenido de los programas o la logística de los horarios. Debe ser garantizar condiciones reales para aprender: continuidad de trayectorias, bienestar, cuidado, convivencia y apoyo pedagógico. Que la escuela vuelva a ser el lugar donde la vida se ordena, donde el día tiene estructura y donde los vínculos sostienen.
En este inicio de 2026 hay además 0 una señal que merece atención: el avance en los Indicadores de Desarrollo Personal y Social del SIMCE 2024, con un promedio de 77 puntos, por sobre la meta comprometida. Eso habla de convivencia, participación y hábitos que hacen de la escuela un espacio habitable. Y sin una escuela habitable no hay aprendizaje sostenible; con una escuela que cuida, se abre la puerta a aprender con sentido y confianza. El desafío ahora es transformar ese mejor ambiente en mejores aprendizajes y trayectorias protegidas. Aquí aparece una idea clave: la asistencia. No como cifra, sino como una política de justicia. Cada día en clases protege trayectorias, construye hábitos, sostiene vínculos y abre oportunidades. La educación pública se sostiene también con comunidad: docentes, asistentes de la educación, equipos directivos y familias que cada día hacen posible que la escuela exista como un lugar seguro, con reglas, afecto y expectativas. Porque fortalecer la educación pública no es nostalgia. Es realismo.
Es apostar por el único camino capaz de llegar a todas y todos. "Sostener escuelas y liceos que atienden a miles de estudiantes, incluyendo comunas rurales como Camarones, Putre y General Lagos, no es una estadística: es una definición ética del Estado en el territorio".. "Decir educación pública en nuestra región es hablar de presencia real: no solo en la ciudad, sino también donde la distancia y la geografía suelen volverse sinónimo de abandono". "Sostener escuelas y liceos que atienden a miles de estudiantes, incluyendo comunas rurales como Camarones, Putre y General Lagos, no es una estadística: es una definición ética del Estado en el territorio".