Autor: Rodrigo Rodrigo Pérez y Manuel Cifuentes Salinas
Bicentenario de la anexión de Chiloé: la gran herencia de la carpintería y estilo de vivienda chilota en Osorno
Bicentenario de la anexión de Chiloé: la gran herencia de la carpintería y estilo de vivienda chilota en Osorno aporte cultural chilote E en la provincia de Osorno no sólo fue relevante en lo social, económico y cultural, sino también en lo material, a través de la construcción de viviendas e iglesias.
Los insulares trajeron consigo su amplio conocimiento en carpintería y el estilo de la casa chilota (herencia directa del norte de España), cuya planta fue utilizada ampliamente en los inmuebles urbanos y rurales durante los siglos XIX y XX.
La ciudad de Osorno de 1558 fue construida en adobe, con muros de tapiales sobre una base de piedra cancagua y con techos de tejas de arcilla, según se constató en los restos encontrados en la zona del centro. En la repoblación de 1796 fue diferente. Se levantó en una primera etapa con chozas de quinchas (ramas entrecruzadas) y techo de paja.
Ciertamente fue una vivienda provisoria, usada en la radicación de los repobladores y hasta la distribución de los solares o terrenos, donde construyeron sus viviendas, también de adobe y techo con tejas de arcilla, "para lo cual se contrató a Bartolomé Oliva, de Chillán, para elaborar las tejas necesarias para las obras", según detalla el sacerdote, historiador y arquitecto Gabriel Guarda, en su obra "Arquitectura en madera de la provincia de Osorno". No obstante, muchas construcciones también se hicieron en madera, tanto en la ciudad como en los campos, donde se edificaron según el modelo de uso en Chiloé: "con planta defigura rectangular, techo de dos aguas, pasillo central y habitaciones a los lados, con fachadas protegidas por corredores de la lluvia reinante en lazona. Y el techo era de tablazón de alerce o tejuelas del mismo material. La cocina y la bodega se ubicaban aparte de la vivienda. El espacio libre bajo la techumbre será conocido como 'sobrado' o soberado, que era destinado para almacenar productos agrícolas para el invierno o lo que sobraba en la casa", agrega el padre Guarda.
El área del llamado Camino Real en sus diversas variantes desde Trumao, Río Bueno y San Pablo hasta Osorno; desde nuestra ciudad a Maipué por el oeste; y desde Osorno, Río Negro y Purranque por el este"ofrece una serie de testimonios arquitectónicos, sino todos originales del periodo español, herederos suyos en lo que se refiere a las técnicas constructivas, esquema de planta y alzado, y lo que es más, el tipo de sus habitantes.
Ciertamente, los pobladores de estos lugares en plena provincia de Osorno suelen ser de origen chiloense; a veces es perceptible la huella autóctona y la presencia rubia en esta región respecto a otras, es sensiblemente minoritaria", explica Gabriel Guarda. Hasta 1850 predominó en la zona la casa de un piso -de estilo chilote-, pero de tamaño según la necesidad de cada familia.
Al techo de dos aguas se agregaron pequeñas claraboyas, que después se transformaron en buhardillas con ventanas y un techo doble, cuya finalidad era dar luz al soberado, elemento que también apareció en las casas construidas más tarde por los inmigrantes alemanes. Esto permitió agregar nuevas habitaciones en la vivienda y un balcón con baranda de tablas. El resto del soberado era usado como bodega para almacenar los sacos de harina y menestras que se aislaban de la humedad. NUEVOS MODELOS A partir de 1870 se produjo un cambio en la forma constructiva.
La llegada de carpinteros, mueblistas, ebanistas y hojalateros alemanes aportó una serie de elementos decorativos y nuevos diseños a las viviendas que se construyeron en Osorno, donde surgió el segundo piso o el soberado transformado en habitaciones.
En los nuevos barrios que nacieron a fines del siglo XIX (como Rahue Bajo) y comienzos del XX (la población Angulo, Ovejería y Francke) se mantuvo el antiguo modelo de un solo piso con corredor en la fachada, el soberado bajo la techumbre y la cocina en una construcción anexa ubicada en la parte trasera del sitio, alejada de la casa central. Este modelo está desaparecido en Rahue Bajo, pero aún existen algunas viviendas en pleno uso en la población Angulo. El padre Guarda agrega, como característica de estas casas, que las paredes tenían la pigmentación propia de la madera, sin pintura. Y los muros exteriores estaban cubiertos por tejuelas escamadas.
DE DOS PISOS Elauge económico vivido en la ciudad y en el departamento de Osorno desde fines del siglo XIXI gracias a la ganadería y agricultura, también alcanzó a las familias descendientes de los repobladores, quienes, con más recursos en la mano, levantaron casas de dos pisos. Estos inmuebles conservaron el corredor con barandas, habitaciones en el soberado y buhardillas en el centro. Existieron varias de este tipo en Rahue Bajo, Angulo, Ovejería y Francke, que permanecieron habitadas hasta bien avanzado el siglo XX, cuando algunas fueron demolidas y reemplazadas por otras más modernas. A este tipo de casa se le agregó un piso bajo o zócalo, usado como bodega o leñera, y con el tiempo transformado en viviendas independientes. En este modelo en particular, las familias vivían en el segundo y tercer piso, que era donde estaban el comedor, cocina, dormitorios y sala de estar. Por lo tanto, para acceder a la vivienda principal había que subir una escalera que podía estar en el frente o por el lado, a través de la cual se llegaba al corredor techado. Este modelo fue ampliamente replicado en los campos osorninos, donde el zócalo sirvió como establo, para guardar forraje o almacenar las pipas de chicha. La imágenes que presentamos esta semana son de viviendas de uno y dos pisos.
PATRONALES E INQUILINOS Debido al boom de la ganadería y agricultura en el entonces departamento de Osorno, muchos vecinos y familias se radicaron en los sectores rurales, donde tanto dueños como inquilinos repitieron el tipo de vivienda con base chilota, sólo con variaciones en el tamaño. Existen algunas vigentes en Riachuelo, Río Negro y San Pablo.
Un segundo tipo de casa patronal, que agregó detalles y adornos, se construyó en las propiedades de los colonos alemanes en Puerto Octay, Coñico y lugares cercanos a Autor: Rodrigo Rodrigo Pérez y Manuel Cifuentes Salinas. Los isleños que llegaron tanto en la repoblación inicial como en las siguientes oleadas del boom agrícola, trajeron a la zona toda su vasta experiencia en la construcción en madera. El modelo de la casahabitación insular -heredera del norte de Españafue usado durante los siglos XIX y XX como la base para inmuebles de toda clase social en Osorno. Luego se agregó el aporte de los alemanes, que sumaron elementos como el segundo piso y ornamentación. Aún existen numerosas casonas con traza chilota en la provincia. EL MODELO CHILOTE FUE MUY USADO EN BARRIOS COMO LA POBLACIÓN ANGULO. EN LA IMAGEN, UNA CASA EN LA CALLE AMUNÁTEGUI. LA CASONA DE LA EX CHACRA MIRADOR, EN OVEJERÍA ALTO, ES UN CLARO EJEMPLO DE TRAZA CHILOTA: TIENE ZÓCALO, CORREDOR Y SOBERADO. CASA DE LA FAMILIA HINOSTROZA GALLARDO EN RAHUE (DEMOLIDA). CASA DE DISEÑO CHILOTE, AÚN EN PIE, EN PINTO CON MANUEL MONTT.
MANUEL CIFUENTES CASONA CON CORREDOR Y ZÓCALO EN CALLE CONCEPCIÓN (DEMOLIDA). Bicentenario de la anexión de Chiloé: la gran herencia de la carpintería y estilo de vivienda chilota en Osorno Purranque, del que se conservan algunas hasta hoy, como las construidas por el carpintero Pedro Yager entre 1919 y 1924. Un ejemplo de este tipo es la casona patronal Ide, del fundo "Quirislahuen" en Rahue Alto, edificada por el español Eusebio Ruiz.
CONSTRUCTORES Los primeros constructores de viviendas en Osorno fueron los carpinteros chilotes, que trajeron toda la vasta experiencia de la escuela del archipiélago. "Viejos maestros constructores de iglesias, traspasaron las técnicas que les enseñaron los jesuitas y es así como ahora, en los campos, un maestro y otros que contratan hacen toda la casa. Maestros constructores los hay en todo Chiloé, pero si hay que señalar localidades, están los de Castro, Ancud, Quemchi, Agoni, Rilan, Yutuy", señala Oreste Plath en su texto "Arte Tradicional de Chiloé", de 1973. Después de 1850 aparecieron en escena los inmigrantes alemanes, donde figuraron los carpinteros Zimmermann y los constructores civiles Baumttehmer. También los Tischler, que fueron ebanistas o mueblistas; y los Schreiner, dedicados a la fabricación de puertas y ventanas. Hay dinastías famosas en estos oficios, como los Momberg, Bornscheuer, Leimbach, Amthauer, Daetz, Jackson y Stückrath.
Estos intervinieron en la construcción de las nuevas casas, que dieron el sello característico de ciudad de madera a Osorno, con grandes edificios e inmuebles, tal como la desaparecida casa von Conta, en su origen una antigua vivienda de la familia Burgos de traza hispano-chilota, que después fue transformada en residencia señorial por sus nuevos dueños alemanes, los Geisse y von Conta.
Una colaboración lógica se produjo entre los talentosos carpinteros chilotes, y los carpinteros y ebanistas alemanes, donde se aprovechó la preparación de ambos grupos para ejecutar las construcciones, a la vez que enseñaron sus nuevas técnicas a los aprendices de carpintería osorninos. Se formaron así verdaderas escuelas de mueblería, carpintería, ebanistería, entre otros oficios.
Esta colaboración chilotaalemana se aprecia en las casonas patrimoniales de avenida Mackenna, entre Freire y Matta, en Osorno, donde las más antiguas tienen una filiación hispana, tal como las tres primeras desde la esquina de Freire hacia la plaza, y terminaciones más finas y ostentosas, al pertenecer a familias de la nueva burguesía local. ORIGEN HISPANO El estilo constructivo chilote es ciertamente una adaptación de la vivienda rural de regiones españolas como Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco. Precisamente de aquellas zonas procedían muchos de los pobladores hispanos que llegaron a Chiloé desde 1567 en adelante.
Como característica principal en el norte de España está la cocina con el fogón o chimenea en el centro, lo que fue replicado en Chiloé y traspasado al continente por los repobladores, aunque el fogón fue reemplazado por la estufa a leña a fines del siglo XIX. "La chimenea era el corazón del hogar, el lugar donde se cocinaba y alrededor del cual se vivía y se contaban historias, donde las tradiciones se transmitían de generación en generación. En las largas y frías noches del invierno, la chimenea ocupaba un lugar central en la cultura gallega. Daba luz a la estancia ycalor a sus habitantes; era el lugar de encuentro tanto para la familia como para los vecinos. La chimenea es una losa de piedra a ras de suelo sobre la que se enciende el fuego. Puede ubicarse en un ángulo, en el centro o en el centro de la estancia, según el espacio disponible en la cocina. Otro elemento típico de la cocina es el caldero, que a veces va suspendido de una vara", se explica en un artículo del sitio español arquitecturapopular. es. Oreste Plath agrega: "en el medio de la habitación (chilota), en un rectángulo abierto en el piso de tierra, se prende fuego, el que se mantiene permanentemente encendido. Esta habitación conserva su carácter tradicional. Aquí se efectúan las comidas y se pasa la mayoría del tiempo por su agradable temperatura. Se aprovecha como el lugar más temperado en los inviernos largos y crudos. Pendiente de las vigas del techo se encuentra una tarima enrejada, llamada collín, que está colocada arriba del fogón, donde se ponen a ahumar carnes, perniles, sartas de mariscos, pescados, papas.
Las ollas se sientan en el fogón y algunas veces cuelgan del collín a las que se les da un movimien675 to pendular para que la cocción se haga a fuego lento". Otro elemento distintivo de las viviendas rurales hispanas es el piso de zócalo, originario de Cantabria y el País Vasco, donde se usaron como establo de los animales, para guardar el pasto, herramientas y otros productos agrícolas, el mismo fin que tuvieron en Osorno. "La planta baja alberga el establo (dedicado a los terneros y crías de cerdo, cuando la explotación es grande) y una amplia cocina, separados ambos por el pasillo antes citado", señalan enarquitecturapopular. es.
También el corredor techado está presente en las casonas de campo españolas y, por supuesto, fue replicado ampliamente en Chiloé, Osorno y la zona sur. "Un elemento característico del caserío gallego es la existencia de un corredor o veranda. Este elemento surge como una evolución del patín, una pequeña terraza al final de la escalera exterior que da acceso al desván. El corredor es un estrecho pasaje exterior cubierto por el tejado, que se utiliza como lugar de estancia y almacenamiento, o para realizar diversas tareas domésticas. Consta siempre de dos alturas con usos perfectamente diferenciados y con una distribución funcional", se explica en el sitio de arquitectura tradicional española. CEMENTERIOS E IGLESIAS Un aspecto peculiar y original se presenta en los cementerios rurales de Osorno, donde algunos mausoleos de madera repiten el estilo de las antiguas casas rurales o patronales de estilo chilote. De seguro, estas tumbas fueron construidas por carpinteros que desempeñaron su oficio en la construcción de dichas viviendas. Ello es perceptible claramente en el cementerio de la Misión San Juan y hasta hace unos años en el camposanto de la Misión de Rahue. Aquella usanza es un claro ejemplo de la cultura de Chiloé, presente hoy en día en los cementerios de Cucao y en la Isla de Chelín.
Las técnicas y modelos chilotes fueron aplicados también en las iglesias que se construyeron en el siglo XIX y comienzos del XX en el departamento de Osorno, como en las misiones de Quilacahuín, Rahue, San Juan y San Pablo; y en las iglesias parroquiales de Riachuelo y Cancura. Durante la época de los capuchinos italianos se construyeron templos misionales según el modelo de Chiloé, pero agregando elementos neoclásicos tanto en las fachadas como en la ornamentación interior. Lamentablemente estas iglesias hoy no existen, ya que fueron demolidas o resultaron destruidas en incendios.
De estilo chilote también fue la iglesia del convento de San Francisco, en Osorno, erigida en 1844 y destruida por un incendio en 1896, siendo reemplazada en 1918 por otra similar a la de San Francisco de Castro, templo que se levantó en el mismo lugar donde está el actual frente a la plazuela Yungay y que resultó destruido en un incendio en 1943.03 Autor: Rodrigo Rodrigo Pérez y Manuel Cifuentes Salinas.