Conoce a Tatu y Loulis, los últimos chimpancés "parlantes"
Conoce a Tatu y Loulis, los últimos chimpancés "parlantes" T atu y Loulis son los dos últimos chimpancés supervivientes de una serie de experimentos que comenzaron en la década de 1960.
La pareja ha pasado toda su vida eri cautiverio, incluyendo periodos en instalaciones de Oklahoma y Washington, donde los investigadores estudiaron su capacidad para aprender Lengua de Señas Americana (ASL), con la esperanza de desafiar la creencia predominante de que solo los humanos podian usar el lenguaje. Desde 2013 viven en Fauna, donde ambos chimpancés continuan comunicándose mediante señas. Tatu, la más locuaz, domina 215 signos, mientras que Loulis puede usar 78. Entre sus temas favoritos para comunicarse con sus cuidadores están la comida y las actividades. A Tatu le gusta especialmente el queso y disfruta de una buena taza de café o té, mientras que Loulis prefiere pedir a sus cuidadores que jueguen a perseguirse.
La cuestión de si el lenguaje es exclusivo de los humanos ha fascinado a linguistas y cientificos durante siglos, y en la década de 1960 comenzaron a recurrir seriamente a uno de nuestros parientes genéticos más cercanos para intentar resolver definitiva mente la pregunta.
Esta investigación fue impulsada por una pareja de profesores de psicologia de la Universidad de Nevada, Reno: Allen y Beatrix "Trixie" Gardner, quienes buscaban demostrar que, en las circunstancias adecuadas, los chimpancés podian aprender un lenguaje humano. Su investigación comenzó en 1966 con una cria de chimpancé, tomada de África Occidental para experimentos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, a la que adoptaron y llamaron Washoe. Los Gardner criaron a Washoe lo más parecido posible a un niño humano. Aprendió a usar el baño (al que llamaba "sucio bueno" en lengua de señas), jugaba con muñecas y admiraba las fotografias en revistas. Washoe se convirtió en una sensación en el ámbito académico, pero su fama seria superada en la década de 1970 por otros dos primates: Koko la gorila y Nim Chimpsky.
Aunque posteriormente se cuestionaron las metodologias de esos experimentos -poniendo en duda si Kokoy Nim realmente entendiar UNIVERSIDAD CENTRAL DE WASHINGTON UNIVERSIDAD CENTRAL DE WASHINGTON lo que decian-, no ocurrió lo mismo con Washoe, quien finalmente desarrolló un vocabulario de 245 palabras antes de su muerte en 2007 en la Universidad Central de Washington.
Los Gardner repitieron sus experimentos con otros cuatro chimpancés: Moja, que amaba pintar; Dar, que disfrutaba usar sombreros y examinar objetos mecánicos; Pili, un macho que murió de leucemia antes de los dos años; y Tatu.
Finalmente entregaron su trabajo a su exestudiante de posgrado Roger Fouts y a su esposa Deborah, quienes acogieron a Washoe, Moja, Dar y Tatu, además del joven Loulis, que se convirtió en el primer y único chimpancé en aprender ASL de otros chimpancés. Es poco probable que Tatu y Loulis sean conscientes de que estuvieron en el centro de una investigación científica revolucionaria, o de las complejas cuestiones éticas que la acompafiaron. Aunque los experimentos de ASL enseñaron mucho sobre cómo los humanos evolucionamos nuestras capacidades de comunicación, ese conocimien to tuvo un costo para los sujetos de estudio.
Ahora en su etapa geriátrica (los chimpancés rara vez viven más allá de los 60 años), Tatu y Loulis probablemente nunca volverán a ver sus hábitats naturales en los bosques tropicales de África Occidental y Central. Reintroducir con éxito chimpancés criados en cautiverio en la naturaleza es imposible. No solo carecen de las habilidades para sobrevivir en libertad, sino que también podrian enfrentar un rechazo violento por parte de comunidades de chimpancés salvajes. Salvo que sean trasladados a otro refugio similar, casi con certeza vivirán el resto de sus días en Fauna.
Ese costo llevaria eventualmente a algunos de los mismos cientificos que criaron a los chimpancés a desarrollar profundas dudas morales sobre su trabajo más famoso -e incluso a volverse en su contra Cómo enseñar lenguaje de señas a un chimpancé Para los psicólogos de la escuela conductista, que surgió a principios del siglo XX, el comportamiento animal era simplemente una respuesta a estimulos externos.
Crefan que la incapacidad de otras especies para hablar no solo evidenciaba la falta de las estructuras anatómicas adecuadas, sino que tambien hacia imposible estudiar su vida interior, un concepto que la escuela consideraba en gran medida inaccesible. Para algunos, esto incluso era evidencia de la ausencia de una verdadera conciencia. Linguistas, incluido Noam Chomsky, promovian la idea de que solo los humanos tenian una gramática natural innata, de la cual surgian todos los idiomas. Según este pensamiento, los animales no tendrían necesidad de un lenguaje. Sin embargo, los Gardner creian que los chimpancés tendrian mucho que decir si se les proporcionaban las herramientas adecuadas para hacerlo. No fueron los primeros en sospechar que los chimpancés podiani comunicarse. En la década de 1930, otra pareja de cientificos casados llevó a un chimpancé llamado Qua a su hogar para observar qué ocurria si lo criaban de la misma manera que a un niño humano. Esto incluia enseñarle inglés mientras lo criaban junto a su hijo humano, Donald. Como documentaron en su libro The Ape and the Child, Winthrop y Luella Kellogg descubrieron que el chimpancé aprendia más rápido a usar una cuchara y abrir una puerta, además de responder a órdenes habladas. Sin embargo, abandonaron el experimento cuando Donald comenzó a hablar y Gua no. Experi215 signos domino Totu, la más locuoz, mientras que Loulis puede usar 78.
Entre sus temas favoritos para comunicarse con sus cuidadores están la comida y las actividades. Un extenso artículo de National Geographic cuanta cómo, en las décadas de 1960 y 1970, un grupo de chimpancés asombro al mundo al aprender lenguaje de señas. Hoy sólo quedan dos y una pregunta sigue en el aire: ¿ Valió la pena? 215 signos domino Totu, la más locuoz, mientras que Loulis puede usar 78.
Entre sus temas favoritos para comunicarse con sus cuidadores están la comida y las actividades Roger y Deborah Fouts, fundadores del Instituto de Comunicación entre Chimpancés y Humanos de la Universidad Central de Washington, son recibidos por Washoe, Moja y Tatu en la puerta de su casa en julio de 2003. Los Fouts asumieron la continuidad de los experimentos con ASL tras Allen y Beatrix Gardner, quienes iniciaron el proyecto en 1966. Loulis y Tatu están sentados juntos en enero de 2007.
Tras la muerte de Washoe y Dar -en octubre de 2007 y noviembre de 2012, respectivamenteLoulis y Tatu se convirtieron en los últimos chimpancés "parlantes". Loulis fue el único chimpancé que aprendió el lenguaje de sefias a partir de otros chimpancés.
Conoce a Tatu y Loulis, los últimos chimpancés "parlantes" mentos posteriores, iniciados en la década de 1940, demostraron que los chimpancés carecian de las estructuras anatómicas necesarias para hablar inglés, aunque un chimpancé llamado Viki final mente logró decir "mamá", "pap" y "taza" tras una terapia in tensiva del habla que implicaba manipular su boca para producir los sonidos correctos. Al descartar la vocalización humana, los Gardner teorizaban que los simios podrian aprender el lenguaje de señas americano (ASL) de manera similar a cómo se comunican mediante gestos en la naturaleza. Para ello, debian estar completamente inmersos, rodeados de cuidadores humanos que solo se comunicaran con ellos y entre si usando ASL. En 1966, la pareja puso su teoria en práctica.
Durante los siguientes 15 años, los Gardner y su equipo de cuidadores jugaron, alimentaron, persiguieron y hacian cosquillas a sus jóvenes y peludos protegidos: Washoe, Dar, Pili, Tatu y Moja Eventualmente, cada uno de los chimpancés comenzó a responder con serias. Desde pequeña, Washce captó rápidamente la señal de "más" y pronto añadió gestos para cosas como "pájaro", "humo" y "flor". Su trabajo inspiró a otros a intentar replicar sus resultados, incluido Herbert Terrace.
En 1973 adquirió un chimpancé al que llamó Nim Chimpaky, en referencia a Chomsky, Terrace afirmaba que Nim pronto seria capaz de expresar sus sentimientos, des cribir su imaginación y hablar del pasado y el futuro.
Estas afirmaciones, junto con la renuencia de los Gardner y de Roger Fouts a poner a Washoe en el centro de atención, hicieron que Nim superara a Washoe en farna, incluso apareciendo en la portada de la revista New York en 1975.
Terrace inicialmente declaró éxito, ya que Nim aprendió los gastos asociados a los signos de "banana", "abrazo" y "jugar". Pero luego concluyó que el chimpancé solo reaccionaba a las indicaciones de sus entrenadores, haciendo los gestos para obtenet recompensas, sin comprender realmente lo que hacia Nim, según él, no podia usar los signos de manera conversacional ni combinarlos en oraciones que reflejaran pensamientos.
Tal vez el problema no era Nim, sino su entorno. "Nim vivia con una familia en el Upper West Side de Nueva York, pero lo llevaban a un aula todos los dias", donde lo entrenaban en signos durante horas, explica Valerie Chalcraft, psicologa que estudió con los Gardner en los años 90. Las lecciones de Nim se realizaban en salas vacias, sin los estimulos normaGARY STEWART, ASSOCIATED PRESS les que un niño disfruta en sus primeros años. Como resultado, según Chalcraft, no es sorprendente que Nim no tuviera mucho que decir. "Los adultos humanos no enseñan a sus hijos a hablar mediante recompensas y castigos. Sucede de forma natural, relajada, en un entorno enriquecido", dice Nim también careció de estabilidad y consistencia. Al menos un cuidador cercano fue retirado abruptamente del proyecto, varios otros se fueron por su cuen ta y Nim no tenia otros chimpancés alrededor en esa época. Tras concluir el estudio en 1977, Nim fue trasladado a un centro de investigación y luego a un labora" torio biomédico.
Finalmente, un filántropo lo compró y vivió en un rancho hasta su muerte por un ataque cardíaco en 2000, a los 26 años En contraste con Nim, los chimpancés criados por los Gardner disfrutaban de un entomo más lúdico, cercano al de un niño pequeño. Por ejemplo, la infancia de Tatu: nacida en cautiverio en 1975 y adoptada por los Gardner ese mismo año, le gustaba dormir hasta tarde y era muy meticulosa con los horarios. Tenia un lado juguetón y desarrolló una afición por ponerse máscaras.
Esa alegria a veces adquiria un matiz travieso: Patrick Drumm, asistente de investigación en ese tiempo y ahora investigador visitante en la Universidad de Akron, recuerda un episodio en el que Tatu se dio cuenta de que Moja tenia miedo de las divisiones metálicas de las bandejas de hielo. "Comenzó a perseguir a Moja con ellas", recuerda. "Y luego, como asustaba a Moja, lo intento con los cuidadores humanos. No funciono tan bien" Ella y los otros chimpancés de los Gardner demostraron ser habladores desde jóvenes.
En una serie de articulos, los Gardner describieron cómo el método mediante el cual los chimpancés aprendian señas reflejaba cómo los niños pequeños aprenden el lenguaje, ya que podian responder de manera confiable a preguntas simples y directas como "¿ De quién es eso?" o "¿ Qué quieres?". "La visión egocéntrica del hombre, que lo considera distintivamente único de todas las demás formas de vida animal, está siendo sacudida hasta el fondo". escribieron los investigadores Duane Rumbaugh y Sue Savage-Rumbaugh, quienes realizaron su propio trabajo linguistico con bonobos, en un artículo de 1978 sobre investigación del lenguaje en chimpancés. Pero pronto quedó evidente que la instalación improvisada en el jardin trasero de los Gardnet ya no podia albergar chimpancés cada vez más fuertes.
Para 1980, los Gardner enviaron a la mitad de los chimpancés bajo su cuidado a la Universidad de Oklahoma, donde fueron atendidos por Roger Fouta, antiguo estudiante de posgrado de los UNIVERSIDAD CENTRAL DE WASHINGTON UNIVERSIDAD CENTRAL DE WASHINGTON Gardner.
Tatu y Dar serian los últimos en quedar bajo su cuidado en 1981 Fouts continuaria haciendo nuevos descubrimientos sobre la comunicación de los chimpancés y también comenzaria a cuestionar la moralidad de su propia labor de toda la vida.
Un descubrimiento asombroso y los arrepentimientos que le siguieron Fouts había llegado casi por accidente a la investigación del lenguaje de señas en primates, Originalmente aspiraba a espacializarse en psicologia infantil, pero recién casado y con un hijo en camino, se encontraba desesperado buscando una beca de asistente de posgrado que le permitiera exonerarse la matricula fuera del estado en la Universidad de Nevada. Justo cuando estaba a punto de rendirse, lo remitieron a los Gardner. En su pri mer encuentro con la joven Washoe, el chimpancé se lanzó a sus brazos para recibir un abrazo. La beca era suya. Sus estudios estaban concluyendo justo cuando los Gardner se dieron cuenta de que Washoe estaba creciendo más allá de su capacidad para cuidarla. Cuando decidieron enviarla a la instalación de estudios de primates de la Universidad de Oklahoma, Allen Gardner instó a Fouts a ir con ella como cuidador y continuar su investigación. Fouts y su esposa Debbi, quien se convertiria en parte integral de su trabajo, aceptaron. Mientras estaban en Oklahoma, Washoe sufrió una tragedia que eventualmente traeria otro chimpancé a su órbita: uno cuya capacidad de aprendizaje asombraria a la comunidad cientifica. En 1979, Washoe dio a luz a un bebé llamado Sequoyah. El bebé nació débil y solo se debilitó más tras un episodio de neumonia, al que sucumbió después de pocos meses de vida. Según las memorias de Fouts de 1977, Next of Kin, Washoe cayó en una profunda depresión y se negó a comer. Para intentar salvarla, 245 polabros logró conocer Washoe antes de su muerte en 2007 en la Universidad Central de Washington.
Se trata de la crío de chimpancé con la cual se comenzó a experimentar en 1966 y a la cual se trató de criar como su fuera un niño. 245 polabros logró conocer Washoe antes de su muerte en 2007 en la Universidad Central de Washington.
Se trata de la crío de chimpancé con la cual se comenzó a experimentar en 1966 y a la cual se trató de criar como su fuera un niño Hace sesenta años, investigadores iniciaron un experimento para enseñar Lengua de Señas Americana (ASL, por sus siglas en inglés) a chimpancés, y asi demostrar que los seres humanos no somos los únicos capaces de utilizar el lenguaje. El experimento fue un éxito: varios chimpancés, entre ellos Dar -en la imagencomenzaron a comunicarse con sus cuidadores mediante sefias. Washoe come yogur junto a Tatu, quien está de espaldas a la Moja juega en el columpio de neumático en la Universidad Central de Washington. Los Gardner y quienes cámara. Washoe fue la primera chimpancé del experimento con ASL liderado por los Gardner en 1966. Con el tiempo, continuaron el cuidado de los chimpancés procuraban se sumaron Dar, Pili, Tatu, Moja y finalmente Loulis. jugar con sus jóvenes y peludos pupilos. Descubrieron, por ejemplo, que a Moja le encantaba pintar. Washoe come yogur junto a Tatu, quien está de espaldas a la Moja juega en el columpio de neumático en la Universidad Central de Washington. Los Gardner y quienes cámara. Washoe fue la primera chimpancé del experimento con ASL liderado por los Gardner en 1966. Con el tiempo, continuaron el cuidado de los chimpancés procuraban se sumaron Dar, Pili, Tatu, Moja y finalmente Loulis. jugar con sus jóvenes y peludos pupilos. Descubrieron, por ejemplo, que a Moja le encantaba pintar. Fouts adquirió un bebé chimpancé del centro de investigación de primates de la Universidad de Emory: Loulis. En su libro, Fouts recordó el momento en que le comunicó a Washoe la llegada del nuevo chimpancé. "Por primera vez en dos semanas, Washoe salió de su trance y se emocionó. BEBE, MI BEBÉ, BEBÉ, BEBÉ! ", seguia señalando mientras ululaba de alegría y se pavoneaba sobre dos piernas. Su pelo se erizaba.
La llegada de Loulis marcó una nueva fase en la investigación: ¿ podria un chimpancé aprender lenguaje de señas de otros chimpancés? Para probar la teoria, Fouts y su equipo se alostuvieron de usar señas frente a Loulis. A medida que Loulis se adaptaba a su nueva vida, pronto comenzó a imitar los signos de su madre sustituta. Primero comenzó a señalar "ven" o "dame", Más tarde, empezó a pedir abrazos, bebidas o cosquillas, todos signos que habia aprendido de Washoe.
Eventualmente, comenzó a formar frases cortas, como "rápido dame". El aprendizaje no era solo pasivo: a veces, Washoe tomaba la mano de Loulis y la moldeaba en el signo apropiado, tal como los humanos habian hecho con ella cuando era una infante. Que un chimpancé pudiera enseñar un lenguaje humano a otro chimpancé fue simplemente asombroso.
En los años postericrea, la investigación de campo ha revelado que las madres chimpancé enseñan muchas habilidades a sus crias, como el uso de herramientas para atraer insectos comestibles Sin embargo, a pesar de estos éxitos, Fouts desarrollo profundas reservas sobre su trabajo. En marzo de 1987, él y Jane Goodall visitaron una instalación biomédica donde se realizaba investigación sobre VIH en chimpancés. La pareja vio docenas de chimpancés, incluidos infantes, viviendo en pequeñas jaulas oscuras y aisladas. Algunos se balanceaban de un lado a otro, señal clara de emociones negativas intensas. Al menos un chimpancé se aferraba al fondo de su jaula. Tras una carrera dedicada a desarrollar relaciones afectuosas con los chimpancés, Fouts quedó horrorizado por lo que presenció.
Aunque su trabajo se habia realizado en condiciones más cómodas, se convenció de que solo era un mal menor frente a otras injusticias cometidas en nombre de la ciencia "Cuando comenzamos a encerrar chimpancés, no sabíamos mejor, pero hoy si lo sabemos" escribió en sus memorias. "Sabemos que los chimpancés no son bestias sin mente, sino seres UNIVERSIDAD CENTRAL DE WASHINGTON altamente inteligentes e inventivos que han transmitido culturas complejas durante millones de añios. Son nuestros hermanos y hermanas evolutivos. ¿ Cuáles son las implicaciones morales de eata revelación cientifica?" Llegó a creer que el lugar adecuado para los chimpancés era su habitat natural. Cualquier laboratorio o refugio, por cómodo que fuera, seguia siendo una prisión. Fouta se unió a Goodall para promover un trato más humano hacia los animales que habia estudiado durante su carrera.
En un simposio de 2002 donde ambos hablaron, Fouts comparó la situación de estos animales con la forma en que los nazis trataron a los judios y a personas con discapacidades mentales. "Abusamos de los animales para sentirnos mejor con nosotros mismos, y lo justificamos". dijo. El movimiento ganó fuerza.
Científicos firmaron peticiones contra prácticas como infectar chimpancés con VIH, y grupos de derechos animales organizaron protestas en universidades y fuera de laboratorios. "Los chimpancés que sobreviven a un laboratorio y los humanos que sobreviven traumas comparten un sufrimiento común", dijo Theodora Capaldo, quien encabezó un esfuerzo por prohibir la investigación con chimpancés en laboratorios estadounidenses, en un comunicado de prensa de 2008 anunciando un estudio que halló que los chimpancés podian sufrir de trastorno de estrés postraumático. "Sin embargo, la ciencia impone una barrera de especie a la compasión. " Estos esfuerzos dieron resultado. En 1997, la Fuerza Aérea, la misma entidad que habia llevado a Washoe desde África décadas antes, anunció que ya no realiza ria investigaciones biomédicas con chimpancés. Para 2015, los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. también declararon que no apoyarian tales estudios. Si bien muchos chimpancás que habian sido sujetos de laboratorio ahora residen en santuarios como Fauna, según ChimpCARE, 143 chimpancés permanecen en instalaciones de investigación en Estados Unidos. Libres de experimentación biomédica, participan en estudios cognitivos y conductuales. Sin embargo, 69 están en instalaciones no acreditadas, bajo cria dores de mascotas exóticas o en la industria del entretenimiento.
Otros 237 viven en zoológicos acreditados. "Los chimpancés deben ser dejados tranquilos para vivir au vida en su hábitat natural, y no hay investigación que pueda justificar su explotación", dijo Fouts en un correo electrónico a National Geographic. "Usar una especie en peligro para ayudar a una especie sobrepoblada a volverse aún más sobrepoblada o para responder a la pregunta cientifica de alguien es irracional e inmoral. Cómo está evolucionandola investigación del lenguaje Hoy en dia, los científicos todavia están interesados en cómo se comunican los chimpancés, pero se han enfocado en estudiar a estos animales sin arrancarlos de sus hogares. Parte de la investigación se centra en cómo la evolución del lenguaje está relacionada con la organización del cerebro de los humanos y de uno de nuestros parientes genéticos más cercanos.
Una serie reciente de experimentos comparó imágenes por resonancia magnética (MRI) de cerebros de chimpancés tomadas antes de la prohibición de los NIH con MRis de cerebros humanos, y se descubrió que compartimos una via clave de axones en el cerebro llamada fascículo arqueado. Esto sugiere que una estructura neural importante relacionada con el lenguaje es común a ambas especias, aunque la conexión es mucho más débil en los chimpancés. Otros científicos han salido al campo para continuar el trabajo pionero de Jane Goodall, intentando determinar como se comunican los chimpancés entre si. Entre los investigadores más prolificos se encuentra Catherine Crockford, del Centro Nacional de Investigación Cientifica en Lyon, Francia. Después de comenzar su carrera como terapeuta del habla y del lenguaje en Londres, enfocándose en trastornos del lenguaje, sintió un fuerte deseo de estar en la jungla. Tras leer los estudios de crianza cruzada sobre Washoe, Tatu y Loulis, se preguntó si los chimpancés salvajes tendrían la misma capacidad de comunicación de manera natural. Entre sus hallazgos, Crockford descubrió que las vocalizaciones de los chimpancés tienen patzones complejos.
Aunque llamarlo lenguaje seria exagerado, existe una complejidad en su coUNIVERSIDAD CENTRAL DE WASHINGTON Con Loulis se comenzó otro experimento: » ver si era posible que aprendiera el lenguaje de señas de otro chimpancé, en este caso Washoe que fue su madre sustituta Que un chimpancé pudiera enseñar un lenguaje humano a otro chimpancé fue simplemente asombroso. En los años posteriores, la investigación de campo ha revelado que las madres chimpancé enseñan muchas habilidades a sus crías, como el uso de herramientas para atraer insectos comestibles Autor: FUENTE: Adam Kovac/ National Geographic.
Con Loulis se comenzó otro experimento: » ver si era posible que aprendiera el lenguaje de señas de otro chimpancé, en este caso Washoe que fue su madre sustituta Que un chimpancé pudiera enseñar un lenguaje humano a otro chimpancé fue simplemente asombroso. En los años posteriores, la investigación de campo ha revelado que las madres chimpancé enseñan muchas habilidades a sus crías, como el uso de herramientas para atraer insectos comestibles Tatu juega con una camara.
El objetivo de los experimentos con ASL era tratar a los chimpancés lo más parecido posible a los humanos e inmersos completamente en el nuevo idioma, rodeados de cuidadores que se comunicaban con ellos y entre si exclusivamente en ASL Mary Radeke, estudiante de la Universidad Central de Washington, se comunica en señas con los chimpancés en 1994, apenas un año después de que la universidad abriera gu Instituto de Comunicación entre Chimpancés y Humanos con el apoyo de los Fouts. Fouts adquirió un bebé chimpancé del centro de investigación de primates de la Universidad de Emory: Loulis. En su libro, Fouts recordó el momento en que le comunicó a Washoe la llegada del nuevo chimpancé. "Por primera vez en dos semanas, Washoe salió de su trance y se emocionó. BEBE, MI BEBÉ, BEBÉ, BEBÉ! ", seguia señalando mientras ululaba de alegría y se pavoneaba sobre dos piernas. Su pelo se erizaba.
La llegada de Loulis marcó una nueva fase en la investigación: ¿ podria un chimpancé aprender lenguaje de señas de otros chimpancés? Para probar la teoria, Fouts y su equipo se alostuvieron de usar señas frente a Loulis. A medida que Loulis se adaptaba a su nueva vida, pronto comenzó a imitar los signos de su madre sustituta. Primero comenzó a señalar "ven" o "dame", Más tarde, empezó a pedir abrazos, bebidas o cosquillas, todos signos que habia aprendido de Washoe.
Eventualmente, comenzó a formar frases cortas, como "rápido dame". El aprendizaje no era solo pasivo: a veces, Washoe tomaba la mano de Loulis y la moldeaba en el signo apropiado, tal como los humanos habian hecho con ella cuando era una infante. Que un chimpancé pudiera enseñar un lenguaje humano a otro chimpancé fue simplemente asombroso.
En los años postericrea, la investigación de campo ha revelado que las madres chimpancé enseñan muchas habilidades a sus crias, como el uso de herramientas para atraer insectos comestibles Sin embargo, a pesar de estos éxitos, Fouts desarrollo profundas reservas sobre su trabajo. En marzo de 1987, él y Jane Goodall visitaron una instalación biomédica donde se realizaba investigación sobre VIH en chimpancés. La pareja vio docenas de chimpancés, incluidos infantes, viviendo en pequeñas jaulas oscuras y aisladas. Algunos se balanceaban de un lado a otro, señal clara de emociones negativas intensas. Al menos un chimpancé se aferraba al fondo de su jaula. Tras una carrera dedicada a desarrollar relaciones afectuosas con los chimpancés, Fouts quedó horrorizado por lo que presenció.
Aunque su trabajo se habia realizado en condiciones más cómodas, se convenció de que solo era un mal menor frente a otras injusticias cometidas en nombre de la ciencia "Cuando comenzamos a encerrar chimpancés, no sabíamos mejor, pero hoy si lo sabemos" escribió en sus memorias. "Sabemos que los chimpancés no son bestias sin mente, sino seres municación.
Mientras muchos animales emiten llamadas que señalan peligro o agresión, Crockford encontró que los chimpancés combinan vocalizaciones para referirse a cosas más eapacificas, y que la forma en que lo hacen puede variar entre comunidades. "Tienen llamadas que no solo son especificas de esos contextos, sino también de acicalamiento, de anidación, de caza, de juego", dice.
Ella admite que esto podria encontrarse también en otras especies si los cientificos dedican tiempo a estudiarlas. "Pero después de trabajar con un par de especies de primates más, no creo que todos los animales lo hagan. Por ejemplo, no creo que los babuinos lo hagan". L que aún no está claro es cómo estos sonidos funcionan juntos.
Los humanos combinamos sonidos, sin significado por si solos, en palabras, y luego combinamos esas palabras en oraciones. "Incluso cuando establecemos que estas llamadas transmiten un significado, todavia es muy dificil saber cómo se relaciona eso con el significado en las humanos", explica. Como uno de nuestros pa rientes genéticos más cercanos, los chimpancés fueron el punto de partida natural para examinar la comunicación fuera de la especie humana, pero el campo no se ha detenido alli. Desde Was hoe, los investigadores har estudiado cómo se comunican otras especies en la naturaleza, desde ballenas barbadas hasta monos titi. Algunos científicos incluso han propuesto que, con la inteligencia artificial, podria ser posible descifrar muchas de estas llamadas, tal vez incluso permitiendo algún dia que los humna; nos hablen literalmente con animales de todo tipo. A la luz de este movimiento, no sorprende que la idea de que los no humanos carecen de vida interior esté perdiendo fuerza. En la última década defensores de los derechos animales en todo el mundo han promovido la personeria juridica de elefantes, toros, chimpancés y más.
En 2024, decenas de científicos firmaron una declaración afirmando que hay "fuerte apoyo cientifico" que indica que animales, incluidos vertebrados, moluscos cefalópodos e incluso insectos, tienen experiencia consciente. 'Cuando existe la posibilidad realista de experiencia consciente en un animal, es irresponsable ignorarla en decisiones que afectan a ese animal", escribieron. "Debemos considerar los riesgos para su bienestar y usar la evidencia para orientar nuestras respuestas a esos riesgos" Tatu y Loulis nunca volverán a casa Mientras Tatu observa a sus visitantes en la Fundación Fauna, Loulis nota la conmoción. El chimpancé más joven se muestra menos entusiasmado ante la presencia de extraños. Acercándose a Tatu, sacude la cabeza sutilmente.
Como explica la directora asociada Jensvold, eso no es ASL; es un comportamiento común de los chimpancés que indica "pavoneo". Parece querer decir: este es mi hogar los humanos extrafios deben saber su lugar como invitados. Su presencia es muy extraordinaria. Fauna no es un zoológico y solo abre a miembros del público interesados una vez al año. Las tierras de la Fundación Fauna han sido designadas como reserva natural por el gobierno provincial. Es un lugar agradable para que un chimpancé se jubile, y esa es el objetivo, explica Jensvold. Los chimpancés están impedidos de reproducirse, y eventualmente no quedará ninguno. Tatu, Loulis y el único otro chimpancé en Fauna, sobreviviente de experimentos biomedicos, son los únicos tres chimpancés en Canadá, y ese número idealmente se reducirá a cero. Mucho se aprendió sobre la capacidad de comunicación de los chimpancés y sobre la evolución del lenguaje humano a partir de los experimentos de criarza cruzada. Pero involucro usar a estos animales, separarlos de los suyos, de sus hogares. ¿ Valió la pena? No todos los que han estudiado la comunicación de chimparicés tienen la misma respuesta.
Yannick Becker, postdoctorado en el Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y del Cerebro Humano y colega de Crockford, observa que un mejor trato hacia los simios se legisló al UNIVERSIDAD CENTRAL DE WASHINGTON menos parcialmente por estos experimentos. Chalcraft ve otro aspecto positivo, señalando que los experimentos de ASL salvaron a Washoe y a varios chimpancés de instalaciones médicas y militares.
En última instancia, sin la defensa de quienes trabajaron estrechamente con los simios parlantes, entre otros esfuerzos, es posible que todavia hubiera cientos en laboratorios, sujetos a condiciones dolorosas y aterradoras Jensvold reflexiona sobre la cuestión. Su tiempo con los chimpancés de crianza cruzada comenzó en 1986, bajo la supervisión de Fouta.
Desde su retiro, ha continuado la investigación en la misma linea, publicando estudios tan recientes como 2024, mostrando que, a pesar de la muerte de Washoe y otros, Tatu y Loulis han continuado comunicándose con señas entre ellos y con sus cuidadores. Gran parte de su vida profesional se ha dedicado al estudio y cuidado de estos dos chimpancés restantes y sus compañeros fallecidos. Todavia hay mucho que aprender de los chimpancés que usan ASL. Se ha recopilado suficiente información para que se sigan publicando estudios durante años después de su muerte. Pero mientras estén aqui, son embajadores.
Jensvold señala los suspiros del público que siguieron al saludo de Tatu y su pedido de un refrigerio congelado. "Eso pasa todo el tiempo", dice. "Solo ayuda a que las personas comprendan que no se trata solo de humanos y luego el resto de la naturaleza" Aun asi, añade, "¿Lo haria de nuevo? No". UNIVERSIDAD CENTRAL DE WASHINGTON El movimiento ganó fuerza.
Científicos firmaron peticiones contra prácticas como infectar chimpancés con VIH, y grupos de derechos animales organizaron protestas en universidades y fuera de laboratorios. En un simposio de 2002 científicos compararon la situación de estos animales con la forma en que los nazis trataron a los judíos y a personas con discapacidades mentales. "Abusamos de los animales para sentirnos mejor con nosotros mismos, y lo justificamos", se expuso, Autor: FUENTE: Adam Kovac/ National Geographic. El movimiento ganó fuerza.
Científicos firmaron peticiones contra prácticas como infectar chimpancés con VIH, y grupos de derechos animales organizaron protestas en universidades y fuera de laboratorios. En un simposio de 2002 científicos compararon la situación de estos animales con la forma en que los nazis trataron a los judíos y a personas con discapacidades mentales. "Abusamos de los animales para sentirnos mejor con nosotros mismos, y lo justificamos", se expuso, Roger y Deborah Fouts observan a los chimpancés bajo su cuidado en la Universidad Central de Washington. A pesar de los enormes avances logrados con su investigación, Roger terminaria cuestionando el trabajo de su vida, al concluir que los chimpancés deberian vivir en su habitat natural. El Instituto de Comunicación entre Chimpancés y Humanos de la Universidad Central de Washington cerro en 2013, cuando Tatu y Loulis se trasladaron a la Fundación Fauna, en el suburbio de Carignan, Montreal.