Autor: SIGUE
Sol Serrano: "Todos valoramos las transformaciones de Boric porque significaron estabilidad para la democracia chilena"
Sol Serrano: "Todos valoramos las transformaciones de Boric porque significaron estabilidad para la democracia chilena" i tuviera que escribir la historia de este período, dice que partiría por dos hechos controversiales: la polémica por el cable chino y la ruptura del diálogo entre el presidente Gabriel Boric y José 5 Antonio Kast la semana pasada.
Para la historiadora Sol Serrano, ambos episodios previos al cambio de mando revelan algo mucho mayor: de algún modo, reflejan las tensiones producidas por un nuevo orden mundial, marcado por la rivalidad entre Estados Unidos y China. -Yo empezaría a escribir este período de la historia tomando esos dos momentos, que son perfectos en la síntesis de su significado y en lo que nos corresponde, por tanto, hacer. Y también en lo grave que es lo que tenemos por delante: la consolidación institucional interna. Premio Nacional de Historia, autora de Dios en la República, libro que acaba de reeditarse, Sol Serrano ha tenido especial interés en la formación del Chile republicano. Y desde esa perspectiva dice que en el momento actual resuenan las condiciones de la formación del país: -La República de Chile nace en un momento de cambio del orden mundial. Entonces lo que estaba en juego era, por una parte, el sistema político respecto al derecho a la igualdad y, por otro, la competencia económica por los mercados -recuerda.
De ese momento, y después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, pasamos "a otro orden donde el imperio del derecho internacional, del comercio internacional, de la soberanía y la autogobernabilidad de los pueblos adquiere un valor supremo como forma de convivencia. Eso se termina hoy, y todos tenemos que hacernos cargo de lo que significa.
En ese sentido creo que es un momento como la independencia de la cual nacimos". Académica de la UC, Sol Serrano destaca que "desde el siglo XX Chile ha sorteado las grandes competencias siendo un país chico, pobre, sin población, que después se hizo más rico, pero mantuvo una política internacional cauta, en parte activa, pero sobre todo preocupada del multilateralismo". En ese marco, "los tratados jurídicos y los arbitrajes han sido muy importantes.
Chile siempre se atiene mucho al derecho, porque es el derecho lo que le permite, por un lado, proteger su propia frontera y, por otro, mantener una autonomía en la política interna". ¿Qué es lo que exige el momento actual? En la coyuntura actual, más que nunca tenemos que cuidar la democracia y nuestras instituciones, porque con eso no logró arrasar nadie, ni siquiera Estados Unidos ni Rusia en la Guerra Fría. El golpe lo hicimos nosotros. Entonces comprender que, en este nuevo orden internacional, nuestra consistencia interna y los valores que defendemos -como la igualdad ante la leyPor Andrés Gómez Bravo son claves para mantener la democracia.
Y esa credibilidad es crucial para poder movernos en el mundo multilateral. ¿Cómo evalúa la reunión de José Antonio Kast con Donald Trump? Aparentemente nuestra relación con Estados Unidos va a ser muy comercial, y está muy bien que así sea. Ahora bien, hay problemas políticos que hay que manejar muy bien, porque una pequeña caída puede generar situaciones complicadas. Chile es un país chico que corre sorteando obstáculos. Y lo hace extraordinariamente bien. En general, el respeto que tenemos en el mundo ha sido muy superior a nuestra importancia real. Eso tiene que ver con nuestro sistema político. Entonces no se trata de abrazar a uno y no abrazar al otro. Yo diría que nuestra política exterior debería seguir siendo muy clara en su fidelidad a su origen como Estado nacional: respeto a la soberanía y defensa de los principios legales permanentes. Eso nos ha salvado siempre.
Por eso espero que sea una política internacional de perfil bajo, de mucha investigación y rigor respecto a nuestros socios y sobre los acuerdos que hagamos con ellos. ¿Cómo ha visto la crisis actual de la democracia? Occidente no ha hecho gran cosa por defender la democracia liberal. Si tú piensas en la posguerra, la intelectualidad defensora de la democracia liberal, de la ciudadanía, del Estado de derecho, ha sido bien poca. La izquierda lo descubrió ahora. El Autor: SIGUE. La académica y Premio Nacional de Historia observa que el cambio de mando se produce en el contexto de un nuevo orden mundial, marcado por la rivalidad entre China y Estados Unidos. Valora el giro hacia la moderación del presidente Boric y cree que el país debe fortalecer su institucionalidad para sortear las tensiones del nuevo panorama mundial.
La académica de la UC dice que su mundo "está desapareciendo". "Tal vez Boric no salvó la democracia, pero sin duda contuvo parte de su posible ruina". SOL SERRANO PREMIO NACIONAL DE HISTORIA "En nombre de la democratización nadie defendió la democracia. Eso fue lo que entendió Boric", dice Sol Serrano. Sol Serrano: "Todos valoramos las transformaciones de Boric porque significaron estabilidad para la democracia chilena" SIGUE Partido Comunista cree en otro Estado de derecho. Entonces el valor otorgado a la defensa de la democracia fue escaso. Y en toda la polarización de la nueva generación tampoco hubo una defensa fuerte de la democracia. Y eso tiene un costo. Yo diría que tuvimos una defensa clara, recia, hasta Ricardo Lagos. Después la idea de la democracia se pone muy líquida. Y eso no pudo verse más claro que en la Convención. En todo ese mundo de izquierda hubo, por decirlo en sencillo, una confusión y una identificación entre democracia y democratización, que no es lo mismo. Y en nombre de la democratización nadie defendió la democracia.
Eso fue lo que yo creo que entendió Boric hacia la mitad de su gobierno, y lo entendió muy bien. ¿En ese sentido, valora el cambio del Presidente Boric? Yo creo que tuvo convicción en sus propias transformaciones. Desde haber nombrado a Mario Marcel -y después eso se profundiza-, pero sobre todo en el peso de representar las instituciones. Lo que pasa es que transformar aquello en una cultu3 ra de gobierno requería mucha más tración. Inauguró el monumento a Patricio Aylwin. .. dición, más tiempo y un liderazgo mucho más compartido. Y eso la nueva generación no lo tenía. Pero todos valoramos las transformaciones de Boric porque significaron una estabilidad para la democracia chilena. Quienes lo critican malamente por eso le hacen un flaco favor al país. Porque imagínate que hubiéramos tratado de implementar la Constitución de la Convención. Tuvo la claridad de no insistir en ese camino. .. En eso, su ductilidad política -que es precisamente lo más importante de la políticafue clave. La política es el arte de leer la situación: cuánto poder tienes y cómo lo usas. Y fíjate que esta idea tan ilusoria del poder, tan infantil, de no calcular qué puedes hacer y qué no puedes hacer, aunque quisieras, es una distinción clave. Esa distinción la tuvieron muy claramente los primeros gobiernos de la transición. Pero después vino una especie de rebelión que decía: "Podemos hacerlo todo junto ahora". Boric terminó valorando la ConcertaAbsolutamente. Por eso digo que valoro enormemente -desde lejos, analíticamenteel cambio del Presidente Boric, porque creo que contribuyó a detener la locura. Lo digo de otra manera: si se hubiera cumplido el programa del Frente Amplio tal cual, no sé dónde estaríamos. Tal vez Boric no salvó la democracia, pero sin duda contuvo parte de su posible ruina. Ahora, ¿cómo valora la recuperación del diálogo antes del cambio de mando? Yo creo que el país entero se quedó helado cuando rompieron el diálogo. La reunión fue muy importante. Creo que se dieron cuenta de que esto podía terminar en una debacle, en la cual el gobierno entrante iba a perder mucho apoyo, porque eso genera mucho miedo. Ojalá haya sido un aprendizaje. De verdad creo que el riesgo fue enorme. Lo evitaron. No tenían alternativa: no se podía dejar la banda presidencial en la mesa. Imagínate. Además, había sido una elección perfectamente democrática. El gobierno de Boric finalizó con mala evaluación. ¿ Podría cambiar la percepción con el tiempo? Uno siempre lee el pasado desde las fisuras del presente. El gobierno de Eduardo Frei Montalva tardó en ser valorado, el de Aylwin también. Cuando se habla del Frente Popular, por ejemplo, muchas veces pesa más el aura que tuvo que sus realizaciones específicas, porque representaba un ethos compartido. Pero no puedo contestar con certeza. La interpretación del pasado cambia mucho según cuáles son los problemas del presente. Aun con la desaprobación, se mantuvo siempre con un apoyo del 30%. ¿ Piensa que podría volver a La Moneda? Puede estar o no. Depende mucho de cómo sorteamos este primer tiempo del nuevo orden mundial. Creo que hay un punto que tenemos que dejar atrás: nuestros propios conflictos internos. Tenemos que arreglar este Estado y ponernos de acuerdo en un Estado que pueda sobrevivir en este nuevo orden.
Porque si no, no es solo que dejemos de ser importantes: podemos simplemente fracasar. ¿Qué esperaría de Boric? Si volvemos a nuestros conflictos ideológicos, a discutir si el gobierno anterior lo hizo pésimo o no, se va a perder mucho tiempo. Esto requiere crecimiento económico, pero también un Estado que funcione. Creo que alguien como Boric, si tiene convicción, podría entender que lo que necesitamos ahora es fortalecer el Estado, para nosotros y para el mundo. ¿Le parecen preocupantes los años que se avecinan? Sí, mucho. No creo que sea el fin de la democracia, pero creo que la defensa de la democracia va a tener que ser más local. Y va a ser crucial para que nos vaya bien afuera. Sin comercio exterior, nuestra vida peligra. Necesitamos inversiones, un Estado que funcione y una democracia sólida. Pero tenemos que convencernos de que lo que viene es realmente un mundo distinto. Para la historiadora, estos son momentos de reflexión: -Probablemente pertenezco a un mundo que está desapareciendo. Pero lo veo con cierta paz interior. Hay una frase muy famosa de la Primera Guerra Mundial: se decía que esa generación había recibido una herencia, pero no un testamento. Y yo creo que mi generación sí recibió un testamento. Que ese orden termine no cambia los valores fundamentales sobre la dignidad humana. Al contrario.
Me convoca comprender por qué termina y, desde ahí, quizás pensar algo distinto. "Tal vez Boric no salvó la democracia, pero sin duda contuvo parte de su posible ruina". SOL SERRANO PREMIO NACIONAL DE HISTORIA Autor: SIGUE.