Mandarinas del Limarí buscan mejorar su competitividad con nuevo programa
Mandarinas del Limarí buscan mejorar su competitividad con nuevo programa BUSCAN FORTALECER EXPORTACIONES Mandarinas del Limarí buscan mejorar su competitividad con nuevo programa Programa impulsado en el Limarí busca mejorar la productividad y calidad de la mandarina a través de transferencia tecnológica, en un escenario marcado por el déficit hídrico y mayores exigencias de los mercados internacionales.
EQUIPO EL OVALLINO Ovalle La actividad convocó a más de 100 asistentes, entre productores, asesores y representantes del sector agrícola, marcando el inicio de un proyecto que busca transferir conocimientos técnicos clave a productores de las comunas de Ovalle, Monte Patria y Punitaqui.
Este impulso se enmarca en un contexto en el que la mandarina se ha consolidado como el principal cultivo frutal en la Región de Coquimbo, con una superficie que supera las 5.200 CEDIDA Más de 100 asistentes participaron en el lanzamiento del programa para optimizar la producción de mandarinas en el Limarí. hectáreas, equivalente al 23% del total regional. Solo la provincia de Limarí concentra más del 75% de esta superficie, posicionándose como el principal polo productivo, especialmente en comunas como Monte Patria y Ovalle. En este escenario, para 2023, las exportaciones regionales alcanzaron las 107 mil toneladas, con retornos cercanos a los 131 millones de dólares, reflejando su relevancia económica.
Este crecimiento ha estado impulsado por un proceso de reconversión productiva desde la uva de mesa hacia los cítricos, favorecido tanto por la demanda de los mercados internacionales como por la adaptación del cultivo a condiciones climáticas más restrictivas.
Sin embargo, el desarrollo del rubro también ha evidenciado brechas técnicas que afectan directamente la productividad y la calidad de la fruta. "Entre los principales desafíos se encuentran la eficiencia en el uso del agua, la adecuada nutrición de los huertos y el manejo agronómico en etapas críticas como la floración, la cuaja y el crecimiento del fruto.
Esto incide en variables como el calibre, la homogeneidad y la condición final de la fruta, determinantes para acceder a mercados de exportación de alto valor", detalló Víctor Muñoz, investigador de INIA Intihuasi. "A ello se suman problemáticas sanitarias, como la presencia de plagas y daños en la piel del fruto, además de dificultades en la vida de postcosecha, que pueden generar pérdidas de hasta un 30% de la producción si no se abordan de manera oportuna", agregó. Frente a este escenario, el programa contempla la implementación de un modelo de transferencia tecnológica orientado a la adopción de mejores prácticas productivas por parte de los agricultores. Esto incluye días de campo, visitas técnicas a predios y asesoría directa en terreno. Para el gobernador, Cristóbal Juliá, "activar estrategias y acciones específicas para sectores productivos relevantes es de vital importancia para la economía regional, especialmente por el déficit hídrico que afecta a la provincia del Limarí.
La mandarina es un cultivo que genera empleo y aporta al desarrollo territorial". Uno de los ejes centrales del proyecto es la incorporación de herramientas tecnológicas para el monitoreo y gestión de los huertos, como el uso de imágenes satelitales, estrategias de nutrición eficiente y bioestimulantes, en línea con los desafíos del cambio climático en zonas áridas. El proyecto cuenta con el apoyo de Corfo, el Gobierno Regional y empresas asociadas, en un esfuerzo públicoprivado que busca fortalecer la competitividad del rubro. Desde Corfo, su director regional (s), Gustavo Dubó, señaló que este programa permitirá a los productores adoptar mejores prácticas, aumentando su productividad y competitividad en mercados cada vez más exigentes.
Desde la perspectiva de los beneficiarios, la iniciativa fue valorada como una instancia clave para fortalecer capacidades y generar redes. "Es una gran ayuda para ampliar conocimientos y conocer a otros agricultores en la misma situación", indicó una productora de la zona.
Se espera que el programa beneficie directamente a cerca de 30 empresas productoras, contribuyendo a mejorar su productividad, calidad de fruta y competitividad en mercados internacionales, además de avanzar hacia una fruticultura más sustentable y resiliente frente a la escasez hídrica.. - - -