Autor: Raúl Fernández Vásquez, cronista rural
Columnas de Opinión: Sol de Chile, una cooperativa campesina
Columnas de Opinión: Sol de Chile, una cooperativa campesina soma en el recuerdo la existencia de una cooperativa camA pesina, fundada a mediados de la década del 60 en La Goleta, sector distante a pocos kilómetros de Puerto Montt. Se trata de la Cooperativa Sol de Chile Ltda., a la que diera vida un grupo de familias y personas residentes en el lugar. Aunque no existe certeza respecto del nombre del sector, habría sido un marino, el que estando "en una loma de su terreno, divisó una parte de territorio en forma de goleta" y así lo denominó. En los inicios de su habitabilidad, La Goleta era una sábana frondosa que cubría amplias extensiones de bosque nativo, abundante flora y vida silvestre. Los antiguos propietarios se dedicaron a la explotación de especies arbóreas, ya sea para la elaboración de madera como para su uso como leña.
Hubo varios aserraderos, cuya actividad perduró por varios años, por lo que se dio inicio a la apertura de caminos vecinales donde sólo existían huellas muy primarias, que eran transitadas por caballares, por carretas y birloches. Poco a poco, el sector empezó a generar otras actividades de desarrollo productivo, como los huertos familiares y la ganadería menor, y comenzó a formar sus organizaciones.
Es así como nace la Cooperativa Sol de Chile Ltda., por 1964, entre cuyos fundadores se puede mencionar a don Antonio Contreras, Basilio Altamirano, Arturo Altamirano, Arturo Miranda, Atilio Aburto, Carlos Aburto, Humberto Contreras y Clorindo Llanquín, entre otros. En su constitución, se invitó igualmente a otros sectores a integrarla, entre ellos, Salto Chico, Chaqueihua, Paraguay Chico, Panitao, Lagunitas y Las Quemas.
Con el trabajo de los mismos asociados, la cooperativa levantó su sede social entre 1966 y 1967, en parte de un terreno donado por el vecino Clorindo Llanquín Cabero, en el que también se ubicaría una capilla y el cementerio.
Al poco tiempo, la organización compró una bodega en Puerto Montt, en la que acopiaban los productos que generaban e instaló un emporio o almacén de venta de productos, en La Goleta, con precios convenientes para las familias agricultoras.
Uno de sus directores destacados, don Carlos Aburto Cárdenas, encargado de promover actividades educativas y culturales en la cooperativa, gestionó el funcionamiento de una escuela de liderazgo y capacitación a jóvenes rurales, en alianza con Fecosur (Federación de Cooperativas del Sur) e Indap (Instituto de Desarrollo Agropecuario). La Cooperativa Sol de Chile, cuya labor y trayectoria se desarrolló hasta 1973, fue parte activa de un proceso corporativo campesino instalado en la década del 60, y que integraron igualmente cooperativas de varias provincias del sur de Chile; todas ellas constituyeron un significativo aporte a la vida campesina de su tiempo. Autor: Raúl Fernández Vásquez, cronista rural. C Columna