Editorial: Confianza empresarial
Editorial: Confianza empresarial La más reciente edición del Índice de Percepción Empresarial Regional (IPER Biobío) volvió a situar al mundo productivo de la región en el centro del análisis económico.
El estudio -elaborado por la Cámara de la Producción y del Comercio (CPC) Biobío junto a la consultora EY y la Universidad Andrés Bello Concepciónrecogió la opinión de 102 ejecutivos de empresas de distintos tamaños y sectores, entregando una radiografía actualizada del clima de negocios local.
El principal resultado fue el alza del indicador a 63 puntos, el nivel más alto desde que comenzó a medirse en 2011, lo que entrega una señal relevante, considerando que el IPER evalúa variables clave como inversión, ventas y empleo, y funciona como un termómetro de las expectativas empresariales para el corto y mediano plazo. Uno de los aspectos más significativos del informe se relaciona con el mercado laboral. Según el estudio, el 89% de los empresarios estima que el empleo regional aumentará o se mantendrá durante 2026, mientras que un 62% proyecta que sus inversiones generarán nuevos puestos de trabajo. En una región que históricamente ha enfrentado desafíos de empleabilidad, estas proyecciones configuran un escenario más favorable que en mediciones anteriores. En materia de remuneraciones, la encuesta muestra también señales de estabilidad. La mayoría de las empresas prevé reajustes en línea con la inflación y no se registran proyecciones de reducción de sueldos, lo que sugiere un mercado laboral con mejores perspectivas.
Por otra parte, un 57% de los encuestados anticipa un aumento de la inversión regional durante 2026, con iniciativas concentradas principalmente en ampliación de capacidad productiva, desarrollo de nuevos productos y procesos de automatización y digitalización. Asimismo, una proporción -aunque menorproyecta inversiones de gran escala, lo que refleja confianza en el potencial económico del Biobío. No obstante, el IPER advierte desafíos que siguen presentes. Entre ellos, la adaptación a la Ley de 40 horas continúa generando interrogantes en parte del sector empresarial, particularmente respecto de la capacidad de compensar la reducción de jornada con mejoras de eficiencia. Este elemento aparece como uno de los principales ajustes en curso dentro de las organizaciones. El estudio también muestra una dualidad en la percepción económica: mientras la evaluación del momento actual del Biobío sigue siendo mayoritariamente negativa, las expectativas hacia el futuro mejoran de forma significativa. De hecho, el 78% de los encuestados cree que la economía regional mejorará en los próximos cuatro años. En este escenario, el IPER Biobío configura un panorama de cauteloso optimismo. La mejora en la confianza empresarial, junto con las proyecciones de inversión y empleo, abre una ventana de oportunidad para el desarrollo regional. Sin embargo, la consolidación de este ciclo dependerá de que las expectativas se materialicen en proyectos concretos que fortalezcan la actividad productiva y el mercado laboral en nuestra región..