El valor de la emoción
El valor de la emoción 6 "L as obras son transitorias, nadie construye en este tiempo una catedral gótica o un templo griego, y no es porque no queramos, no podemos, es otro tiempo, otra circunstancia.
Mucho más importante que ellas es el pensamiento que hay detrás, eso es lo que queda, las obras son simplemente como unas señales", dice el arquitecto Cristián Valdés en el libro La medida de la arquitectura, de Ediciones ARQ, 2008.
Hoy, esa reflexión no solo vuelve a plasmarse en una pronta reedición de su libro, sino que su pensamiento se percibe fuerte en la exposición "Cristián Valdés: Obra vital", que se está presentando en la galería Lo Contador, en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la UC.
La muestra, curada por la arquitecta y académica Sandra Iturriaga, recorre a través de maquetas, fotografías, dibujos, planos y muebles el oficio de este profesional Premio Nacional de Arquitectura 2008, quien lleva seis décadas desarrollando un trabajo consistente, original y atemporal, con una búsqueda incesante por el origen y el sentido de cada obra.
El conjunto de maquetas elegido fue generado al alero de un seminario de investigación con 25 alumnos que Iturriaga desarrolló en 2007 sobre el trabajo de Valdés, y que El valor de la emoción Hasta fines de abril puede verse en la galería Lo Contador de la UC la exposición "Cristián Valdés: Obra vital", que agrupa una selección de trabajos que el destacado arquitecto nacional ha desarrollado en seis décadas de trayectoria. Pero, sobre todo, son obras que hablan de una búsqueda por el origen y el sentido de cada una de ellas. Texto, Soledad Salgado S. Retrato, Carla Pinilla G. "No me siento un arquitecto de éxito. No he hecho muchas más casas de las que se ven en la exposición", dice. VICENTE CASTRO ARQUITECTURA VICENTE CASTRO hoy vuelven a ver la luz. "Cristián es el verdadero curador, porque ha sabido conservar estas maquetas por tantos años", dice. Él, sentado en una pequeña silla en medio de la galería, habla de lo que realmente le mueve. Y no es el tamaño o cantidad de proyectos, sino las emociones. "Las cosas que a ti te tocan, las experiencias reales de vida te permiten construir algo distinto. Alberto Cruz, en la U. CatóliARCHIVO HISTÓRICO JOSÉ VIAL ARMSTRONG PUCV ARCHIVO CRISTIÁN VALDÉS Casa en Santo Domingo de la década de los 80, donde se observa su interés por las rampas y pasarelas. Existen varios modelos de silla Valdés, como también sillones y hasta un sofá.
Siempre hechos con madera laminada y cuero.. El valor de la emoción _-I-p. ca de Valparaíso (quien guio su proyecto de título, título, también expuesto), me enseñó a confiar en mis emociones”, dice, mientras algunos estudiantes estudiantes que entraron a ver la muestra se detienen detienen a escucharlo atraídos por su presencia. Él mismo fue un alumno más. No el mejor. Pero sí uno inquieto. Su formación en la Universidad Universidad Católica de Santiago se vio interrumpida interrumpida por un viaje por Europa. A su regreso, regreso, trabajó en la fábrica de muebles clásicos de su padre, para luego, en 1955, retomar sus estudios, primero en la UC y luego en Valparaíso. Valparaíso. “Vi cómo vivía la gente en los cerros, en esa plataforma marina frente a un gran paisaje. paisaje. Entonces, ¿qué significa para la vida tener esa experiencia? Tienes al frente una dimensión dimensión mayor que te sobrepasa, estés haciendo cualquier cosa”, dice. Por eso, y lo reafirma Iturriaga, es que las rampas aparecieron tempranamente tempranamente en sus proyectos, como un anhelo de que las personas tuviesen esa experiencia experiencia con el paisaje circundante. Otro aspecto que la arquitecta destaca como como una constante en su quehacer es el valor de las estructuras, los sistemas constructivos.
Y él se apresura a explicar ante la mirada atenta atenta de cada vez más alumnos: “Cuando hice mi casa no había préstamos bancarios; había que juntar pie y pedir a una asociación de ahorro y préstamo, y con esa plata hacer maravillas. Pensé entonces cómo lograr terminar la casa, porque siempre la mano de obra se escapa en el control de gastos. Me metí con la estructura metálica y dibujé la casa en el aire y con tres maestros soldadores la teníamos lista en pocos pocos meses.
Era una casa modesta que después después amplié, pero me trajo clientes por la velocidad velocidad de construcción”. Aquí es relevante el pensamiento del arquitecto Fabio Cruz, con quien trabajó en sus inicios y quien le inculcó la presencia del material vivo en una casa, al insistir en que la decoración es casual, y que no tiene importancia ante el material. En esta exposición, además, se presentan 4 modelos de sillas Valdés; diseño premiado que también nació de la observación y la experimentación, experimentación, en este caso, de cómo estaban estaban hechas las raquetas de tenis. “Dibujé, ensayé ensayé y probé mucho rato”, dice. Algo que impresiona impresiona a los estudiantes presentes. Cristián Valdés les habla directo, como en una pequeña pequeña clase magistral e improvisada: “La experiencia experiencia es personal, íntima. Yo no sabía lo que se estaba haciendo en el mundo. Con internet internet cambia la manera en que la gente trabaja o se acostumbra a pensar. Y les digo que es bonito no saber, o al menos reconocer no saber, saber, porque así estás abierto a recibir”. Ellos no pueden menos que aplaudir. VD i -j El montaje estuvo estuvo a cargo de Socias Lab. La muestra puede verse hasta fines de abril. Esta maqueta (y otras) de una vivienda vivienda en Santuario del Valle (2001) se mostró en 2008 en la galería Animal. Vivienda en Pirque que destaca por su longitud y muros de piedra. La casa Lefort se diseñó siguiendo un terreno en forma de rombo y con pendiente de 25%..