Embajador de Noruega niega injerencia en controversia
Embajador de Noruega niega injerencia en controversia Las revelaciones de un reportaje de TVN sobre financiamiento proveniente desde Noruega hacia comunidades indígenas del sur del país abrieron una nueva polémica en torno a la industria salmonera, en un contexto marcado por la competencia global entre ambos países.
Según el informe televisivo, la ONG Norwegian Peoples Aid habría destinado más de $500 millones a comunidades lafkenche, lo que generó cuestionamientos desde el mundo político y productivo, al tratarse de iniciativas que podrían incidir en el desarrollo de proyectos acuícolas en Chile. Frente a la controversia, el embajador de Noruega en Chile, Per Anders Nilsen, salió a aclarar la posición de su país, descartando cualquier tipo de injerencia extranjera en el desarrollo de la salmonicultura nacional.
El diplomático destacó, en primer término, la histórica relación entre ambas naciones en este sector, subrayando que “Noruega y Chile son los dos principales productores de salmón del mundo”, con una dinámica que combina cooperación y competencia. “Noruega cree firmemente que somos socios cercanos, colaboradores y también competidores”, afirmó, agregando que existe una colaboración de larga data tanto a nivel empresarial como institucional, especialmente en áreas como investigación, ciencia y gestión pública. Respecto del financiamiento mencionado en el reportaje, Nilsen fue enfático en señalar que no responde a una política del Estado noruego. Según explicó, la propia ONG informó a la embajada que se trató de un proyecto desarrollado entre 2004 y 2014, de carácter independiente. “Este fue un proyecto que no refleja las posturas del gobierno noruego”, precisó el embajador, descartando así cualquier vínculo directo entre esos aportes y una estrategia estatal para influir en la industria chilena. Asimismo, explicó que en Noruega existe un sistema de financiamiento público que permite a organizaciones de la sociedad civil acceder a recursos para distintas iniciativas, incluso cuando sus posturas no coinciden con las del gobierno.
“Noruega tiene una sociedad civil activa que puede solicitar fondos del gobierno para proyectos tanto a nivel nacional como internacional, incluso con organizaciones que promueven posiciones políticas distintas”, señaló.. Dice que se trató de un proyecto de la ONG