Autor: Por David Blanco Bonilla espectaculo@diarioelsur.cl
Bryce Echenique, el adiós de un autor peruano clave
Bryce Echenique, el adiós de un autor peruano clave lfredo Bryce Echenique, A quien falleció el martes en Lima, había cumplido seis jóvenes décadas cuando decidió volver a su ciudad natal tras 34 años de "exilio voluntario" en Europa, porque le agarró "la volvedera", como aseguró que decía uno de sus grandes amigos, el también escritor guatemalteco Augusto Monterroso.
Dueño de un humor fino, afilado como un estilete, y entrañable hasta el tuétano, Bryce deleitó a sus lectores con sus libros, pero también a los que tuvieron la suerte de conversar con él o escuchar alguna de sus conferencias en las que la ironía nunca fue escasa ni ajena la sonrisa melancólica.
Alguna vez, en diciembre de 2003, aseguró que el humor irónico "hace la vida más soportable, te hace más tolerante ante lo intolerante". El escritor regresó a Perú el 17 de febrero de 1999 con la intención de retomar un diálogo "interrumpido, pero jamás cortado" con su país, tras ganar poco antes el Premio Nacional de Narrativa de España, por su obra 'Reo de nocturnida'. Al bajar del avión, miró a su gran amigo y editor Germán Coronado y, como si se tratara de su entrañable personaje Martín Romaña, dijo: "34 años después estoy aquí de vuelta, hermano". Su equipaje de mano incluyó un libro de Monterroso y un búhoque le regaló un amigo español para desearle buena suerte.
El equipaje "pesado" fue enviado en un barco: su biblioteca, una discoteca cargada de boleros y el famoso sillón Voltaire que le regalaron los libreros franceses y que sirvió para fraguar el díptico 'La vida exagerada de Martín Romaña'y 'El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz'. Pocos días después conto a EFE que ese regreso lo había dejado "despalabrado y desarticulado", al encontrarse una ciudad "caótica y desordenada" que le obligó a convertirse "en un observador". Luego, en Chile agregó que su reencuentro con Lima fue un "vértigo" y un "terremoto interno", y de ahí fue que le agarró "la volvedera". UN VÍNCULO INDESTRUCTIBLE Así, en medio de ese tumulto de impresiones y sentimientos encontrados, Bryce decidió volver a vivir en 2001 durante un tiempo a caballo entre Lima y Barcelona, pero su vínculo con su ciudad natal fue tan complejo como grato, como cuando convocó a 35.000 personas en la Feria del Libro de Lima para firmar ejemplares de 'El huerto de mi amada', con la que había ganado el premio Planeta.
Después de una carrera de casi cinco décadas, con más de 30 títulos publicados, y ya con su residencia permanente en Lima, Bryce anunció a EFE en mayo del 2019 su decisión de retirarse de la literatura con 'Permiso para retirarme.
Antimemorias 3'. Se veía en su ciudad natal "como las ballenas que se alejan mucho de la costa, pero para venir a morir ahí, definitivamente", para hacerlo al lado de sus amigos de la escuela, y se mostró satisfecho de haber cumplido los presagios de sus maestros, que le decían "cuentacuentos". En una de sus últimas apariciones, el escritorentregó en noviembre pasado el manuscrito original de su novela 'Un mundo para Julius' a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes.
En ese momento de volver la mirada hacia atrás, Bryce recordó su amistad con Julio Ramón Ribeyro y Mario Vargas Llosa, los otros dos buques insignia de la narrativa peruana contemporánea, y dijo que esa "fue una época muy feliz" de su vida, que terminó este Io de febrero en la Lima de sus penas y tristezas, pero también de la amistad y los momentos entrañables. FUNERALES PRIVADOS Perú se despidió el miércoles de Bryce Echenique, su último gran escritor con trascendencia universal. Los restos mortales de Bryce fueron velados en la Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), su alma máter.
Allí, en un velatorio privado y sin acceso a la prensa, llegaron hasta el mediodía del miércoles amigos y seres queridos del célebre escritor para darle el último adiós, entre ellos otros autores peruanos como Fernando Ampuero o Gustavo Rodríguez.
Como casi un familiar más de Bryce estuvo su editor y gran amigo Germán Coronado, que recordó el último homenaje que se le hizo al escritor el pasado 14 de noviembre en la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos.
Allí Bryce Echenique entregó el manuscrito original de 'Un mundo para Julius' (1970)como su legado ampliado a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, y según señaló Coronado, descubrió que también tenía un público joven que seguía leyendo sus obras. Concluido el velatorio, el cuerpo de Bryce Echenique fue trasladado a un crematorio para ser incinerado en un acto privado.
De acuerdo a lo estipulado en sus "antimemorias", sus restos serán esparcidos en el mar de La Punta, un distrito del Callao, la portuaria provincia vecina a Lima, a la que el escritor tenía "mucho cariño" pues ahí pasó parte de su infancia y de sus últimos años, según recordaron sus sobrinos.
Los familiares de Bryce Echenique expresaron su gratitud por las múltiples manifestaciones de cariño que ha recibido su tío y expresaron que sabían que era un escritor muy querido, pero su fallecimiento ha mostrado la real dimensión del afecto.
El escritor fue a lo largo de más de cinco décadas autor de novelas, cuentos, ensayos y memorias, y es considerado una de las voces más destacadas de las letras latinoamericanasy es uno de los tres escritores más célebres de la segunda mitad del siglo XX en Perú, junto al premio Nobel Mario Vargas Llosa y al cuentista Julio Ramón Ribeyro.
Durante medio siglo de literatura escribió más de 30 títulos, entre novelas, cuentos y memorias, escritos en los que el humor se filtró desde el principio, tras comprobar que los autores latinoamericanos, especialmente los del 'boom' eran "muy graves, muy serios" y dejaron de lado ese humor, un rasgo característico de los latinoamericanos que él cultivaba en sus obras. El jueves, el Congreso de Perú inició su sesión plenaria con un minuto de silencio en homenaje al escritor. El presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, afirmó que la mesa directiva "lamenta el sensible fallecimiento del señor Alfredo Bryce". Autor: Por David Blanco Bonilla espectaculo@diarioelsur.cl. Dueño de un fino sentido del humor, el escritor regresó en 1998 a Lima tras 34 años de ausencia debido a lo que describió como una "volvedera". Falleció el martes pasado a los 87 años. Fue velado en la Casona de la Universidad Mayor de San Marcos Perú se despidió el miércoles de Bryce Echenique, su último gran escritor con trascendencia universal.