Autor: María José Howard Irarrázaval Directora de Salvaguarda de la red de colegios Cognita
Cartas: Emergencia en convivencia
Cartas: Emergencia en convivencia ·Los hechos de violencia que hemos visto en los últimos días, como los ocurridos en Calama, Curicó y Providencia, nos remueven y nos invitan a tener una mirada más reflexiva respecto a lo que viven en su cotidianidad nuestros niños, niñas y adolescentes.
Frente a estas situaciones, es natural que surjan propuestas más duras o medidas inmediatas: sin embargo, es imperativo abordar el problema con mayor profundidad para poder trabajar a través de un mecanismo que logre mermar las conductas de violencia temprana desde su origen.
El progresivo deterioro de la salud mental de nuestros estudiantes es innegable: según UNICEF, las consultas de salud mental infanto-juvenil aumentaron un 88% en los últimos años, cifra que se evidencia en los conflictos de convivencia escolar e impacta de manera directa en nuestras aulas.
Detrás de cada estudiante existe una historia, un contexto y un ambiente sociofamiliar que otorga un escenario, el cual debemos considerar no sólo para ser abordado en su particularidad, sino que también para poder actuar de manera coherente y efectiva en un trabajo mancomunado entre familia y colegio.
El desafío es compartido, tanto el núcleo familiar como el establecimiento educacional son protagonistas y agentes activos del desarrollo de niños, niñas y adolescentes en proceso de formación, y ambos tienen un rol clave en construir entornos donde se establezcan límites, espacios de contención, escucha y acompañamientos sistemáticos. No hay duda de que tenemos en frente una gran tarea para poder revertir este complejo escenario que tiene a nuestras comunidades educativas altamente desafiadas. Hoy menos que nunca podemos dejar esta tarea pendiente. Autor: María José Howard Irarrázaval Directora de Salvaguarda de la red de colegios Cognita.