Autor: Juan Guillermo Prado O. La Estrella de Valparaíso
"En el siglo XIX el matrimonio no era una institución regida por el amor romántico"
"En el siglo XIX el matrimonio no era una institución regida por el amor romántico" n amor imposible se relata en el libro que escribió U María Gabriela Huidobro, donde la geografía de Valparaíso es el escenario de un romance entre el pintor alemán Mauricio Rugendas y la joven Clara Álvarez Condarco, con 23 años de diferencia. La autora señala: "El romance entre Clara y Mauricio tuvo coordenadas muy precisas. La tertulia y los primeros encuentros ocurrieron en la casa de la familia Álvarez Condarco, que estaba ubicada en el plan de Valparaíso, en la entonces calle del Comercio, es decir, Prat.
Rugendas se hospedaba en la posada de Madame Aubry, muy reconocida en la época". -¿ De qué manera en el contexto social y cosmopolita de Valparaíso en el siglo XIX ocurrió este amor? -Tenemos que pensar en el Valparaíso de la década de 1840, no tanto como una ciudad de provincia, sino como el principal puerto latinoamericano del Pacífico. Esto implica que era una auténtica ventana al mundo. Desde la independencia de Chile que se había logrado un par de décadas antes, el puerto no había hecho más que crecer, fortaleciendo su carácter comercial y cosmopolita. A diferencia de otras ciudades de Chile, que tenían una fuerte tradición colonial y que, por lo mismo, se movían a ritmos más lentos, Valparaíso se estaba haciendo a sí mismo, con aspiraciones de modernidad. Esa atmósfera fue crucial para una mujer como Clara, que se había educado en Inglaterra y Argentina y que buscaba espacios LA HISTORIA ESTRELLA donde desenvolverse desde sus inquietudes culturales e intelectuales. Ese entorno posibilitó que una mujer como Clara Álvarez Condarco tuviera acceso a lecturas vanguardistas y a que participara en una incipiente industria editorial, colaborando en el diario El Mercurio.
Además, como en el puerto había muchos comerciantes extranjeros, existía la necesidad de traducir noticias, documentación y novelas del francés o del inglés, y eso le permitió formar parte del mundo intelectual, cuando las mujeres todavía no tenían cabido en mundos públicos culturales. -¿ Cómo reconstruyó la relación entre Clara Álvarez Condarco y Mauricio Rugendas? -Fue un desafío metodológico y de archivo importante.
El núcleo de la reconstrucción se basa en la correspondencia que mantuvieron estos amantes, pero que presentaba complejidades, porque la mayoría de sus cartas estaban sin fechar, fueron escritas a la rápida y a escondidas, con tachas y modismos de la época que hubo que transcribir, ordenar y traducir, porque algunas estaban en francés.
Una vez que tuve las cartas y propuse un orden, el otro desafío fue ir interpretando lo que decían para conectarlo con su contexto histórico, porque las cartas íntimas te muestran sentimientos, no siempre te hablan de hechos o del detalle del día a día.
Así que había que llenar espacios en blanco sin caer en la ficción, y para eso recurrí a un cruce de fuentes, con prensa de la época, avisos comerciales de El Mercurio, descripciones urbanas del Valparaíso de entonces y cartas dirigidas a otros amigos de Clara y Mauricio.
Por último, el mayor esfuerzo siempre está en desarrollar una "empatía histórica", tratar de ponerme en el lugar de ambos, sin juzgarlos, para entender sus contradicciones y pasiones desde los códigos del siglo XIX, y no desde nuestras expectativas actuales. -¿ Qué papel juegan otras figuras de aquel tiempo como Andrés Bello o Domingo Faustino Sarmiento en la historia de Clara? -Juegan un papel estructural, porque este libro busca entender a los personajes a través de sus redes de sociabilidad. Nadie ama ni piensa en el vacío.
Clara estaba inserta en una trama intelectual muy particular y privilegiada, porque conoció de cerca a Andrés Bello y a su esposa, compartía el entorno de intelectuales de la talla de Domingo Faustino Sarmiento o Vicente Fidel López.
Estas relaciones no eran meramente sociales, sino espacios de validación y de intercambio de ideas donde se discutía el futuro cultural del país. -¿ Por qué no se casaron Clara y Rugendas? -Porque en el siglo XIX el matrimonio no era una institución regida por el amor romántico, sino un contrato de estabilidad económica, social y política. Aunque Mauricio Rugendas era un artista reconocido, a ojos de la sociedad chilena era un extranjero trotamundos, un artista sin una fortuna sólida ni un patrimonio estable que ofrecer. Era alemán y los Álvarez Condarco tenían ascendientes ingleses, y el peso de las colonias extranjeras en Valparaíso también era un factor gravitante. Las barreras de clase, las prerrogativas de la época y la imposibilidad de desobedecer el mandato paterno en una sociedad tan normativa terminaron por ahogar el proyecto de una vida en común.
Clara murió de tifus a los 40 años de edad y nunca se casó. « LA HISTORIADORA MARÍA GABRIELA HUIDOBRO PRESENTARÁ SU LIBRO "CLARA Y MAURICIO", EL 27 DE MAYO A LAS 19 HRS., EN LA SEDE VIÑA DEL MAR DE LA UNIVERSIDAD ANDRÉS BELLO. Autor: Juan Guillermo Prado O. La Estrella de Valparaíso. Este miércoles 27 de mayo se presenta el libro: "Clara y Mauricio: una historia cultural del amor", basada en la historia trunca del pintor Rugendas y la joven porteña Álvarez Condarco.
MARÍA GABRIELA HUIDOBRO, HISTORIADORA, CUENTA UN ROMANCE IMPOSIBLE EN VALPARAÍSO: LA HISTORIADORA MARÍA GABRIELA HUIDOBRO PRESENTARÁ SU LIBRO "CLARA Y MAURICIO", EL 27 DE MAYO A LAS 19 HRS., EN LA SEDE VIÑA DEL MAR DE LA UNIVERSIDAD ANDRÉS BELLO. VALPARAÍSO EN 1844 EN UN CUADRO DEL PINTOR GERMANO MAURICIO RUGENDAS. VALPARAÍSO EN 1844 EN UN CUADRO DEL PINTOR GERMANO MAURICIO RUGENDAS. CEDIDAS BOSQUEJO DE CLARA ALAVREZ CONDARCO ATRIBUIDO A MAURICIO RUGENDAS, SU GRAN AMOR.