Ciudad de México se hunde cerca de 2 cm al mes, según datos de la NASA
Ciudad de México se hunde cerca de 2 cm al mes, según datos de la NASA AP Ciudad de México es una de las metrópolis que se hunde con mayor rapidez en el mundo. Según nuevas imágenes satelitales difundidas por la NASA, la ciudad se hunde cerca de 24 cm al año. La capital mexicana y las ciudades aledañas se construyeron sobre el lecho de un antiguo lago. Muchas calles del centro fueron alguna vez canales.
El bombeo intensivo de agua subterránea y el desarrollo urbano han reducido drásticamente el manto acuífero, lo que significa que la Ciudad de México se ha estado hundiendo durante más de un siglo, dejando muchos monumentos y edificios antiguos, como la Catedral Metropolitana, visiblemente inclinados. La contracción del acuífero también ha contribuido a una crisis crónica de agua que, según previsiones, empeorará.
“Esto daña parte de la infraestructura crítica de Ciudad de México, como el metro, el sistema de drenaje, el agua, el sistema de agua potable, la vivienda y las calles”, afirmó Enrique Cabral, investigador que estudia geofísica en la U. Nacional Autónoma de México. Ciudad de México se hunde tan rápido que el proceso puede observarse desde el espacio.
En algunas zonas, el hundimiento ocurre a una tasa promedio de 2 centímetros al mes, según un informe de la NASA, como en el aeropuerto principal y en el monumento conocido como el Ángel de la Independencia. Eso significa una tasa anual de hundimiento de alrededor de 24 cm.
Los cálculos de la NASA se basan en mediciones tomadas entre octubre de 2025 y enero de 2026 por el potente satélite NISAR, que puede rastrear cambios en tiempo real en la superficie terrestre y es una iniciativa conjunta entre la NASA AVLATNOMNÁITSABES y la Organización India de Investigación Espacial.
El científico de NISAR Paul Rosen señaló que, al captar detalles de la Tierra desde el espacio, el proyecto también “nos dice algo sobre lo que realmente ocurre debajo de la superficie”. “Se puede ver la magnitud total del problema”, añadió. Con el tiempo, el equipo espera poder acercarse aún más a zonas específicas y algún día obtener mediciones edificio por edificio. De manera más amplia, los investigadores esperan aplicar la tecnología en todo el mundo para monitorear desastres naturales y efectos del cambio climático en regiones como la Antártida y más. Rosen indicó que dicha tecnología podría usarse para reforzar los sistemas de alerta, permitiendo por ejemplo, advertir sobre la necesidad de evacuaciones en casos de erupciones volcánicas. Para la Ciudad de México, la tecnología representa un gran avance para estudiar el problema del hundimiento y mitigar sus peores efectos, según Cabral. Durante décadas, el gobierno ha ignorado en gran medida el problema, salvo por estabilizar cimientos bajo monumentos como la catedral. Pero tras recientes recrudecimientos de la crisis del agua, Cabral señaló que las autoridades han comenzado a financiar más investigación. Así, el trabajo del satélite NISAR será clave para que científicos y autoridades planifiquen cómo abordar el problema.
“Para hacer una mitigación de largo plazo de la situación sostuvo Cabral, el primer paso es entender”.. Esto daña infraestructura, como el metro, el sistema de agua potable y construcciones emblemáticas, como la Catedral, dice un investigador. Lo revelaron imágenes satelitales: A largo plazo En menos de un siglo, la ciudad se ha hundido más de 12 metros, dice Enrique Cabral, investigador que estudia geofísica en la U. Nacional Autónoma de México.