Columnas de Opinión: ¿Estamos preparados para un megaterremoto?
Columnas de Opinión: ¿ Estamos preparados para un megaterremoto? Cada 27 de febrero nos trae a la memoria el terremoto y tsunami de 2010 y nos enfrenta a una pregunta incómoda: ¿ estamos realmente preparados para el próximo megaterremoto? El 27F no fue solo un sismo de magnitud 8.8. Fue una prueba estructural para el Estado, sus instituciones y la sociedad chilena. Dejó en evidencia fallas graves en los sistemas de alerta de tsunami, descoordinación interinstitucional y una preparación desigual en la población. Pero también confirmó fortalezas: normas de construcción exigentes y una ingeniería sísmica que evitó un A 16 años del 27F: colapso mucho mayor. El problema es que el próximo megaterremoto no impactará al Chile de 2010, sino al de hoy: más urbano, más desigual y con infraestructu ra crítica altamente interdependiente. Hospitales, redes eléctricas, telecomunicacio nes y abastecimiento operan como sistemas complejos.
La experiencia internacional demuestra que los efectos en cascada -donde un evento inicial desencadena una serie de eventos secuenciales que provocan consecuencias progresivamente mayorespueden generar un impacto social y económico más profundo que el propio movimiento del suelo. Ahí aparecen las brechas. Aún persisten altos niveles de vulnerabilidad territorial: expansión urbana en zonas costeras expuestas a tsunami, asentamientos en laderas inestables, infraestruc tura crítica ubicada en áreas de inundación. A ello se suman niveles de preparación heterogénea: no todas las familias cuentan con planes de emergencia, kits básicos o claridad sobre rutas de evacuación y zonas seguras. Además, el riesgo no es solo físico, también es social.
Adultos mayores que viven solos, personas con movilidad reducida, hogares sin La creación del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres marcó un tránsito desde la reacción hacia una gestión más interedes de apoyo o con emgral del riesgo. Hoy hay protopleos informales enfrentan colos más claros, sistemas de mayores obstáculos para alerta masiva y mayor proferesponder y recuperarse. sionalización en la respuesta. La resiliencia estructural no Los simulacros son frecuentes siempre coincide con la resy la cultura sísmica sigue sieniliencia social. do parte de nuestra identidad colectiva.
Pero prepararse no Entonces, ¿estamos preparados? La respuesta honesta es solo evitar que los edificios colapsen. es: parcialmente. territorial, la cohesión social En el plano estructural, Chile Estamos mejor en ingeniería. y la capacidad de sostener servicios esenciales en el tiempo. La pregunta incómoda sigue abierta. Y la respuesta dependerá, como en 2010, tanto de nuestras normas técnicas como de las decisiones colectivas que tomemos antes de que la tierra vuelva a moverse. sigue siendo un referente. Tenemos instituciones más Las exigencias normativas robustas. Contamos con una posteriores a 2010 reforzacultura sísmica arraigada. Sin ron el diseño sismorresistenembargo, el desafío es no te. La probabilidad de colapconfundir desempeño estrucso masivo en edificaciones tural con resiliencia integral. nuevas es baja. En ese sentiEl próximo megaterremoto no do, estamos mejor que hace solo pondrá a prueba consdieciséis años. También existrucciones y protocolos, sino ten avances institucionales. que también la planificación. Pamela Cisternas Investigadora Facultad de Ingeniería U. Andrés Bello