El renacer del Mapocho
El renacer del Mapocho H asta hace poco más de 15 años, hablar del río Mapocho era sinónimo de un cauce degradado, pestilente, contaminado, inseguro, abandonado y propenso a inundaciones, por la acumulación de escombros. Hoy en día su condición es otra; se percibe limpio, sin mal olor, lleno de vida y mucha flora y fauna a lo largo de sus 110 km de extensión. Incluso, visitar algunos de sus puntos estratégicos es, a ratos, como recorrer un paisaje que pareciera no ser parte de Santiago.
El arquitecto Diego Labbé, encargado nacional de la Unidad de Proyectos, División de Desarrollo Urbano del Minvu, dice que "funcionaba como una barrera física y simbólica, con bordes fragmentados, sin continuidad ni vocación de espacio público, principalmente en la zona poniente de la capital.
Sin embargo, ese estado crítico también dejaba en evidencia su enorme potencial: un eje estructurante capaz de articular paisaje, movilidad y vida urbana". El desafío fue entendido por distintos actores que, de manera colaborativa, han estado trabajando en el mejoramiento del Mapocho; uno de los primeros proyectos emblemáticos fue "Mapocho Urbano Limpio", desarrollado por Aguas Andinas y el Estado, entidades que en 2010 materializaron un túnel colector que interceptó 21 descargas de aguas servidas que contaminaban el río, llevándolas hacia plantas de tratamiento donde el agua se depura, transforma y reutiliza para riego agrícola y para generar distintos tipos de energía y fertilizantes.
Casi en simultáneo, en 2009, surgió la iniciativa Mapocho 42K Lab UC, a partir de una investigación académica liderada por la doctora en Arquitectura Sandra Iturriaga, quien, inspirada en la visión que en los años 60 tuvo el Premio Nacional de Arquitectura Mario Pérez de Arce Lavín, impulsa la transformación de la ribera del cauce en una red de áreas verEl renacer del Mapocho A días de la declaratoria como humedal urbano, y de un nuevo aniversario del saneamiento de sus aguas, revisitamos algunos puntos estratégicos de este extenso río y corredor biológico, para rescatar parte de las obras e iniciativas que, al dotarlo de áreas verdes, han ido recuperando su ribera como un gran espacio ciudadano. Texto, Jimena Silva Cubillos. Fotografías, Carla Pinilla G. El tramo entre San Damián y San Fco. de Asís fue ejecutado por inmobiliarias según solicitud de Vitacura.
Vista desde cerro La Campana a parte de Talagante, una de las comunas donde el río no está canalizado.. El renacer del Mapocho Parques ribereños como el de La Familia han sido claves para restituir la relación entre la ciudad y el río. des integradas, que hoy abarca 11 comunas y sigue consolidándose con una extensa ciclovía.
Se trata de recuperar y transformar este espacio en un corredor continuo para peatones, peatones, ciclistas y personas que circulan en skate En el extremo o scooter, que entrelaza y consolida un sisoriente sisoriente de Vitacura tema de parques algunos centenarios cose cose sumó mobiliario mo el Forestal, Balmaceda y Uruguay, y otros en hormigón. más nuevos, como el de La Familia y Mapocho Mapocho Río desde Lo Barnechea hasta PudaAcceso PudaAcceso al “Sendero huel, generando un gran espacio urbano que de protección le da valor al río”, sintetiza la directora del ecológica humedal proyecto @mapocho42k. urbano Mapocho La consolidación de parques ribereños y Talagante”, lugar las inciativas de conectividad han sido fundaque fomenta el mentales para restituir la relación entre el río cuidado de la flora y la ciudad.
Más que intervenciones aisladas, y fauna locales, lo relevante es la continuidad de una visión a largo plazo afirma Diego Labbé, uno de los La reactivación autores del diseño de los parques de La Fadel Fadel Ecoparque de milia y Mapocho Río, ubicados en Quinta El Monte ayudará Normal y Cerro Navia (@minvuchile). a crear el primer Hablar ahora de este símbolo de Santiago parque humedal y de sus bordes es referirse a un espacio reen reen la comuna. creativo y con valores ecológicos, que sigue.
El renacer del Mapocho sorprendiendo al estrenar nuevos sectores con paseos, áreas para deportes y bajadas a la orilla para disfrutar del entorno y especies de flora y fauna, como espinos, peumos, huilmos, sauces, queltehues, garzas e incluso totoras, coipos y patos. El tramo más reciente fue entregado hace un año, en Vitacura, y fue construido por su municipio; cubre 3,16 km entre los puentes Centenario y Lo Curro. Reúne una senda peatonal, miradores al río y los cerros Manquehue y Manquehuito, ciclovía, iluminación eficiente, mobiliario, un sistema de vigilancia con cámaras y un paisajismo con acento en criterios de biodiversidad y sustentabilidad. Ir a pasear junto al Mapocho y reconocer todas sus dimensiones no es lo mismo que hacerlo en la mitad de la ciudad. Los parques ribereños tienen un ADN propio; permiten convivir con un área geográfica magnífica, oportunidad que justamente surgió por el saneamiento de las aguas.
Ayudó a contar con un espacio público con otra calidad ambiental e hizo que fuera deseable acercarse y querer recorrer el río, dejando atrás la percepción de que era una trastienda de la ciudad puntualiza Sandra Iturriaga, quien celebra su reciente declaratoria como humedal urbano en toda su extensión (647 hectáreas), estatus que ya tenía en Peñaflor, Talagante y El Monte, y que reafirma el compromiso y desafío de proteger y preservar sus ecosistemas y la biodiversidad de la Región Metropolitana. El río mitiga el cambio climático; en El Monte su aspecto es naturalizado. El Gore, municipio de Talagante y Frente de Río crearon un sendero ecológico con bosques Miyawaki, miradores, etc. Con 52 hectáreas y 9 kilómetros de longitud, el parque Mapocho Río cautiva con sus playas de ribera.
Tramo reciente de Mapocho 42K, en Vitacura, donde se usó vegetación de bajo consumo hídrico.. El renacer del Mapocho Asimismo, el equipo de Mapocho 42K Lab UC también ha levantado Mapocho Aguas Abajo, proyecto que se centra en consolidar un sistema de parques humedales; recuperar y valorizar su sector periurbano, abarcando seis comunas y los 55 km no canalizados de este cauce, desde Pudahuel hasta El Monte, punto de confluencia con el Maipo.
Según agrega Iturriaga, desde 2020, trabajan en estrecha estrecha colaboración con los municipios y fundaciones fundaciones como Frente de Río (@frente_de_rio), (@frente_de_rio), generando estrategias para difundir difundir la importancia de este sector del Mapocho y relevar su valor como patrimonio natural, cultural y social. Entre las actividades que allíse realizan destacan jornadas de reforestación reforestación y de retiro de basura, además de biorutas o recorridos guiados y educativos.
En esa línea, cabe destacar que hasta el 28 de febrero, el Museo Ciudadano Vicuña Mackenna Mackenna acoge una exposición que, en formato de atlas visual, presenta parte de esa investigación; investigación; considera el levantamiento de los principales atributos del Mapocho en su tramo tramo aguas abajo, así como la latente amenaza a la que podría verse expuesta esta zona (y otras también) por la acción antrópica vinculada vinculada principalmente a la extracción de áridos, microbasurales y ocupaciones informales.
“Para mí, el río encarna una esperanza y una oportunidad para que las personas convivamos convivamos mejor con los hechos geográficos y la naturaleza de los lugares que habitamos; esa es una relación que nunca debiéramos olvidar, olvidar, sobre todo en ciudades hiperurbanizadas”, hiperurbanizadas”, concluye la profesional.
VD -: j. -. El alma de Mapocho 42K es una ciclovía continua de alto estándar; en Vitacura tiene 6,34 km junto al río. _ El río no es un curso rectilíneo; en Talagante conviven humedales, islas, pozones y vertientes..