Señales tempranas de alerta en el rubro agro-ganadero regional
Señales tempranas de alerta en el rubro agro-ganadero regional Pablo Mata Almonacid Presidente OGANA A.
G OGANA La Región de Aysen enfrenta un escenario que no admite ambigüedades: los antecedentes levantados directamente desde productores y dirigentes gremiales indican que el sistema ganadero regional se encuentra bajo una presión significativa de cara al invierno 2026.
No se trata de percepciones aisladas, sino de un diagnóstico consistente basado en información territorial, donde entre un 83% y un 100% de los actores consultados reportan déficit forrajero, sin presencia de superávit y con una proporción marginal de sistemas en condiciones normales. El déficit no solo es generalizado, sino que además se concentra en rangos significativos (25%-50%), lo que implica una reducción efectiva de la capacidad de carga de los predios. A ello se suma un 13% de productores en condición crítica, con déficits superiores al 50%, lo que anticipa ajustes forzados en stock, deterioro productivo y mayores costos por suplementación.
Este escenario se agrava por la concurrencia de factores estructurales ya identificados previamente: un déficit productivo en las praderas debido a estresores de tipo eólico-hídricos y un aumento significativo en la presión de la plaga de cuncunilla negra, reportada como de alto impacto por más del 85% de los productores. Esta combinación configura una condición de riesgo que no siempre es capturada por indicadores agregados, pero que se manifiesta con claridad en la experiencia directa del territorio. Considerando una masa ganadera regional que ronda a los 150.000 vacunos, es razonable inferir que una proporción relevante de estos sistemas enfrentará restricciones alimentarias durante el invierno. Las consecuencias no son menores: deterioro de la condición corporal, caída en parámetros reproductivos y efectos acumulativos sobre la productividad regional. Frente a este escenario, la inacción no es una opción. La información disponible es clara, consistente y territorialmente representativa. Lo que corresponde, tanto a la pymes agro-ganadera regional como a las instituciones públicas relacionadas, es actuar con oportunidad, anticipación y sentido de urgencia. La ganadería de Aysen no enfrenta un evento puntual, sino una señal de alerta que exige decisiones proporcionales al riesgo identificado..