Auge de la electromovilidad en las ciudades
Auge de la electromovilidad en las ciudades Ee EDICIONES ESPECIALES L as sucesivas alzas en los precios de las bencinas -en medio de la guerra en el Medio Oriente-, además de la meta como pais de disminuir su carbono dependencia, Ilevo a que en Chile se haya instalado temprano la electromovilidad como alternativa para los viajes. ¿Qué está impulsando este cambio tan acelerado hoy? El factor económico ha sido determinante. El alza sostenida en los precios de los combustibles ha despertado el interés en el mercado automotor eléctrico.
Según datos de la industria, las ventas de vehículos que operan con este tipo de energía aumentaron un 148% en marzo de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior y, aunque en términos numéricos esto no representa mucho, sí lo hace en términos de confianza. Las personas han hecho el cálculo: aunque el valor inicial de un vehículo eléctrico puede ser superior, el costo operativo y de mantenimiento es menor. Llenar una batería eléctrica es hasta un 80% más económico que hacerlo con combustible fósil, una diferencia que -ante la inestabilidad del petróleo-, se vuelve el argumento de compra más sólido. En paralelo, según cifras de "Red de Movilidad", Santiago ya supera los 4.000 buses eléctricos, lo que implica que el 62% de la flota total del sistema de transporte público capitalino es cero emisiones. Este avance posiciona a la capital de Chile como un referente mundial, solo superado por ciudades chinas. Pero el verdadero desafío -y la gran noticia de este 2026es la llegada de esta tecnología en regiones. El anuncio de los operadores en el Gran Concepción, que proyectan la llegada de 33 nuevos buses eléctricos para este año, es una señal de que la descentralización energética está en marcha. Biobio tendrá el mismo estándar que la Región Metropolitana: viajes silenciosos, aire acondicionado y una reducción drástica de ruidos.
En el ámbito ambiental, cada bus eléctrico que reemplaza a uno diésel evita la emisión de toneladas de CO2 al año, especialmente, en ciudades de alta contaminación de material particulado fino y óxidos de nitrógeno en invierno como las del sur de nuestro país. Mundo Automotriz Al mismo tiempo, una ciudad con electromovilidad es una urbe más silenciosa. La contaminación acústica afecta la salud mental de millones de chilenos; los buses que operan con este combustible reducen el ruido exterior, devolviendo la tranquilidad a barrios. Además, el auge de la movilidad liviana -bicicletas y scooters eléctricosestá redibujando la forma en que nos desplazamos en trayectos cortos, promoviendo ciudades más ágiles y menos saturadas de vehículos pesados. Pero aún hay desafíos.
El sector de la carga recién está comenzando el uso de camiones eléctricos en sectores como la minería y el comercio exterior, en niveles aún muy débiles, lo que ocurre porque el costo de una unidad de estas características es alto. Avanzar en la electromovilidad, en todos los modos de transporte es un desafío nacional y no individual; son claros los beneficios ya mencionados.
Y el prestigio chileno en el transporte eléctrico por buses debemos extenderlo a todo el territorio nacional.. Por Oscar Figueroa, académico del Instituto de Estudios Urbanos UC y miembro del Comité de Logística del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).