Editorial: Prevención ante el calor extremo
Editorial: Prevención ante el calor extremo La región del Biobío enfrenta este jueves su última jornada de ola de calor, con temperaturas que superarán los 37 en valles y precordillera, condiciones similares a las del fin de semana pasado, cuando se desencadenaron los megaincendios. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres decretó alerta amarilla y la Jefatura de la Defensa Nacional emitió una prohibición de toda faena agrícola y forestal hasta nuevo aviso. Las condiciones meteorológicas reúnen los tres elementos que favorecen la propagación explosiva del fuego: temperaturas extremas, baja humedad y vientos cálidos del este. La prevención, en este contexto, es obligatoria. La región mantiene focos activos en Concepción, Laja, Florida, Los Ángeles y Alto Biobío. Estos siniestros consumen gran cantidad de recursos de la Corporación Nacional Forestal y empresas forestales, lo que implica que cualquier nuevo foco obligaría a distraer atención de sectores donde ya existe despliegue. Las municipalidades han reforzado las fiscalizaciones y patrullajes preventivos. Los Ángeles ha cursado 183 infracciones y 526 notificaciones a propietarios que mantienen pastizales y material combustible sin limpiar.
Laja habilitó espacios estratégicos de recreación como el Parque Capponi y el balneario municipal para concentrar afluencia de personas y facilitar el control preventivo, además de mantener camiones aljibe operativos coordinados con brigadas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y CMPC. Las condiciones más críticas se concentrarán entre las 12:00 y las 19:00 horas, período en que se espera la combinación de temperaturas extremas, baja humedad relativa y viento. Los sectores más expuestos incluyen Los Angeles, Mulchén, Cabrero, Laja, Nacimiento, Santa Bárbara y Hualqui. Cualquier chispa generada por herramientas eléctricas, cigarrillos o quemas puede transformarse en emergencia de gran magnitud en minutos. Este viernes se espera el ingreso de precipitaciones con 75% de probabilidad, aunque este fenómeno vendrá acompañado de tormentas eléctricas que pueden generar nuevos focos. Las lluvias aportarán humedad favorable para el combate de incendios activos, pero no eliminan el riesgo. La preocupación principal son las personas damnificadas que perdieron sus viviendas y permanecen en terrenos sin protección adecuada ante las precipitaciones.
La ciudadanía debe evitar el uso de herramientas que generen chispas, no fumar en zonas con vegetación, no hacer fogatas ni asados cerca de formaciones vegetales, y reportar de inmediato cualquier foco o actitud sospechosa a los teléfonos de Conaf (130), Bomberos (132) o Carabineros (133). La simultancidad de focos colapsa la capacidad de respuesta y transforma emergencias controlables en tragedias. Las próximas horas son críticas. La prevención depende del comportamiento individual y colectivo. Cada acción negligente o irresponsable puede desencadenar consecuencias irreparables..