Autor: POR FERNÁN RIOSECO, ABOGADO
La anatomía de los ciclos de 100 años
La anatomía de los ciclos de 100 años ara profundizar en la seP gunda tesis que avanzamos en columnas anteriores ("Cada cien años el país entra en un estado de entropía social máxima"), conviene despojarse del análisis superficial y mirar el abismo que la tesis plantea. Bajo el marco no determinista que hemos definido, la tesis no es una profecía astrológica, sino una advertencia sobre cómo funciona la física del poder en Chile cuando los amortiguadores institucionales se gastan por completo. La coincidencia temporal no es mágica, sino estructural. Cien años es, aproximadamente, el tiempo que tardan en nacer, crecer, envejecer y esclerosarse tres generaciones de élites. Tras la independencia, el país vivió una década de ensayos constitucionales, quiebra fiscal y anarquía. Las reglas coloniales ya no servían y las nuevas carecían de legitimidad. La entropía máxima terminó en la guerra civil de 1829. Cien años después, el régimen parlamentario oligárquico de la post Guerra del Pacífico se encontraba fatalmente desconectado de la cuestión social y de la nueva clase media. El resultado fue el "ruido desables" (1924), el desfile de caudillos militares, el breve gobierno de Emiliano Figueroa, la dictadura de báñez y la anomia que duró hasta 1932. Un siglo más tarde, elmodelo de la transición, basado en el crecimiento económico y la lógica de los consensos habermasiana, chocó contra sus propios límites. La emergencia de una nueva clase media vulnerable, sumada a la deslegitimación de todas las instituciones tradicionales (iglesia, partidos políticos, fuerzas armadas, empresarios) gatilló el estallido de 2019 y la parálisis actual. Ahora bien, más allá de la constatación de este patrón, la pregunta es por qué ocurre la entropía máxima.
Desde de una perspectiva sociológica, el desorden del sistema llega a su punto máximo por tres factores concurrentes: 1) El agotamiento del rendimiento institucional; 2) La pérdida de los códigos comunes; y 3) La irrupción de la contingencia no calculada. El agotamiento del modelo se origina cuando las reglas del juego se vuelven rígidas. La élite institucionalizada empieza a legislar para proteger sus privilegios, bloqueando las reformas necesarias. La pérdida de códigos comunes es más fácil de entender: las palabras ya no significan lo mismo para todos.
La deliberación pacífica se vuelve muy difícil porque los bandos en disputa no comparten una noción mínima de lo que es la "justicia", el "orden" o los "derechos". El último factor se refiere a lo que Nassim Taleb denomina cisne negro: un detonante inesperado que la élite no sabe procesar.
En 1820 fue la caída del rey y la falta de tradición republicana; en 1920 fue la crisis del salitre y la inflación; en 2020 es la irrupción del crimen organizado y la atomización de la sociedad a través de las redes sociales. Dado que el modelo es no determinista, hay margen para la agencia humana. Pero ¿ cuánto y bajo qué términos? 03 Autor: POR FERNÁN RIOSECO, ABOGADO.