Autor: FELIPE LAGOS
Cómo pasar de diseñar a coordinar las ciudades
Cómo pasar de diseñar a coordinar las ciudades A 15 años de que Santiago cumpla 500 años, el desafío de construir ciudades más sostenibles, equitativas y habitables ya no está en el diagnóstico ni en la falta de soluciones; el nudo está en la capacidad de coordinarlas y sostenerlas en el tiempo.
Ese fue el punto de partida del panel "El futuro de las ciudades: planificación, movilidad y calidad de vida", que reunió a Gloria Hutt, exministra de Transportes y presidenta de Copsa; Luis Eduardo Bresciani, arquitecto y académico; Luis Eduardo Carmona, director de Design Lab de Territoria, y José Sáez, gerente general de Aguas Andinas, en un panel moderado por el editor de Cuerpos Especiales de "El Mercurio", Arturo Catalán. Desde la política pública, la academia, el desarrollo urbano y la gestión de recursos, la conversación puso en perspectiva las principales dificultades y oportunidades que marcarán el desarrollo de las ciudades hacia 2041. Más personas, menos espacio Las ciudades concentrarán más habitantes y aumentará la demanda por movilidad, servicios y calidad de vida. El envejecimiento poblacional y la electrificación del transporte transformarán la forma de vivir y desplazarse en la ciudad.
El panel coincidió en que se debe priorizar el uso eficiente del espacio, compactar los viajes y reforzar el transporte público. "Cuando el espacio urbano empieza a ser escaso y caro, el espacio público pasa a ser el 'patio' de las personas. Por eso, cómo lo priorizamos y cómo fortalecemos el transporte público va a ser determinante para que la ciudad funcione mejor", planteó Gloria Hutt. Además de la política pública, los presentes coincidieron en que ese cambio de lógica también se aplica a cómo se desarrolla la ciudad desde el mundo privado. En síntesis, dejar de medir la ciudad en superficie construida y empezar a diseñarla desde la experiencia de quienes EL FUTURO DE LAS CIUDADES. Planificación, movilidad y calidad de vida El costo de la desigualdad urbana Los panelistas continuaron advirtiendo que si bien la ciudad permite escalar soluciones, también evidencia sus desigualdades. La distribución de áreas verdes, servicios y transporte -subrayaronafecta tanto lo social como el funcionamiento urbano, con traslados largos, menos oportunidades y una convivencia más frágil.
Y mencionaron el caso de Santiago, donde casi el 60% de la población no tiene un parque cerca, evidenciando la inequidad del espacio público entre comunas. "Las diferencias pueden existir en lo privado, pero no en lo público. Cuando el acceso a espacios como parques, transporte o servicios básicos no es equitativo, los problemas no solo se mantienen, sino que se profundizan", advirtió Bresciani. El académico añadió que esta desigualdad también tiende a generar una relación más débil con las instituciones. "Cuando los barrios están deteriorados y las personas viven más lejos, se erosiona la confianza en el Estado. Y, sin confianza, las políticas públicas pierden efectividad", aseguró. ciente para implementar soluciones a escala.
Y añadieron que en un país altamente urbanizado como Chile, donde cerca del 90% de la población vive en ciudades, el impacto de las políticas públicas depende en gran medida de cómo se planifiquen y gestionen estos entornos. "Las ciudades no son solo donde se generan los problemas, son también donde podemos resolverlos. Cuando lo colectivo funciona es cuando las políticas públicas tienen mayor impacto y cuando es más fácil cambiar comportamientos", afirmó Luis Eduardo Bresciani. Según José Sáez, de Aguas Andinas, un ejemplo concreto sería el saneamiento de las aguas en Santiago.
En pocas décadas, la ciudad pasó de ver el río Mapocho como un vertedero a convertirse en parte del 28% de la población mundial que vive en entornos saneados, resultado de una coordinación sostenida entre actores públicos y privados. "Si fuimos capaces de resolver una condición estructural crítica hace dos décadas, con una mirada de país entre el mundo público y privado, también podemos enfrentar los desafíos que vienen", agregó. la habitan. Más que maximizar metros cuadrados, indicaron que la búsqueda consiste en crear espacios que integren servicios, conectividad y vida urbana, entendiendo que ese valor, si se sostiene en el tiempo, también se traduce en rentabilidad.
Según los expertos, el éxito de proyectos como el MUT reflejan esta lógica, al integrar transporte, comercio y espacio público en una escala que responde a lo que las personas efectivamente demandan. "Resolver esa problemática es lo que finalmente se transforma en un buen negocio. No se trata solo de lo que la normativa permite hacer, sino entender qué necesita la ciudad y qué quiere la gente", señaló Luis Eduardo Carmona, de Territoria. La ciudad como solución En el panel también se mencionó que durante años, las ciudades han sido vistas como el origen de los principales desafíos ambientales y sociales.
Sin embargo, esa misma concentración de población, infraestructura y actividad económica es también lo que las convierte en el espacio más efiHYPO PHOTOS "Cuando el espacio urbano empieza a ser escaso y caro, el espacio público pasa a ser el patio de las personas.
Por eso, cómo lo priorizamos y cómo fortalecemos el transporte público va a ser determinante para que la ciudad funcione mejor". GLORIA HUTT Exministra de Transportes y presidenta de Copsa "Cuando los barrios están deteriorados y las personas viven más lejos, se erosiona la confianza en el Estado.
Y, sin confianza, las políticas públicas pierden efectividad". LUIS EDUARDO BRESCIANI Arquitecto y académico "No se trata solo de lo que la normativa permite hacer, sino entender qué necesita la ciudad y qué quiere la gente". LUIS EDUARDO CARMONA Director de Design Lab de Territoria "Si fuimos capaces de resolver una condición estructural crítica hace dos décadas, con una mirada de país entre el mundo público y privado, también podemos enfrentar los desafíos que vienen". JOSÉ SÁEZ Gerente general de Aguas Andinas RO Los panelistas coincidieron en que el valor compartido no es un programa accesorio ni una filantropía, sino que un modo estratégico de hacer negocios que genera rentabilidad económica y resuelve los problemas sociales. Autor: FELIPE LAGOS. Con una urbe más densa, envejecida y bajo presión hídrica, el principal nudo está en articular actores, reducir brechas urbanas y sostener una visión de largo plazo.
DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES: Los panelistas coincidieron en que el valor compartido no es un programa accesorio ni una filantropía, sino que un modo estratégico de hacer negocios que genera rentabilidad económica y resuelve los problemas sociales.