Autor: M. EUGENIA SALINAS
Abogada no alcanzó a llegar a la clínica y tuvo a su hijo en el piso -2 de su edificio
Abogada no alcanzó a llegar a la clínica y tuvo a su hijo en el piso -2 de su edificio arolina Gómez sintió una contracción tan fuerte en su casa esa madrugada, que decidió partir a la clínica. En ese momento tenía 37 semanas y 5 días de gestación, por lo que su guagua ya podía nacer en cualquier momento. Lo que no sabía es que nacería sólo unos minutos después, cuando estaba en el piso -2 de su edificio ubicado en Providencia, intentando llegar a su estacionamiento. La abogada de 39 años había empezado con contracciones la noche anterior. No tan fuertes y cada unos 15 minutos. Nada inusual. Le avisó a su matrona y el mensaje, como suele ser en estos casos, fue que debía esperar a que fueran más seguidas para irse a la clínica. Pasaron las horas y su mamá, que se había ido a su casa para quedarse con la hija de Carolina de 3 años, le empezó a insistir que se fuera a la clínica. Pero si bien se estaban haciendo más dolorosas, aún no eran suficientemente seguidas.
Ya de madrugada, el panorama cambió de sopetón. "Con una contracción sentí que me faenaban", cuenta ahora, luego de publicar un video en Instagram (@carito_gr) de lo que registraron las cámaras de seguridad de su edificio aquella noche. LUN El pequeño Vicente hizo sufrir a sus padres, pero todo salió bien. RUBEN GARCIA En las imágenes se le ve bajar del ascensor en el -2 y caminar a duras penas. Saúl Linares, su pareja, la sujeta y luego la abraza, porque ella ya no puede seguir. Carolina se aferra a él y empieza a doblarse. El auto está a unos pocos metros, pero no es capaz de seguir. "Empecé a sentir que la guagua se me salía", recuerda ahora. Saúl puso una parka en el suelo, ella se recostó y él le bajó los pantalones a la rodilla.
Alerta en conserjería Paralelamente, Luisa Sánchez, la conserje, había detectado los inusuales movimientos que ocurrían en el -2 a través de las cámaras de seguridad. "Ella no me vio la guata y como no llevaba mucho tiempo trabajando, no nos ubicábamos. Sólo vio que un hombre me agarró y que me estaba bajando los pantalones", cuenta Carolina. La conserje decidió ir a prestarle ayuda a la mujer. "Ella bajó grabando con su celular y empezó a preguntar qué estaba pasando. Yo estaba gritando de dolor, pero ahí mi esposo le dijo que necesitábamos ayuda y que llamara a una ambulancia". La señal ahí no era tan buena, así que la conserje subió. Pero la guagua no estaba para esperar más y simplemente salió desde las entrañas de Carolina.
Eran cerca de las 4 AM "Era horrible, tenía mucho dolor, no escuchaba a mi guagua llorar y la veía entera morada", recuerda la mujer, a quien luego su marido le tuvo que aclarar que sí había llorado al nacer.
La conserje en un momento llegó con indicaciones del llamado que había hecho al 131. "Se sacó el cordón de una zapatilla y lo amarró en el cordón umbilical a la altura que le indicaron". "Después vi que la guagua estaba bien y me fui tranquilizando.
Pero no había podido hacer el apego, no me había podido poner a mi hijo en el pecho", cuenta En medio del caos, Saúl llamó a la mamá de Carolina y le dijo que necesitaban una ambulancia. "Mi mamá estaba arriba colapsada, no podía dejar a mi hija sola, que ya se había despertado. Ella llamaba a la conserjería para pedir ayuda y nadie le contestaba. Después me decía que despotricaba contra los conserjes, sin saber que Luisa estaba abajo ayudando. A mi papá le dijimos que se viniera al edificio, al subterráneo. Él llegó y se encontró con toda la escena". Luego de unos 15 minutos, la ambulancia llegó. No podía bajar al -2, pero finalmente Carolina recibió atención médica y también Vicente, quien ahora tiene cinco meses. Autor: M. EUGENIA SALINAS. La conserje la vio por las cámaras de seguridad, pero no sabía de su embarazo. Sólo vio que un hombre la agarró y le bajó los pantalones, así que pensó que la estaban atacando. Carolina Gómez compartió íntimo registro del nacimiento de Vicente