Autor: Claudia Valle
"La oposición tiene que enfrentar con argumentos esta política refundacional"
"La oposición tiene que enfrentar con argumentos esta política refundacional" E rnesto Águila Zúñiga -psicólogo, 63 años, militante del Frente Amplio (FA)integró el equipo del segundo piso desde el primer día del Gobierno de Gabriel Boric hasta el último. Conoció al expresidente en 2011, cuando la decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, donde él trabajaba, invitó al entonces presidente de la FECh a almorzar. Después escribió un artículo sobre el período de la Unidad Popular, y el dirigente estudiantil lo llamó porque le habían pedido que comentara el texto. Desde ahí, empezaron a hablar de vez en cuando, lo que se profundizó durante el proceso de definición de la candidatura presidencial del entonces diputado. En ese período, muchas cosas cambiaron para quien retomó sus funciones de académico. Renunció al PS, el partido en el que militó durante cuarenta años. Su padre, también socialista, era el segundo a bordo de la ENAP para el Golpe de Estado y fue detenido días después del 11 de septiembre de 1973. Estuvo incomunicado más de un mes en el regimiento Pudeto. Cuenta que "en los 80 emigramos a Santiago y me integré a la Juventud Socialista. Ascendí rápidamente, a medida que iban deteniendo gente. Entonces pasé a ser parte de la dirección de la JS clandestina. En diciembre de 1984 me detuvo la CNI, junto a Jaime Pérez de Arce. Estuvimos cinco días en la CNI y luego me relegaron tres meses a Negrete, al interior de Los Ángeles". Después incluso llegó a ser presidente de la JS.
Ese era el cargo que ocupaba cuando se unifica el PS. -¿ Te costó renunciar? -No tanto, porque no sentí un quiebre biográfico, me seguí sintiendo socialista, seguí pensando como socialista, no muy diferente a como existencialmente me reconocía a mí mismo. Sentí que no podíamos cambiar el PS por dentro. Y me pareció que había que ir hacia un espacio donde las ideas en que yo creía pudieran tener más libertad para expresarse. Entonces, cuando apreté el botón enter (de la renuncia) pensé "este es un paso importante para alguien que ha militado 40 años". Pero no me desconecté de esa tradición ni de esa historia. Voy a ser más útil para esa historia, estar donde he estado, en el Gobierno del Presidente Boric y en el FA. Siempre la política es una apuesta. Es una actividad indeterminada en que suele intervenir mucho la fortuna, el azar y uno sabe dónde parte pero no donde termina.
No anticipaba, por ejemplo, que días después de su salida vendría el estallido social ni que terminaría como asesor en el Gobierno de Gabriel Boric. -¿ Has hablado con él últimamente? -No después de que salió del Gobierno. Ahora, yo creo que el legado de un Presidente no solo tiene que ver con lo que hiciste o lo que intentaste hacer, sino también con lo que va a hacer este GoErnesto Águila: bierno. La gente también construye sus opiniones históricas a partir de la comparación. Y en esa comparación, Boric va a ir subiendo su valoración. -¿ A medida que transcurra este Gobierno? -Claro, porque a su manera esto es muy didáctico, un poco cruel, pero didáctico.
En el sentido de que, por ejemplo, la gente sabe que Boric no habría traspasado el costo del alza de la bencina a la gente; sabe que no habría bajado los impuestos a los más ricos; sabe que era alguien que, con todas sus dificultades y errores, tenía una mirada más compasiva. A él le toca hacer un ajuste súper grande cuando llegó, por el déficit que quedó de la pandemia, pero lo hizo sin traspasar eso nunca a los más postergados. Subió el salario mínimo, el copago cero, las 40 horas, subió las pensiones. En esa comparación inevitable, él lleva las de ganar. -¿ Va a quedar mejor posicionado para la próxima elección que otras figuras que se mencionan hoy? -Cada día tiene su afán. Es bastante joven, tiene distintas posibilidades de plantearse un regreso.
Tiene que seguir fortaleciendo su liderazgo internacional, vincularse a los procesos de reconstrucción del proyecto progresista en Chile, trayendo ideas. "La oposición está medio perpleja" -Se ha discutido mucho sobre el rol del segundo piso de este Gobierno. ¿Cuál es tu visión? -El segundo piso tiene que trabajar para el Presidente, aunque parezca una obviedad. No debe tratar de inmiscuirse en los ministerios ni armar líneas de dirección paralela. Lo principal es que el Presidente siempre sea el mejor informaFOTOGRAFÍA: CLAUDIO CORTÉS V.
Autor: Claudia Valle. "Mostrar que hay formas distintas de resolver los mismos problemas que se enuncian desde el Gobierno", dice el psicólogo y exintegrante del segundo piso de Gabriel Boric. "La oposición tiene que enfrentar con argumentos esta política refundacional" do de todo el gabinete. Eso requiere un trabajo muy concentrado en ese objetivo y no empezar a intentar resolver los problemas de los ministerios y el comité político. Todavía no aparece muy claramente cuál es la estructura del segundo piso, pero está dejando demasiado flancos al Presidente en varias áreas.
Quizás es un problema más de la estructura del Gobierno que del segundo piso. -¿ Cuáles son los flancos más preocupantes? -Hay un flanco que está dado porque el Gobierno fue elegido para resolver ciertos problemas y eligió tratar de resolver otros.
La gente esperaba solución en materia de seguridad y de inmigración irregular, pero el Gobierno eligió una agenda más económica, que tiene que ver básicamente con el costo de la vida, que va a durar los cuatro años. En ese giro, hay cosas que entran al hogar de las personas y sus efectos son muy difíciles de soslayar, incluso con una buena estrategia comunicacional. Son políticas que llamo políticas con delivery, como el alza de las bencinas que tiene un impacto en el alza de la UF, la canasta básica, etc. Eso no puedes taparlo. Y la rebaja de impuestos y la reintegración tributaria es tan grande y potente, que no hay una política comunicacional que pueda comunicar positivamente lo que está ocurriendo.
Como no hay una comunicación positiva, solo puede ser justificado por lo que una autora llama "el capitalismo del desastre": únicamente puede explicarse porque hay un desastre. -¿ Como el Estado en quiebra? -Claro, la idea de que "no hay caja", que "nos caemos a pedazos" y que Codelco está mal administrado. El problema es que esa idea de desastre era en torno a la seguridad pública, no respecto del tema económico. La gente no veía que le podían cambiar tanto las condiciones, que la iba a golpear. Me he ido convenciendo de que el Gobierno de Kast es un gobierno refundacional, tiene una agenda refundacional.
No se despliega con el histrionismo de Trump o Milei, pero es igualmente radical. -¿ En qué se expresa esa agenda refundacional? -En el fondo trata de desandar, en muchos ámbitos, el camino que ha recorrido el país desde el 90 hasta ahora. Con el proyecto de la reconstrucción, el Gobierno quiere hacer pasar una reforma tributaria que te retrotrae a los años 80. Eso es tratar de hacer pasar una manada de elefantes por el paseo Ahumada. Además, le genera un déficit al Fisco que dificulta resolver problemas sociales, subsidios, ciertos aseguramientos de derechos en educación, la gratuidad. Aunque no se ha desplegado tanto, hay cosas que se extreman. La agenda de género y de gratuidad les incomoda. Desde el 90 a la fecha hubo una construcción no lineal de cierto estado de bienestar tímido, cierto reconocimiento de derechos sociales, de las mujeres, cierta autonomía moral de las personas. Ese camino que fue construyendo un pacto social débil, como quedó demostrado en 2019, es tras lo cual va este Gobierno. Con esa agenda van a hacer saltar por los aires el precario pacto social que tiene este país, va a disminuir la cohesión social. Y esos son intangibles del buen desarrollo económico y social de un país. Se está subestimando la importancia de sumar a la sociedad para poder tener un desarrollo más armónico. -¿ La oposición ve una agenda refundacional? -Creo que no. La oposición está medio perpleja. Observa que están ocurriendo cosas muy importantes, pero todavía no logra aquilatar si esto es una agenda desordenada, errática o hay una cierta estrategia y visión de país. En ese sentido, la oposición quizás no tiene un sentido de urgencia porque no se da cuenta que lo que tiene al frente es un proyecto refundacional.
El problema no es tanto legislativo, ni político, sino más bien las consecuencias que tiene desfinanciar tanto el Estado y no asignarle un rol igualador, pacificador. -¿ Cómo debería moverse la oposición en este escenario? Atrincherándose o buscando puntos de acuerdo con el Gobierno. -La oposición tiene que enfrentar con argumentos esta política refundacional. Mostrar que hay formas distintas de resolver los mismos problemas que se enuncian. Pero en lo fundamental tiene que acompañar a la sociedad en un proceso de darse cuenta de lo que significa para ellos un Gobierno de derecha; es fundamental que reconstruya una mayoría social. Y para eso tiene que defender lo que la gente valora, como la gratuidad, las 40 horas y el copago cero. Un 72%, según la encuesta Criteria, está en contra de bajarle los impuestos a los más ricos.
Como no hay elecciones en el horizonte cercano, cada partido debe hacer su propio proceso de introspección, sin descuidar su rol de oposición, y sacar sus conclusiones sobre qué puede aportar en esa reconstrucción de la mayoría, qué cosas hay que hacer de otras maneras para que la gente te entienda, te crea. -Pero no tiene la fuerza en el Congreso para impedir los objetivos del Gobierno. -Si ellos tienen mayoría parlamentaria van a poder imponer su agenda refundacional, pero lo pueden terminar haciendo en base a una minoría social. Eso puede ser pan para hoy y hambre para mañana, puede tener costos. Veo a la gente observando y muy preocupada de lo que está ocurriendo. La vida se va a hacer más difícil porque ese tipo de medidas introducen una crisis en los presupuestos familiares. Ese factor puede ser muy gatillante de un malestar social que no sabemos cómo se va a expresar. -Es una relación no todo lo armoniosa que debiera ser.
Si uno pensara solo en términos lógicos, el FA y el PS deberían tener una relación muy constructiva porque -con matices, diferencias generacionales y también de cultura política que no son tan baladípertenecen a una gran corriente socialista. Se podría decir que son dos ramas del mismo tronco.
Hay cosas a mejorar por ambos lados, pero un obstáculo importante es que el PS ve al FA como una formación política que compite por su espacio. -¿ No es así? -Puede ser así, pero eso hay que enfrentarlo con trabajo, con mejores políticas, con mayor claridad en el discurso, con capacidad de ganarse más a la sociedad, más que con la negación del otro, con plantear que el FA es un fenómeno pasajero, un paréntesis. Una manera de normalizar las relaciones es que el PS reconozca que el FA es una formación política que llegó para quedarse y con la cual tiene afinidades.
Lo otro es que el PS tiene que zanjar un dilema: si quiere ser la izquierda del centro político o va a ser junto con el FA y el PC la izquierda desde la cual se construye la unidad con el centro. Puede parecer un matiz, pero en el fondo te domicilia políticamente de manera más permanente. Y eso, el PS no lo termina de resolver.
Entonces se produce una conducción errática. -El FA también tiene que resolver si quiere privilegiar una alianza con el PS o con el PC. -El FA es una izquierda distinta al PC, en su doctrina, en su ideología, en su manera de entender la izquierda. Por supuesto que también tiene coincidencias. Tendería a pensar que eso llevaría a que exista más confluencia entre el PS y el FA, pero la relación con el PS no ha sido fluida. El FA también tiene que aceptar que el PS es parte del paisaje.
Mi impresión es que el FA tiene más aceptado la existencia del PS como algo permanente. -¿ Has visto dos almas en el PS en este tiempo? -No sé si dos almas, pero he visto un sector más inclinado a reconstruir una unidad de izquierda, desde la cual avanzar hacia una unidad amplia que permita una mayoría política y social. Una dura lección de la Unidad Popular fue que la izquierda tenía que avanzar construyendo mayorías sólidas, amplias, que eso generaba la legitimidad necesaria para los cambios. Ese aprendizaje lo tienen todos. -Y respecto a la relación con el Gobierno ¿ hay un sector más intransigente y otro más dialogante? -Llevamos apenas un mes y medio. Creo que la voluntad era no cruzarse artificialmente con un Gobierno que estaba instalándose. Pero no se contaba con que a este tipo de derecha no le interesa la luna de miel. Lo que se hizo con las bencinas y la reforma tributaria muestra una agenda, tan refundacional, que obliga a la oposición a acortar esos tiempos.
Una manera de normalizar las relaciones es que el PS reconozca que el FA es una formación política que llegó para quedarse y con la cual tiene afinidades". La oposición quizás no tiene un sentido de urgencia porque no se da cuenta que lo que tiene al frente es un proyecto refundacional". "EI PS ve al FA como una competencia por su espacio" -Militaste 40 años en el PS y ahora estás en el FA. ¿ Cómo has visto la relación entre ambos partidos? Autor: Claudia Valle.
Una manera de normalizar las relaciones es que el PS reconozca que el FA es una formación política que llegó para quedarse y con la cual tiene afinidades". La oposición quizás no tiene un sentido de urgencia porque no se da cuenta que lo que tiene al frente es un proyecto refundacional". "EI PS ve al FA como una competencia por su espacio" -Militaste 40 años en el PS y ahora estás en el FA. ¿ Cómo has visto la relación entre ambos partidos?