Autor: POR SEBASTIÁN MINAY
LAS CUENTAS PENDIENTES QUE SACUDIÓ LA CRISIS DEL SEGUNDO PISO DE KAST
LAS CUENTAS PENDIENTES QUE SACUDIÓ LA CRISIS DEL SEGUNDO PISO DE KAST i es que no ha ocurrido ya, durante S este fin de semana largo el Presidente José Antonio Kast y el jefe del Partido Republicano, Arturo Squella, debian haberse reunido para tratar a fondo el problema que se ha tomado por asalto La Moneda.
Era una de tantas vias en curso para buscar salidas a una crisis que al momento de cerrar esta nota se describía como "todavia en veremos": la lucha de poder teñida de pasada de cuentas entre parte del oficialismo, diversos sectores del Ejecutivo -especialmente el ala políticay el jefe de asesores del denominado Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval.
Como se sabe, esta gresca se propagó hasta el Patio de los Canelos, donde el ministro del Interior, Claudio Alvarado, debió empeñarse esta semana en tomar con más fuerza (y hacer verlo) las riendas del asunto.
Dado que entre las críticas contra Irarrázaval destaca el extralimitarse en sus atribuciones y poco menos que invadir la delicada área de coordinación con el resto de los ministerios, ambos terminaron viéndose las caras al menos dos veces esta semana. Fue asi. Primero, el Número Dos de Palacio tuvo su encuentro o encontrón con el viejo amigo y brazo derecho de Kast el martes, cuando "la cosa no daba para más", recalcan conocidos de ambos.
Luego, el miércoles, Alvarado ya tenía fijado un almuerzo con el ministro de Vivienda, Iván Poduje; otro de sus dolores de cabeza ha sido el incendio que el ex panelista de Sin Filtros le prendió al Gobierno con la oposición, el Congreso y la presidenta del Senado luego de acusar al senador PS Alfonso de Urresti de cometer "una locura" con la Ley de Humedales. El encuentro también era con el jefe de Hacienda, Jorge Quiroz, otro de los protagonistas de este drama y con el director de Presupuestos, José Pablo Gómez. De Hacienda salió el ahora famoso Oficio Circular N'16 que sugeria a ministerios realizar recortes de gastos (utilizando la plabra "discontinuar") en programas sociales públicos, y en donde incluso se mencionaba a la PGU.
Recordemos que eso obligó al Gobierno a gastar la semana en dar y dar explicaciones (en vez de salir a predicar el megaproyecto recién ingresado al Congreso, que era el plan original) y hasta llevó a Kast a pedir prestado un megáfono a uno de los manifestantes en su contra durante su gira en el sur -o eso dijo que hizo, durante el panel Presidente Presente la noche del miércoles en Coyhaiquepara aclarar que no se iba a segar la PGU. Volviendo a ese almuerzo en Interior del miércoles, Alvarado decidió sobre la marcha sumar a Irarrazaval. Entre otras cosas les dijo a los convocados que en adelante no se preocupen sólo de lo técnico sino además de lo politico.
Y al ministro de Hacienda y al jefe del Segundo Piso les planteó la necesidad de calibraran muy bien el momento, la oportunidad del mensaje a entregar y que, dado lo ocurrido, no olvidaran que debian mirar con ojos de prensa hasta papeles como el oficio que desató todo esto. Bonus track: ahora resulta que Quiroz e Irarrázaval son amigos, poco menos que una yunta inseparable. "Son íntimos", recalca un ministro, punto que es observado por varios mandos en el Ejecutivo y el Congreso.
Terminada la reunión, reprimenda, consejo o como se quiera etiquetar a lo que les dijo el ministro del Interior (a quien, se comenta, le sobraban motivos para estar al menos un poco molesto, sin perjuicio de lo que exprese), los dos cruzaron la diagonal hasta el despacho del jefe del Segundo Piso. Luego, Quiroz regresó a Hacienda. Detrás de los roles que ambos juegan en este convulso pero siempre codiciado tablero de poder quedó en La Moneda un reguero de comentarios, observaciones, suspicacias y cálculos. No se les debió pasar Volvamos por un momento al lunes 27 último.
Si Squella hizo lo que hizo (romper el código de no criticar a tu Gobierno entre comillas) fue porque -aseguran en la tribu republicanaya le habían advertido a Kast varias veces sus alertas y reparos al diseño político impuesto por Irarrazaval y el mismo sobre el staff de asesores y el gabinete; porque se acumulaban al menos una decena de reclamos de ministras y ministros sobre intromisiones o peticiones sin sentido; porque había una olla a presión no programable en ese partido, con mucha ira contra el jefe del Segundo Piso, y que por eso era preferible que el senador disparara tres veces en un día en vez de que todo el colectivo lo acribillara en masa. "Si esto no lo paras ahora, es un problema que sólo va a crecer. No había alternativa", resumen. La duda es qué le dijo Kast a Squella apenas se enteró de las tres entrevistas que dio el lunes.
Wait: ¿ En realidad es culpa del jefe de asesores presidenciales que esos papeles salieran de DIPRES y Hacienda? El punto político -más que fáctico, quizáque sustenta esta critica es que si la mentada unidad ha pretendido controlar todo, a todos los ministerios más allá de sus deberes de coordinación "entonces esto no se les debió pasar, pues". Claro que la andanada de Squella tuvo un precio aún por tasar.
Uno, se regaló la imagen externa de que en el Gobierno están enemistados y perdiendo tiempo en estas riñas en vez de lo urgente; y dos, se dio chipe libre para que cualquiera en el oficialismo se sienta más libre de desenfundar. Los republicanos lamentaban con razón que ahora nombres de RN como el diputado Diego Schalper y la presidenta del Senado, Paulina Núñez, tienen más argumentos para criticar. .. como si necesitaran pretextos, apuntan otros. En el expartido del Presidente aseguran que dicho costo está asumido e insisten en que Squella no tenía más margen: que debía hacerlo "antes que explotara" y que su gente ya no daba más.
Aunque esto es un recurso o excusa conocida, efectivamente hay otros parlamentarios que se expresan de manera mucho más dura respecto del capitán del Segundo Piso y piden derechamente su salida, llegando a enarbolar el lema "exigimos más Valenzuela y menos Irarrázaval", aludiendo a Cristian Valenzuela, director de Contenidos del Segundo Piso.
El dramón que ocupa a esta nota ha tenido, entre otras gracias, hacer que muchos recuerden que en su día Valenzuela perdió ante Irarrázaval el pulso por quién se quedaba con la jefatura de asesores presidenciales.
Y aquí es donde vamos a otra capa del costo de esta revuelta: las cuentas que todo el mundo dice que Squella y otros le están cobrando a Irarrázaval y compañía por las deficiencias y errores que acumulan en menos de dos meses de Gobierno, incluso más allá del bochorno de las 19 seremias caídas y vueltas a caer. Dicha factura en cobro remite también a las bajas, heridas y afrentas que Kast e Irarrázaval dejaron a su paso durante los últimos palmos de la campaña. Recapitulemos un poco. Implacable Antes, lo primero: el Presidente y su mano derecha entraron en órbita en 1985, cuando el primero ya estaba estudiando Derecho en el Campus Oriente y buscaba abrir nexos en otras escuelas.
Por ejemplo, con Jorge Ferrari (Diseño), Julio Feres (Economia, hoy administrador de La Moneda) y el mismo Irarrázaval (Ingeniería comercial). Este apoyo en 1986 a su amigo Anton cuando se candidateó a representante de los estudiantes ante el Consejo Superior de la UC, el cargo más importante después de la presidencia FEUC: ganó entonces y al año siguiente, 1987.
Pese a eso, entre sus coetáneos precisan que fue mucho después cuando timbraron la cercana amistad que hoy tanto parece pesar en Palacio: alrededor de 2016, cuando el "Ale" -después de un paso por RNestaba en la UDI, donde llegó a ser tesorero (pero nunca en cargos de real roce político, se recuerda). Volvió a quebrar lanzas por su amigo en su disidencia ante los "coroneles" del partido y lo abandonó junto a él para armar Republicanos. Entre quienes conocen muy bien al jefe de Estado siempre se ha hecho ver que él tiene una im-pla-ca-ble memoria.
Asi como hay cosas que "no perdona", en este caso "no vales lo mismo si te retiraste con él de la UDI, de los primeros, el 2016, o llegaste mucho después o hace poco". Es una de las razones, narran voces expertas en esta saga, que explicarían por qué Irarrázaval corría o ¿ corre? con ventaja. Pues bien, cuando llegamos a la parte de la película en que Kast y su gente ya no intuyen, sino que saben que van a ganar la presidencial, se remece todo. El sacudón que vivió el entonces comando -esto comenzó cuando estaban en Rapallo, antes de mudarse a la OPE en calle La Gloriaestuvo cruzado por diversos factores y lecturas.
Como se ha dicho tantas veces, la pugna que decidió todo fue entre quienes estaban por armar un gabinete y Segundo Piso bajo un criterio más técnico, versus quienes estaban por la línea más política: ganaron los primeros, comenzando por Irarrázaval. Hoy se recuerda que dicho desenlace coincide con otra forma de verlo: o mandan tus amigos de confianza de años y años, o quienes te sacaron ganador. Muchos dirán que asi como el Presidente tiene -en sentido figuradouna "libretita de cuentas", Squella bien podría tener una, aunque en su partido lo refuten. Como sea, es cosa de levantar una piedra para que se revivan varios episodios.
Por ejemplo, cuando justo antes de la segunda vuelta cayó en desgracia la hasta entonces principal coordinadora del programa de gobierno, Carmen Soza: Irarrázaval le informó en una dura conversación, que se le quitaba esa responsabilidad. "Después se andaba jactando de eso", rememoran en Republicanos. Es muy comentado que fue un golpe duro y por eso Soza rechazó después la oferta de la subsecretaría de Subdere. Prefirió quedarse en la Dirección Ejecutiva de Ideas Republicanas.
La Subdere quedó en manos de Sebastián Figueroa, otro de los caídos durante el período del remezón: cuando ya estaban instalados en la OPE, durante una reunión con el equipo Squella lo propuso en diciembre para ministro de Educación, pero Kast cortó que eso no iba a suceder, de una manera que se rememora con ásperos agregados. En el ex comando se subraya que hubo "varios encontrones" en distintas reuniones, no solamente en una.
Uno de los nervios de fondo fue la refriega -precisa un testigo directosobre quiénes eran las personas adecuadas y cuál era el diseño correcto para el Segundo Piso: si era un ente asesor al Presidente, en un estilo más parecido a los gobiernos anteriores, o un supraministerio que controlara a los demás. Y agregan que aunque pueda ser válido escoger a los amigos por un asunto de confianza, la diferencia es a quiénes. Veteranos de administraciones anteriores sentencian que el rol del Segundo Piso debe estar "concentrado en asesorar al Presidente, colaborando en esencia con él, sin visibilidad. Y no la intromisión en los roles de los ministerios". Sabido es que esa pelea la ganó Irarrázaval apoyado por Kast. Y en esa liza hay quienes aseguran que además de todo, Squella tendria un motivo adicional. Como suele ocurrir en estas cosas, hay más de una versión.
Una, que el senador habría perdido una buena tajada de incidencia a raíz del triunfo de su rival (recordemos que cuando se instala la OPE es él quien debuta con un despacho contiguo al entonces mandatario electo) y que solamente habría gravitado en el nombramiento de una ministra. Otra muy distinta es que eso no fue asi, que el jefe republicano influyó en diversos nombramientos de primera línea y que en ese periodo no entro en conflicto directo con el ingeniero comercial. Además hay quien insinúa que Irarrázaval también habría hecho al lado a Soza porque a algunos les gustaba su nombre para el Segundo Piso; otras lo niegan. Lo mismo pasa con quienes refutan la versión que apunta que Squella tenía otro candidato para el cargo: el abogado e histórico gremialista Marco Antonio González, influyente y amigo del Presidente. En la campaña del 2021 fue coordinador programático. González -hoy director ejecutivo de la Fundación Educacional Docerees para algunos uno de los grandes nombres ausentes en el casting del Gobierno, aunque otros le quitan alarma al dato.
Lo que si ha llamado muchísimo la atención (y tiene más de una explicación) es la marginación de gran parte de los pesos pesados políticos de la generación de Kast: acá hablamos tanto de los que convivieron con el en la UC y el Movimiento Gremial como sus compañeros en la bancada de diputados y la disidencia UDI.
Al exministro, exsubsecretario y exdiputado Rodrigo Álvarez no lo llamaron a ningún cargo de primera línea (su nombre circuló para el directorio de ENAP, pero hoy se dice que no se lo ofrecieron). Entre quienes conocen esta historia se asegura que fue una decisión del mandatario y de su equipo más cercano no convocarlo absolutamente a nada. .. pese a sus décadas de amistad que se remontan a la UC y a que a fines del año pasado estuvo entre sus más cercanos en la campaña. Mientras unas voces sugieren que pudo haber un quiebre personal entre el Presidente y él, otras sostienen que Irarrázaval incidió decisivamente: Álvarez tampoco estaba de acuerdo en el cuestionado diseño poco político del Segundo Piso. Asi como el, tampoco llegaron a ministros nombres como Dario Paya, Marcelo Forni, Marcela Cubillos y otros de la llamada "generación perdida de la UDI". Claro que todos son casos distintos.
Al primero no lo convocaron para el gabinete, pero hace poco si lo hicieron para que reforzara como asesor externo a la ministra de Seguridad Trinidad Steinert; Forni si estuvo considerado para un cargo menor; de Cubillos se dice que, radicada en España, no era opción. Quizá el único de la era gremialista fue el también exdiputado Gonzalo Uriarte, hoy embajador en Argentina. Veredicto transversal: Si no es Kast, es Irarrázaval quien no quiere "pares" cerca del Presidente.
Y se repite que el jefe de asesores privilegia tener ministros obedientes antes que otra cosa. ¿Discreción? Aunque los Segundos Pisos siempre cargan con criticas del Ejecutivo, esta vez lo singular es que haya ocurrido cuando el Gobierno no lleva ni dos meses.
Llama la atención los términos en que sus críticos y viejos conocidos dentro de la misma derecha y el Gobierno cuestionan a Irarrázaval: lo describen como alguien con quien es muy difícil mantener una comunicación fluida, de un carácter y personalidad muy frontal, y que no disimula que menosprecia la política.
Él ha optado por imitar a sus antecesores en lo de no dar entrevistas ni hablar en público, pero para sus criticos eso no se condice con una de las gruesas cuentas que se le cobran: que aparecer en fotos oficiales al lado del mandatario en giras y reuniones de Comité Político es bastante poco prudente. Por eso quizá Gonzalo Cordero pidió hace poco en El Mercurio más "discreción". Eso último está por verse.
Irarrázaval trabaja con un equipo en el que figura Victor Valdés como su jefe de gabinete y Álvaro Bellolio a cargo del área de Estudios y Políticas Públicas; ambos han hecho noticia por su cuenta porque se les ha cuestionado que sigan como consejeros regionales metropolitanos, labor remunerada con la que cumplen y siguen asistiendo a plenos y comisiones. Hay miércoles en que se van a pie desde La Moneda.
También es CORE otro integrante del Segundo Piso, Ignacio Dülger, a quien muchos han apuntado como uno de los responsables en los errores de filtro y control que derivaron en las 19 seremías caídas (fue panelista de Sin Filtros). Entre otros nombres en el resto del aparato figurarian Antonio Barchiesi como director de Programación; Rodrigo Pérez Stiepovic (ex gerente legal de Colbún) como jefe de Jurídica; Sebastián Torrealba y Francisco Riveros en Digitalización; la exsenadora Luz Ebensperger como una de las sectorialistas (seguimiento a ministerios y subsecretarios) y el contraalmirante (R) de la Armada Roberto Macchiavelo. Se pidió al Segundo Piso precisar estos cargos, pero optó por no dar ninguna versión para esta nota.
En relación al episodio de los seremis, en semanas anteriores han circulado en otros medios explicaciones tales como que los partidos presionaron mucho por tal o cual nombre, que se les aseguraba que sus antecedentes cumplían pero en realidad no, entre otras.
Argumentos que fuera de micrófono son rechazados por parlamentarios como excusas, y se recuerda que al final de la campaña se les pidió orientación a piñeristas, como la exvocera Cecilia Pérez y el exministro Julio Isamit. Kast ya ha debido respaldar a Irarrazaval al menos dos veces esta semana aunque sin nombrar a su amigo; a Quiroz varias más. En el gabinete son varios los ministros que resienten el impacto de esta crisis.
Se comenta que el jefe de Hacienda activa sus minutas y documentos antes de que el Gobierno se prepare y coordine (partiendo por qué decir) y hasta hay quien sostiene que no le informa de todo a Valenzuela. "Esto necesita un cambio de rumbo.
El problema no es cómo, sino quién lo soluciona", se repite en el Ejecutivo, incluso a nivel de ministros, sobre el nudo pendiente: ¿ Qué va a hacer el Presidente? Nadie apuesta por la salida de Irarrázaval, sino sobre el ajuste en el diseño, de que al menos el ingeniero debería replegarse para que Interior pueda ejercer la jefatura del gabinete sin intromisiones. Y eso que la semana distrital era para que las fuerzas se rearmaran, las pasiones se calmaran y el Gobierno predicara. Mañana comienza otra, con el Congreso de vuelta, y la teleserie del megaproyecto. + AHORA RESULTA QUE QUIROZ E IRARRÁZAVAL SON AMIGOS. "SON ÍNTIMOS", RECALCA UN MINISTRO.
TERMINADA LA REUNIÓN DEL MIÉRCOLES CON EL MINISTRO DEL INTERIOR -QUIEN LES HIZO VARIAS ADVERTENCIAS A RAÍZ DEL OFICIO QUE DESATÓ TODO ESTOEL JEFE DE HACIENDA Y EL DE SEGUNDO PISO SE FUERON AL DESPACHO DE ESTE ÚLTIMO. Autor: POR SEBASTIÁN MINAY.
La sangría que devoró las energías de Palacio esta semana no solamente plantó la incógnita de cómo el Presidente resolverá -si es que lo haceel precoz choque de poderes entre su viejo amigo, el jefe del Segundo Piso, y por otro lado el influyente líder Republicano Arturo Squella y el ala política de su gabinete, comenzando por el ministro del Interior. También revolvió afrentas y heridas que se remontan a la campaña y sacó a la luz la alianza férrea entre Irarrázaval y el ministro de Hacienda. AHORA RESULTA QUE QUIROZ E IRARRÁZAVAL SON AMIGOS. "SON ÍNTIMOS", RECALCA UN MINISTRO.
TERMINADA LA REUNIÓN DEL MIÉRCOLES CON EL MINISTRO DEL INTERIOR -QUIEN LES HIZO VARIAS ADVERTENCIAS A RAÍZ DEL OFICIO QUE DESATÓ TODO ESTOEL JEFE DE HACIENDA Y EL DE SEGUNDO PISO SE FUERON AL DESPACHO DE ESTE ÚLTIMO. LAS CUENTAS PENDIENTES QUE SACUDIÓ LA CRISIS DEL SEGUNDO PISO DE KAST Autor: POR SEBASTIÁN MINAY.