Autor: GASPAR RAMÍREZ
“Los gobiernos de derecha tendrán que entregar resultados en materia de seguridad. Es la expectativa de los electores, y no será fácil”
“Los gobiernos de derecha tendrán que entregar resultados en materia de seguridad.
Es la expectativa de los electores, y no será fácil” El periodista y analista estadounidense Brian Winter vivió cinco años en Brasil, cuatro en Argentina, además de estadías en diferentes países de la región; también fue corresponsal en América Latina y editor en la revista Foreign Policy, y desde 2015 es editor en jefe de Americas Quarterly, publicación con sede en Nueva York y referencia sobre política y economía latinoamericana. “Este 2026 ha estado lleno de sorpresas”, dice Winter a “El Mercurio” durante una visita por trabajo a Santiago.
La semana pasada reabrió la Embajada de Estados Unidos en Caracas, y el Presidente chileno, José Antonio Kast, dijo que evaluaba retomar las relaciones diplomáticas con Venezuela. ¿Se puede hablar ya de una reinserción de Venezuela en la comunidad internacional? “Sin duda.
La progresión en Venezuela ha sido mucho más rápida de lo que se podía imaginar desde el 3 de enero, cuando todos despertamos y nos preguntamos ¿ Qué pasó?. Yo sinceramente no esperaba la operación militar que resultó en la captura de Maduro y mucho menos esperaba que Delcy Rodríguez asumiera el poder con el apoyo de Donald Trump y que comenzara a hacer reformas promercado para integrar a Venezuela una vez más al mundo. Creo que es importante mantener un cierto escepticismo: Delcy Rodríguez y su entorno son las mismas personas que instalaron el régimen de opresión y tortura a lo largo de los últimos años. Creo válido preguntar si ellos están tratando de estirar los plazos para básicamente sobrevivir a la época de Donald Trump y mantenerse en el poder.
Pero hasta ahora las señales han sido bastante positivas y muchos empresarios americanos y también latinoamericanos que decían al comienzo que iban a esperar un gobierno democrático y legítimo para invertir en Venezuela, ahora están comenzando a explorar posibilidades porque el progreso ha superado sus expectativas”. Antes de la guerra en Irán, parecía que el siguiente objetivo de Estados Unidos era Cuba. ¿Bajó en Washington el interés por el régimen cubano? “Yo creo que se viene una transición en Cuba, porque en cualquier circunstancia veo al gobierno Trump con el interés de un cambio. Ahora, de qué forma y con qué intensidad sería el cambio, es una pregunta abierta. Pero en el caso de una operación más o menos exitosa en Irán, está claro que el gobierno Trump se vería envalentonado para buscar un cambio de modelo, si no de régimen en Cuba. En caso de una derrota, creo que Trump también se vería interesado en cambiar la narrativa antes de las elecciones de medio término de noviembre. Y hay que reconocer que Estados Unidos no es el único factor en esa cuestión. Cuba está inmersa en un colapso masivo e histórico que se explica principalmente por sus propios errores y políticas desastrosas.
El bloqueo americano del petróleo ha sido un factor importante, pero vimos el éxodo de una quinta parte de la población cubana en los últimos cinco años, que comenzó mucho antes de las últimas medidas americanas.
Está claro que hay elementos dentro del propio régimen cubano que les interesaría algún tipo de cambio, igual que hubo elementos dentro del gobierno de Nicolás Maduro que también les interesaba cierta apertura”. Trump dijo que quería escoger al nuevo liderazgo iraní, igual como hizo con Delcy Rodríguez en Venezuela. ¿Esta comparación es un error considerando las diferencias entre Irán y Venezuela? “Está claro que el Presidente Trump cada vez que habla de Irán, habla de Venezuela y de Delcy Rodríguez. No solo del éxito de la operación militar y, digamos, la operación política de poner a Rodríguez, él también ve una relación estratégica. En su discurso para la nación la semana pasada, Trump dijo que al tener el petróleo venezolano EE.UU. no necesita tanto del petróleo de Medio Oriente. Él hace varias relaciones entre los dos países, pero está claro que Irán es un país muy distinto.
El tiempo dirá si esa comparación fue un error”. Este domingo hay presidenciales en Perú, más adelante habrá en Colombia y en Brasil, con la derecha con posibilidades de ganar. ¿Cómo ve el panorama que se ha ido configurando en América Latina? “La derecha viene ganando espacio en toda América Latina desde hace uno o dos años. Ahora estamos en un nuevo ciclo que claramente favorece a la derecha. Ahora siempre depende de los candidatos individuales y el contexto nacional, pero está claro que los vientos de América Latina soplan en este momento para la derecha. Y eso tiene varias causas estructurales. Por un lado, el colapso de Venezuela en años anteriores ha mostrado los defectos desastrosos de ese modelo de hacer política y de hacer economía de una manera que nunca pasó con Cuba. A eso se suma la frustración en la región por el crimen organizado.
Aquí hay un factor estructural del que no siempre se habla: la producción de cocaína en América Latina se ha más que triplicado en los últimos 10 años, según números de la ONU, lo que ha llenado los bolsillos de las mafias y los carteles con recursos como nunca antes. Así que es un contexto que claramente favorece a la derecha”. ¿Cómo encaja la llegada del Presidente Kast al poder en este escenario? “Veo a Kast bastante alineado con la tendencia regional, con algunas diferencias. Pero su enfoque en la seguridad, también en la inmigración, es consistente con lo que vemos en Perú o en Argentina. Ahora, es un gobierno que ya ha enfrentado un gran desafío con contexto mundial.
Es un gobierno aliado con Donald Trump, pero que ha sufrido en carne propia los efectos colaterales de la guerra de Trump, uno de los países más vulnerables al aumento del precio del petróleo a nivel mundial con un efecto ya muy claro en su popularidad.
Veremos si consigue recuperarse”. ¿Ve alguna diferencia entre la ola actual de gobiernos de derecha con la anterior que tuvo como protagonistas a Mauricio Macri, Sebastián Piñera o Iván Duque? “Es un grupo bastante diferente comparado con los líderes de los años 2010. Más enfocado en las llamadas guerras culturales, ZERÉPANERACAM menos atados a las viejas ideas del neoliberalismo, a los estereotipos que siempre hubo sobre gobiernos de derecha queriendo cortar el gasto fiscal. En algunos casos sigue siendo cierto, especialmente en Argentina con Javier Milei y su motosierra, pero en otros casos no tanto.
En el mundo de hoy, la derecha repite un poco la dinámica que hemos visto en EE.UU. tras la llegada de Trump, donde la derecha es percibida como que lleva la bandera de la clase trabajadora.
Han pasado dinámicas parecidas en otros países de las Américas y se ve un poco eso también en el caso de Kast”. ¿Qué debe hacer la derecha para evitar el péndulo político habitual en la región? “Ahora, yo diría que la diferencia esta vez es que los gobiernos de derecha tendrán que entregar resultados en materia de seguridad. Esa es la expectativa de los electores, y no será fácil.
Todos hablan de El Salvador, pero Nayib Bukele enfrentó a las maras que eran capaces de generar mucha violencia en las calles de El Salvador, pero no eran grandes jugadores en el comercio global de la cocaína. Y eran realmente de segunda división.
Países como Ecuador, Perú, Colombia y de cierta manera Chile se están enfrentando con grupos que son mucho más poderosos, como las mafias de México o las mismas mafias de países como Albania, que controlan la explotación de cocaína para Europa.
Así que ese es el desafío que claramente les espera al gobierno de Kast y a otros gobiernos de la derecha en la región”. Está claro que el Presidente Trump cada vez que habla de Irán, habla de Venezuela y de Delcy Rodríguez.
No solo del éxito de la operación militar y, digamos, la operación política de poner a Rodríguez, él también ve una relación estratégica”. Veo a Kast bastante alineado con la tendencia regional (de derechas), con algunas diferencias. Pero su enfoque en la seguridad, también en la inmigración, es consistente con lo que vemos en Perú o en Argentina”. Autor: GASPAR RAMÍREZ. El experto ve al Presidente Kast en línea con otros gobiernos de la región, y destaca que deberá enfrentar los efectos de las políticas de Trump. BRIAN WINTER, EDITOR EN JEFE DE AMERICAS QUARTERLY Y ANALISTA POLÍTICO: ‘‘Está claro que el Presidente Trump cada vez que habla de Irán, habla de Venezuela y de Delcy Rodríguez.
No solo del éxito de la operación militar y, digamos, la operación política de poner a Rodríguez, él también ve una relación estratégica”. ‘‘Veo a Kast bastante alineado con la tendencia regional (de derechas), con algunas diferencias. Pero su enfoque en la seguridad, también en la inmigración, es consistente con lo que vemos en Perú o en Argentina”. BRIAN WINTER estuvo esta semana en Santiago.