Columnas de Opinión: Material World
Columnas de Opinión: Material World PLAZA de IDEAS “Living in a material world”, cantaba Madonna en los ochenta. Su hit marcó una década, pero pronto comenzamos a olvidarlo.
Con la caída del Muro y la hegemonía de Estados Unidos, el planeta se hizo pequeño y plano (“The World is Flat”, 2005). Silicon Valley elevó la nube y lo digital por sobre la materia que los sostiene.
La interrupción del estrecho de Ormuz ha vuelto a poner a la econo“En el balance entre las potencias, China ha sido un mejor estudiante de historia y entiende bien la materialidad del mundo”. mía global en vilo. Un tiro de gracia tras el sopetón de realidad que dejaron la pandemia y la invasión rusa a Ucrania. La geografía importa. Al mirar las economías a través de sus lejanas y complejas cadenas de suministro, descubrimos cuán vulnerables son. Incluso la celebrada inteligencia artificial se ha topado con su incómoda e insaciable sed de energía, que exige montañas de concreto, acero, cobre, petróleo y tantos otros materiales. “Material World” (2023) es una excepcional crónica que nos recuerda la ingente cantidad de arena, sal, hierro, cobre, petróleo y litio que desenterramos, movilizamos, transformamos y consumimos para dar forma al mundo como lo conocemos. Chile queda lejos. Una faja angosta entre la cordillera y el océano, colgada del continente, decía Neruda. Algunos gurús lo ubican entre los mejores refugios ante una eventual tercera guerra mundial. Pero probableJUAN IGNACIO EYZAGUIRRE INGENIERO mente se equivocan. La guerra, como toda operación industrial, es ante todo tecnología, recursos y cadenas de suministro. Alemania perdió la Segunda Guerra Mundial cuando se le acabó el petróleo. En los albores de la Primera Guerra Mundial, el salitre chileno fue un recurso decisivo. La neutralidad chilena no evitó que nos involucráramos en conflictos por suministros críticos. En la batalla naval de Coronel, las fuerzas alemanas buscaron interrumpir las rutas británicas que controlaban el salitre chileno, principal insumo de los explosivos de guerra.
Los ingleses retomaron pronto el control del salitre, pero la genialidad alemana desarrolló el proceso Haber-Bosch, uno de los inventos más importantes del siglo XX, que permitió sintetizar el insumo fundamental de explosivos directamente desde el nitrógeno del aire. La guerra no es más que la continuación de la política por otros medios, enseñó Clausewitz. El reciente entuerto del cable chino es otro recordatorio de la materialidad de nuestro mundo. Contamos con materiales críticos para Estados Unidos y China, mientras nuestra pequeña economía depende de un comercio abierto y de la mayor neutralidad posible. En el balance entre las potencias, China ha sido un mejor estudiante de historia y entiende bien la materialidad del mundo. Se ha asegurado gran parte del suministro y de la transformación de materiales críticos incluyendo nuestro cobre y litio y ha invertido con paciencia en infraestructura estratégica de múltiples países. Basta mirar quién controla hoy la mayor parte de nuestra red de distribución eléctrica para entender que vivimos, todavía, en un material world..