Editorial: CLARO MENSAJE DEL BANCO CENTRAL
Editorial: CLARO MENSAJE DEL BANCO CENTRAL al como lo venía anticipando el mercado, en su reciente reunión de política monetaria el Consejo del Banco Central resolvió mantener la tasa de interés en 4,5%. Cabe recordar que luego del fuerte ajuste que debió imprimirse a la política monetaria para hacer frente a los T desequilibrios que surgieron tras los retiros de fondos previsionales y de los programas de ayuda a las familias en el marco de la pandemia -los que llevaron la tasa de inflación a 11,6% o en 2022-, en 2023 se inició un proceso de paulatina normalización de la política monetaria, que se tradujo en sucesivas disminuciones de la tasa a partir de esa fecha, las que se pausaron a fines del año pasado, manteniéndose en el nivel de 4,5% hasta hoy. Todo esto, buscando encauzar la tasa de inflación hacia la meta de 3% en un horizonte de 24 meses.
Recuperar el equilibrio inflacionario no ha sido una tarea fácil para el Banco Central, por cuanto los aumentos en los salarios reales que se ha manifestado han presionado al alza los costos, y si a ello se suman los factores inerciales que derivan de la elevada indexación que prevalece en la economía chilena, y también eventos puntuales como el alza en las tarifas eléctricas congeladas durante largo tiempo y, más recientemente, el aumento en el precio de los combustibles por el conflicto en Medio Oriente, obviamente han desviado el curso de la inflación en su trayectoria hacia la meta de 3%. Ya en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo el instituto emisor advirtió sobre la mayor presión inflacionaria que se manifestaría durante este año, lo que fue una clara señal para el mercado en cuanto a que una nueva baja en la tasa de interés durante 2026 parecía poco probable.
Y en su comunicado del martes este mensaje se vio reforzado por parte del Consejo del banco, al señalar que los efectos del conflicto han sido más adversos que los estimados en el escenario central considerado en el IPOM de marzo, y que ha aumentado la probabilidad de resultados más negativos para la inflación y la actividad global.
De manera consecuente, se está haciendo ver en forma explícita que eventualmente podría ser necesario introducir cambios en la política monetaria, y que la situación se irá evaluando en cada una de las próximas reuniones de política monetaria.
El Banco Central hace bien en entregar una señal clara respecto de su compromiso con la meta de inflación, con una disposición a subir la tasa de interés, si fuere necesario, aun cuando ello pudiere, en el margen, incidir negativamente en la evolución de la actividad económica.
Más allá de las cifras puntuales que se puedan ir observando en el IPC, el éxito de la política monetaria dependerá fundamentalmente de si se logran mantener las expectativas de inflación "ancladas" en 3% en un horizonte de 24 meses.
De no ser esto así, el control de la inflación se hará aún más difícil, requiriéndose ajustes de mayor cuantía en la política monetaria y, por ende, pagándose un costo más elevado en términos de actividad económica.
El éxito de la política monetaria dependerá de mantener las expectativas de Inflación ancladas en 3% en un horizonte de 24 meses.. EDITORIAL El éxito de la política monetaria dependerá de mantener las expectativas de Inflación ancladas en 3% en un horizonte de 24 meses.