Columnas de Opinión: Día del trabajo
Columnas de Opinión: Día del trabajo Trabajar es crear. Crear en distintas formas. La mayor parte de la humanidad vive gracias al trabajo. Sin él, no se produce riqueza, bienes, arte, nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos. Durante siglos, determinados trabajos fueron despreciados y destinados a esclavos o a las personas más vulnerables. Sin embargo, sin esos trabajos no sería posible la vida en sociedad. Todos los trabajos son relevantes para hacer posible una vida digna.
A pesar de haber superado las miradas más discriminatorias y las condiciones más brutales de trabajo en las minas, los campos, las industrias, las casas; aún sobreviven condiciones de trabajo peligrosas y de alto riesgo que no se remuneran con justicia. Y sobreviven diferencias abismales entre distintos trabajos que y provocan malestar concentración de la riqueza en pocas manos. Por mucho tiempo el trabajo manual en general fue poco valorado. Al revés, para muchos el trabajo intelectual y artístico es también menospreciado. Una sociedad sana y justa debe valorar todos los trabajos e intentar remunerarlos con justicia. En distintos periodos de nuestra historia los trabajadores manuales sufrieron condiciones indignas, con trabajos de 12 o 14 horas diarias, incluidos niños y mujeres. La necesidad de sobrevivir obligaba a millones a aceptar trabajar bajo situaciones miserables. Hoy la humanidad cuenta con la tecnología y la capacidad de superar definitivamente dicho pasado y ofrecer dignidad a cada trabajador.
El progreso de la humanidad en éste y otros derechos como: la salud, la educación y todos los que incluye la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es producto de luchas, reflexión y unión a lo largo de siglos. Y no pocos mártires. En el Chile de hoy es fundamental educar y concientizar en la dignidad y el valor de cada trabajo. A través de él podemos vivir y crecer junto a la familia, pero también es el aporte que cada uno hace a la comunidad.
El trabajo, a muchos les ha permitido trascender a su tiempo y ser recordados/as por su gran aporte a la ciencia, a la pintura, a la música, a la industria, a la medicina, a la educación, etc. Uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo es ofrecer trabajo y dignidad frente a una sociedad donde la inteligencia artificial y la robótica amenazan el mundo del trabajo tal como lo conocemos hasta ahora. Sin duda, los estudios, la capacitación y una educación de calidad permitirán estar mejor preparados para lo que viene. Cuestión que hoy no está sucediendo con vastos segmentos de nuestra población. Una educación mediocre producirá un trabajador o profesional poco preparado para ese complejo futuro que viene. Mi saludo a todos los trabajadores y como siempre, mi deseo de que la justicia y la dignidad sean parte de su condición cotidiana.. La Columna Gabriel Rodríguez Bustos.