Agua, percepción y realidad las brechas que revela Atacama frente a la crisis hídrica en Chile
Agua, percepción y realidad las brechas que revela Atacama frente a la crisis hídrica en Chile n medio de una crisis hídrica que se extiende por más de una década en Chile, la región de Atacama -ubicada en uno de E los desiertos más áridos del mundoofrece un caso tan revelador como paradójico. Así lo plantea un reciente análisis impulsado por la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES), que explora cómo la ciudadanía percibe la escasez de agua, sus causas y sus soluciones. Al frente de esta reflexión está Rafael Palacios, vicepresidente ejecutivo de ACADES, antropólogo social y abogado con una trayectoria que cruza políticas públicas, academia e industria.
Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es que, pese a su extrema aridez, Atacama no presenta una percepción significativamente distinta del resto del país respecto a la disponibilidad de agua. "Una parte importante de la población aún cree que en Chile hay agua en abundancia", explica Palacios. El dato sorprende: incluso en una zona históricamente marcada por la escasez, menos de la mitad de las personas percibe el problema en toda su magnitud. Esta desconexión evidencia una brecha entre la realidad climática y la percepción social. El estudio revela que cerca del 80% de los chilenos manifiesta preocupación por el cambio climático. Sin embargo, esa inquietud no se traduce necesariamente en una comprensión clara de sus efectos más concretos. En Chile, el impacto más directo del cambio climático es la escasez hídrica. Pero este vínculo no está completamente internalizado por la ciudadanía. "La preocupación existe, pero cuando se trata de identificar sus consecuencias -como la falta de agua-, esa claridad se diluye", señala el experto.
Otra de las brechas detectadas es la diferencia en cómo se valora el agua según el contexto.. Pero solo cerca del 20% la reconoce como un recurso clave para sectores productivos como la minería o la agricultura. · Este contraste evidencia una falta de conciencia sobre el rol estructural del agua en la economía nacional. A nivel país, un 30% de la población sigue creyendo que la minería es el principal consumidor de agua. Sin embargo, los datos indican que este sector utiliza menos del 4%, siendo la agricultura el mayor demandante. Esta percepción errónea influye directamente en el debate público y en la legitimidad de soluciones como la desalación. En Atacama, el nivel de conocimiento sobre plantas desaladoras es relativamente alto en comparación con otras regiones. Sin embargo, persiste la idea de que estas infraestructuras están destinadas exclusivamente a la minería. Si bien esto es parcialmente cierto, también existen plantas que abastecen directamente a la población. "Hay una brecha de información importante sobre el rol dual que hoy cumplen estas plantas", advierte Palacios. A diferencia de otras regiones, en Atacama surge una idea singular: la posibilidad de exportar agua desalinizada hacia Argentina, en el contexto de proyectos de integración minera binacional. Esta opción, prácticamente inexistente en otras zonas del país, refleja cómo la geografía y la actividad económica están moldeando nuevas expectativas en torno al recurso hídrico. Más de la mitad de los encuestados reconoce que el uso de fuentes alternativas -como el agua desalinizadapuede generar beneficios indirectos. La lógica es clara: si la industria utiliza agua de mar, se libera agua continental que puede destinarse a comunidades y ecosistemas. Este cambio de mirada sugiere una mayor comprensión del ciclo hídrico ampliado y de los beneficios sistémicos de estas tecnologías. Más allá de las percepciones, existe un problema estructural que atraviesa no solo a Atacama, sino a todo el país: la falta de participación efectiva en la toma de decisiones sobre el agua.
Aunque han existido intentos de crear instancias como consejos de cuenca o espacios regionales de participación, estos no han logrado consolidarse. "Chile aún está al debe en construir mecanismos realmente participativos para gestionar la escasez hídrica", afirma Palacios. El caso de Atacama deja una lección clara: la crisis hídrica no es solo un problema de disponibilidad, sino también de percepción, información y gobernanza.
Mientras la preocupación por el cambio climático se mantiene alta, aún persisten brechas en la comprensión de sus efectos, en el rol del agua en la economía y en la forma en que se toman decisiones sobre este recurso estratégico. En un país donde el agua define el desarrollo futuro, cerrar esas brechas será tan importante como encontrar nuevas fuentes. Más del 70% de las personas considera el agua como el servicio básico más importante del hogar.. Más del 70% de las personas considera el agua como el servicio básico más importante del hogar.