Señales de conducta errática en Trump activan presión opositora y críticas internas
Señales de conducta errática en Trump activan presión opositora y críticas internas Las dudas sobre la salud mental del Presidente Donald Trump han resurgido en Estados Unidos en las últimas semanas, reactivando un debate político que combina cuestionamientos médicos, tensiones institucionales y disputas partidistas.
La controversia se intensificó tras una serie de declaraciones y acciones del mandatario en el contexto de la guerra con Irán y su enfrentamiento público con el Papa León XIV, lo que llevó a legisladores demócratas a plantear la posibilidad de una evaluación cognitiva.
El representante demócrata Jamie Raskin, de Maryland, escribió el viernes pasado al médico de la Casa Blanca solicitando una evaluación, en la que señalaba “síntomas compatibles con demencia y deterioro cognitivo”, así como arrebatos “cada vez más incoherentes, volátiles, soeces, desquiciados y amenazantes”. Entre enfrentamiento con el Papa y amenazas a Irán El resurgimiento de estas dudas está estrechamente vinculado a una seguidilla de episodios protagonizados por Trump en las últimas semanas. Uno de los más relevantes fue su retórica en torno al conflicto con Irán, donde llegó a advertir que “toda una civilización” podría ser destruida en caso de una escalada militar. Estas declaraciones se produjeron en un contexto de amenazas reiteradas, ultimátums y posteriores giros en la estrategia estadounidense, lo que contribuyó a una percepción de inconsistencia en la conducción de la política exterior. A ello se sumó un enfrentamiento inédito con el Papa León XIV, quien había criticado la guerra y calificó como “inaceptables” las amenazas contra la población iraní. Trump respondió con ataques verbales directos al Pontífice, al que acusó de ser “débil” en “crimen” y política exterior.
El conflicto derivó en una crisis diplomática más amplia entre Washington y el Vaticano, mientras vaticanistas como Elise Ann Allen advierten que este tipo de enfrentamientos podría afectar la relación con votantes católicos, un segmento relevante del electorado republicano, como dijo la experta a The Washington Post. En paralelo, el mandatario ocasionó controversia al publicar en redes sociales una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparecía con rasgos religiosos, lo que provocó críticas incluso dentro de sectores de derecha.
El episodio se sumó a otros mensajes de tono agresivo o inusual, incluyendo ataques a aliados internacionales, como la Primera Ministra italiana, Giorgia Meloni a quien calificó de Representante demócrata planteó una posible evaluación cognitiva: 61% de los cree que Trump se ha vuelto más errático con la edad, según una encuesta de Reuters/Ipsos. con la edad y un 45% afirma que está “mentalmente lúcido y es capaz de afrontar desafíos”, frente al 54% en 2023.
En tanto, el 49% de los estadounidenses consideró que el mandatario era demasiado mayor para ser Presidente cuando se les preguntó en una encuesta de YouGov de septiembre de 2025, frente al 34% de febrero de 2024, mientras que un 39% dijo que no era demasiado mayor. El politólogo Richard Bensel, de la Universidad de Cornell, sostiene que estas dudas existen, pero su impacto político es limitado en el corto plazo.
“Muchas personas ven a Trump como mentalmente inestable”, afirma, aunque quienes expresan esa preocupación “ya están en su contra”, mientras que los republicanos que comparten esas dudas “permanecen en silencio”. Algunos políticos y medios han planteado que la polémica podría perjudicar a los republicanos de cara a las legislativas de mitad de mandato de noviembre, en las que Trump se juega el control del Congreso. Bensel destaca que las declaraciones de Trump sobre su estado de salud “no persuaden” a quienes ya tienen dudas, lo que sugiere que la controversia tiende a reforzar posiciones previas más que a modificar apoyos. De todas formas, sostiene que el tema “no es un factor en las elecciones al menos por ahora”. El episodio actual se inscribe en una discusión más amplia y persistente. Desde su primera campaña en 2016, la salud física y mental de Trump ha sido objeto de debate público, incluyendo cuestionamientos sobre su edad, transparencia médica y aptitud para el cargo. En distintos momentos, estos temas han resurgido en función de episodios específicos, pero sin traducirse todavía en consecuencias políticas decisivas. APE / EFE “inaceptable”, marcando un patrón que fue calificado de “errático” por dirigentes demócratas, como el congresista Raja Krishnamoorthi. Estos episodios han tenido consecuencias políticas inmediatas.
Legisladores demócratas han reactivado llamados a evaluar la aptitud del mandatario para ejercer el cargo, mientras que en el Congreso se ha vuelto a discutir al menos de forma preliminar el alcance de los mecanismos constitucionales para enfrentar una eventual incapacidad presidencial, en particular el uso de la Enmienda 25 de la Carta Magna. Las iniciativas opositoras todavía no han prosperado. “El gabinete no quiere invocar la Enmienda 25 para un hombre que está claramente loco”, dijo el representante demócrata Jim McGovern. no al movimiento MAGA del mandatario.
Figuras como la excongresista Marjorie Taylor Greene distanciada de Trump hace un tiempo han expresado cuestionamientos tras algunas de las declaraciones del mandatario sobre Irán, mientras que comentaristas del sector y aliados del Presidente han criticado el tono de sus intervenciones.
En respuesta, el mandatario ha calificado a sus detractores incluyendo a exaliados como los comentaristas Tucker Carlson y Megyn Kelly como “gente estúpida” y “locos”. Una encuesta de Reuters/Ipsos de febrero reveló que un 61% de los estadounidenses cree que Trump se ha vuelto más errático Cuestionamiento de sus aliados La Casa Blanca niega que el Presidente tenga algún problema de este tipo y, pese a la intensidad de la polémica, la reacción dentro del Partido Republicano ha sido mayoritariamente defensiva. La dirigencia ha tendido a cerrar filas en torno a Trump, minimizando las críticas y atribuyéndolas a ataques partidistas.
Sin embargo, el debate ha registrado algunas fisuras, particularmente en el ecosistema político y mediático que orbita en torLos ataques verbales del republicano al Papa y sus comentarios sobre la guerra han generado dudas sobre su salud. NICOLÁS GARCÍA DE VAL Estadounidenses Efectos en las elecciones de mitad de mandato. Los ataques verbales del republicano al Papa y sus comentarios sobre la guerra han generado dudas sobre su salud. NICOLÁS GARCÍA DE VAL Estadounidenses Efectos en las elecciones de mitad de mandato TRUMP HA NEGADO tener problemas de salud.