Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.
Jefe antiterrorista de EE.UU. renuncia por guerra en Irán y expone división en el gobierno
Jefe antiterrorista de EE.UU. renuncia por guerra en Irán y expone división en el gobierno Conflicto en Medio Oriente: E n lo que constituye la primera ruptura pública de alto nivel dentro del gobierno del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a raíz de la guerra en Irán, el hasta ahora director del Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC), Joe Kent, renunció a su cargo.
En una carta publicada en redes sociales, afirmó que “no puedo en buena conciencia” respaldar la guerra lanzada por el gobierno republicano, que Irán “no representaba una amenaza inminente” y que Trump fue arrastrado al conflicto por “la presión de Israel”. “Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, escribió Kent, quien encabezaba la agencia encargada de analizar y detectar amenazas terroristas, en medio del temor a una escalada de atentados vinculados a la crisis en Medio Oriente. En el cargo desde julio del año pasado, tras ser confirmado por el Senado en una votación estrecha, Kent había enfrentado cuestionamientos por su apoyo a teorías conspirativas. Era además una figura popular dentro del movimiento MAGA, en parte por su trayectoria militar y por las pérdidas personales que sufrió en la guerra. Participó en 11 despliegues antes de retirarse de las Fuerzas Especiales y luego integrarse a la CIA. Su esposa, la criptóloga Shannon Kent, fue asesinada en 2019 durante una operación contra el Estado Islámico en Siria.
“Es una declaración importante”, aseguró Eric Lob, profesor de la Universidad Internacional de Florida y experto en Irán, quien agregó que lo expresado por Kent “es una preocupación” dentro y fuera de la base de apoyo de Trump “en términos de la falta de claridad con respecto a los objetivos militares” de la guerra.
La carta de renuncia fue duramente cuestionada por funcionarios del gobierno, mientras que Trump lo acusó de ser “débil en seguridad” y aseguró que fue “algo bueno que se haya ido”, según declaró ante la prensa en el Despacho Oval. Según reportó The New York Times, Kent formaba parte de un grupo de funcionarios de la Casa Blanca escépticos frente a nuevas operaciones militares estadounidenses en el extranjero, entre ellos el vicepresidente J. D. Vance y la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard.
La organización The Steady State integrada, según se presenta, por 400 exfuncionarios de seguridad nacional, inteligencia, diplomacia y fuerzas armadas sostuvo que la renuncia de Kent reflejaba divisiones crecientes SSERPDETAICOSSAEHT dentro del aparato de seguridad nacional respecto de la guerra en Irán.
El grupo respaldó su crítica a la falta de justificación estratégica del conflicto, aunque cuestionó que intentara trasladar la responsabilidad hacia Israel y los medios, en lugar de poner el foco en Trump y sus asesores. Israel mata al jefe de seguridad iraní Mientras Washington enfrenta esta crisis interna, en el frente militar Israel asestó uno de sus golpes más sensibles contra la cúpula iraní. Teherán confirmó la muerte de Alí Larijani, jefe del Consejo Superior de Seguridad y una de las figuras más influyentes del régimen, en un ataque atribuido a Israel. En el mismo operativo también murió Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij. Larijani, descrito por la agencia France Presse como un dirigente de fuerte peso ideológico en el régimen pero también de perfil pragmático, era visto como un líder capaz de conciliar facciones.
Algunos funcionarios citados por The New York Times lo comparaban con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su p a p e l c o m o operador político del régimen y su capacidad para explorar posibles salidas negociadas con Washington.
Miembro de una prominente familia iraní, L a r i j a n i, a l igual que el act u a l l í d e r s u premo Mojtaba J a m e n e i, e r a veterano de la guerra de IránIrak (1980-1988). Durante el transcurso de su carrera en el régimen desempeñó los cargos de ministro de Cultura, director de los medios de comunicación públicos, negociador jefe del programa nuclear, presidente del Parlamento, y un último período como jefe del Consejo Superior de Seguridad, donde estuvo a cargo de las estrategias de defensa y la política nuclear. Para Lob, la muerte de Larijani “es algo más que un golpe simbólico.
Es la pérdida de alg u i e n c o n u n profundo conocimiento institucional y un amplio rango de experiencia”, aunque explica que “es probable que la República Islámica se estuviera preparando para estos escenarios. Estoy seguro de que, próximamente, ellos nombrarán a un sucesor de Larijani”. El analista añadió que la eliminación de dirigentes de alto rango puede dificultar una eventual salida diplomática al conflicto.
“Eliminar a Larijani puede provocar mayores dificultades en negociaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos, si es que estas llegaran a ocurrir”, afirmó. n Acusaciones contra Kent La renuncia de Kent y sus acusaciones de la influencia israelí en el gobierno de Trump fue calificada de “antisemita” por varias figuras de la política estadounidense.
Ilan Goldenberg, vicepresidente sénior de J Street organización estadounidense que se define como un grupo liberal pro-Israel y promotor de la diplomacia en la región y antiguo asesor de la excandidata presidencial Kamala Harris, manifestó su rechazo a los argumentos de la dimisión a través de sus redes sociales.
Goldenberg advirtió que la retórica de Kent sobre el “lobby israelí” y el supuesto “engaño” a Trump utiliza “tropos antisemitas clásicos”. Por su parte, el miembro de la Cámara de Representantes Don Bacon, exgeneral de Brigada de la Fuerza Aérea que forma parte del Comité de Servicios Armados, compartió en redes sociales la carta de Kent con un comentario celebrando su renuncia. “El antisemitismo es un mal que detesto, y sin duda no lo queremos en nuestro gobierno”, escribió Bacon. PRIMERA CRÍTICA INTERNA La carta de renuncia de Joe Kent supone la primera crítica de un alto funcionario del gobierno de Trump en criticar el involucramiento de EE.UU. en la guerra con Irán.
Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.. El director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, aseguró que el país fue arrastrado a la guerra por “la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, mientras el ejército israelí eliminó a un miembro clave del régimen iraní. n Acusaciones contra Kent La renuncia de Kent y sus acusaciones de la influencia israelí en el gobierno de Trump fue calificada de “antisemita” por varias figuras de la política estadounidense.
Ilan Goldenberg, vicepresidente sénior de J Street —organización estadounidense que se define como un grupo liberal pro-Israel y promotor de la diplomacia en la región— y antiguo asesor de la excandidata presidencial Kamala Harris, manifestó su rechazo a los argumentos de la dimisión a través de sus redes sociales.
Goldenberg advirtió que la retórica de Kent sobre el “lobby israelí” y el supuesto “engaño” a Trump utiliza “tropos antisemitas clásicos”. Por su parte, el miembro de la Cámara de Representantes Don Bacon, exgeneral de Brigada de la Fuerza Aérea que forma parte del Comité de Servicios Armados, compartió en redes sociales la carta de Kent con un comentario celebrando su renuncia. “El antisemitismo es un mal que detesto, y sin duda no lo queremos en nuestro gobierno”, escribió Bacon. PRIMERA CRÍTICA INTERNA La carta de renuncia de Joe Kent supone la primera crítica de un alto funcionario del gobierno de Trump en criticar el involucramiento de EE.UU. en la guerra con Irán. LA EMBAJADA DE EE.UU. en Irak fue objeto de ataques con drones como parte de la escalada de la guerra en Medio Oriente. JOE KENT es el primer alto funcionario en criticar la guerra.