Editorial: PERSPECTIVAS ECONÓMICAS
Editorial: PERSPECTIVAS ECONÓMICAS altando justo una semana para que José Antonio Kast asuma la presidencia de la República, el panorama económico está confuso.
En el plano interno, la noticia conocida el lunes respecto de que la actividad económica (Imacec) retrocedió en 0,1% en el primer mes del año fue recibida como un balde de agua F fría, porque ya se había incorporado en las expectativas que la economía se venía ajustando a un mayor ritmo de expansión. Excepto los servicios y el comercio, en todos los otros sectores se registró una variación negativa.
Las perspectivas para los próximos meses -sin considerar los efectos que podrá tener el nuevo conflicto geopolítico que se desató la semana pasadason de un crecimiento moderado, pero en la medida que el Gobierno entrante entregue señales potentes en sus primeros 90 días, el cuadro podría modificarse durante la segunda mitad del año. Y de ello dependerá si el resultado global estará o no por encima del 2,5%, punto medio del rango entre 2% y 3% en el que se sitúa la mayoría de las proyecciones.
Es innegable que el cuadro global económico y geopolítico que está como telón de fondo instala un grado de incertidumbre adicional que se traslada a todos los ámbitos, y pone un punto de interrogación en las perspectivas para 2026.
La inestable e impredecible política comercial que continúa impulsando el Presidente de EEUU, Donald Trump, sumada a los resultados de las empresas tecnológicas que no terminan de convencer a los mercados, están provocando vaivenes en el ámbito bursátil de los cuales Chile no puede escapar.
Esto, al punto que todo lo que se había ganado en los dos primeros meses en los índices accionarios locales se ha revertido en las últimas semanas, tendencia que se ha visto reforzada en los últimos días por el conflicto en el Medio Oriente.
Y a pesar de que esto último es todavía una noticia en desarrollo, todo parece indicar que el precio del petróleo se mantendrá por algún tiempo por encima de lo inicialmente proyectado, y dependiendo de lo que ocurra con el precio del cobre los efectos sobre el tipo de cambio podrán ser más o menos profundos. De ello dependerá que se incuben o no presiones inflacionarias que parecían haber quedado atrás luego de la apreciación del tipo de cambio en los meses pasados.
El alza en el tipo de cambio responde en buena medida al fortalecimiento del dólar a nivel internacional, lo que, sumado a la incertidumbre respecto a la demanda futura por cobre, ha influido en un debilitamiento en el precio del metal rojo.
En este contexto, la tendencia inflacionaria que se observa en Chile, sumada al mediocre desempeño de los niveles de actividad en enero, no ponía en duda que en la próxima reunión de política monetaria del Banco Central se iba a ratificar una nueva disminución en la tasa de interés en 25 puntos base, manteniéndose en este nivel "neutral" durante un período prolongado.
Pero los nuevos hechos, entre ellos el alza en el precio del petróleo -y por ende en las gasolinasy el aumento en el tipo de cambio agregan un ingrediente nuevo que también deberá ser tomado en cuenta por el instituto emisor.
El panorama para los próximos meses apunta a un crecimiento moderado, que podría cambiar dependiendo de las señales del nuevo Gobierno.. EDITORIAL El panorama para los próximos meses apunta a un crecimiento moderado, que podría cambiar dependiendo de las señales del nuevo Gobierno.