Autor: J.P. PALACIOS
El otro talón de Aquiles del fisco: volatilidad del precio del litio podría tensionar las finanzas públicas
El otro talón de Aquiles del fisco: volatilidad del precio del litio podría tensionar las finanzas públicas La discusión sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas ha vuelto a ocupar un lugar central en el debate económico, tras el déficit fiscal mayor que el esperado que se registró al c i e r r e d e 2 0 2 5, q u e f u e d e -3,6% del PIB en términos estructurales, y un nivel de endeudamiento que, pese a su estabilización en 2025, se mantiene por sobre los 40 puntos del PIB. También han sido cuestionados los modelos de proyección de ingresos de la Dirección de Presupuestos (Dipres) durante el gobierno anterior. El último año que se registró un superávit de las cuentas públicas fue en 2022. En ese período, el litio fue clave.
En particular, los ingresos fiscales vinculados al mineral aumentaron desde 0,08% del PIB en 2021 a 1,24% del PIB hace cuatro años atrás, reflejando la fuerte alza del precio internacional del carbonato de litio observada durante ese período (ver gráfico). Ello ayudó a cerrar ese año con superávit efectivo (1,1%) y estructural (0,5%), algo que no pasaba desde 2012 y 2015 y adquirió relevancia el análisis del litio como una fuente creciente de ingresos fiscales potenciales. Sin embargo, a diferencia del cobre, el mineral no está incorporado en la regla de Balance Cíclicamente Ajustado (BCA), también conocida como regla fiscal. Es decir, no tiene ajuste por volatilidad, pese a que su precio ha sido variable en los últimos años.
La misma Dipres ha advertido en años previos que esta limitación metodológica puede constituir un riesgo para la sostenibilidad fiscal, en la medida que permite comprometer gasto permanente a partir de ingresos fiscales cíclicos o transitorios, que no son corregidos por la regla fiscal.
Un informe de la Escuela de Negocios del ESE Business School de la U. de los Andes advierte que si estos ingresos que pueden ser transitorios terminan financiando gasto permanente, se podrían ampliar los déficits estructurales y dificultar la convergencia de la deuda, que según el C o n s e j o F i s c a l A u t ó n o m o (CFA) no debiera superar el 45% del PIB. Ante ello, se plantea contar con un marco fiscal que permita distinguir adecuadamente entre los componentes cíclicos y estructurales de dichos ingresos.
PFA “Esto es fundamental para evitar que aumentos transitorios de la recaudación asociada al litio se traduzcan en compromisos permanentes de gasto público y, post e r i o r m e n t e, e n d é f i c i t s f i s c a l e s persistentes cuando dichos ingresos se reduzcan, los que, en ausencia de fuentes alternativas, deban financiarse mediante un mayor endeudamiento, dificultando aún más el proceso de convergencia de la deuda pública como porcentaje del PIB.
En otras palabras, gastos permanentes requieren ingresos permanentes y dado que el litio se comporta de manera similar al cobre al ser un miner a l, l o s c i c l o s e c o n ó m i c o s mundiales lo afectan de manera importante”, se concluye en el estudio.
En esa línea, el i n v e s t i g a d o r d e l ESE de la U. de los Andes, Maximiliano Villalobos, enfatiza que en la medida en que el litio gane mayor relevancia fiscal, resulta clave avanzar hacia su incorporación formal dentro de la regla fiscal, siguiendo precedentes como el ajuste introducido en el pasado para los ingresos por molibdeno de Codelco.
“Un tratamiento institucional similar al del cobre con parámetros transparentes y estimaciones definidas por expertos independientes permitiría aislar de mejor manera el componente transitorio de estos ingresos, en lugar de dep e n d e r e x c l u s i v a m e n t e d e ajustes prudenciales respecto de las rentas de propiedad de Corfo, como los que existen actualmente con la metodología actualizada”, planteó. Incertidumbre por la guerra El conflicto en Irán que ya cumple un mes ha tensionado el mercado de las materias primas y ha afectado las expectativas de crecimiento mundial. En este escenario, se ha generado en los últimos días un descenso en el precio del carbonato de litio, que se ha cotizado sobre los US$ 10.000 la tonelada. Este panorama de volatilidad, que afectaría también a las finanzas públicas, persistirá, advierte el experto en minería y académico de la U. Católica Gustavo Lagos.
“La demanda de litio va a ser más lenta este año de lo que fue el año pasado, por el menor crecimiento y debido a est a g u e r r a q u e n o s a b e m o s cuánto va a durar. Hay muchos riesgos, creo que el precio del litio va a bajar marginalmente... Pero si se prolonga la guerra, podemos tener otro escenario”, explicó Lagos. El economista sénior del Observatorio del Contexto Económico de la U. Diego Portales (UDP), Juan Ortiz, si bien cree que puede haber un posible repunte del litio, ve difícil proyectar por ahora escenarios de recaudación fiscal.
“Hoy tenemos los datos (fiscales) a enero, por lo tanto, hay un margen acotado de información sobre la dinámica de ingresos, lo que hace más complejo poder calibrar resultados de ejecución presupuestaria e incidencia de proyecciones anuales”, reconoce Ortiz. SUPERÁVIT En 2022 los ingresos fiscales por litio llegaron a 1,24% del PIB. Autor: J.P. PALACIOS. Se advierte que si estos ingresos —que pueden ser transitorios— terminan financiando gasto permanente, podrían ampliar los déficits estructurales y dificultar la convergencia de la deuda. El metal no está incorporado en la regla de balance estructural SUPERÁVIT En 2022 los ingresos fiscales por litio llegaron a 1,24% del PIB. Por la mayor incertidumbre global, el precio del litio en los últimos días ha registrado bajas.