La democracia universitaria bajo presión
La democracia universitaria bajo presión En Chile es una promesa frágil La democracia universitaria bajo presión por Álvaro Ramis* Mi situación: un golpe de mano administrativo Con fecha 26 de marzo de 2026, ci presidente presidente del Directorio comunicó, de manera unilateral, unilateral, el término de mis funciones como Rector, sin procedimiento estatutario alguno, alguno, sin intervención del Consejo Superior. sin los quórums exigidos y sin causal válida. válida. El Directorio actué como silos estatutos no existieran: instaló autoridades de facto, hloqueó accesos y plataformas digitales, e intervino los canales oficiales de comunicación. comunicación. Se trata de un golpe de mano administrativo administrativo contra una autoridad democráticamente democráticamente elegida. Esta situación ha sido sometida a la Corte de Apelaciones de Santiago mediante un recurso recurso de protección.
La sola admisibilidad del recurso indica la gravedad de lo denunciado: denunciado: no es una disputa interna menor, sino una controversia constitucional sobre la legitimidad legitimidad del ejercicio del poder en una institución institución de educación superior. El caso Montecinos: presión política y activación mediática El caso del rector Montecinos presenta una lógica diferente pero igualmente perturbadora. perturbadora. Elegido en junio de 2025 en la U. Austral, Austral, tras la grave agresión a la ministra Ximena Ximena Lincolao en el cam pus de Valdivia, desde el oficialismo se le exigió públicamente públicamente que renunciara. El Directorio emitió un comunicado en tono notoriamente distinto distinto al del rector, asumiendo implícitamente implícitamente fallasen el manejo del incidente. Los estatutos contemplan la remoción por “notable abandono de deberes o actos actos que lesionen gravemente los intereses de la Corporación”, mediante acuerdo de dos tercios del Consejo Superior. Hasta aquí los hechos. Pero la existencia de estas estas causales no explica por qué se activan mediante presiones extraestatutarias. Lo que ambos casos revelan es una tensión estructural estructural no resuelta: entre la legitimidad democrática de las autoridades elegidas los poderes fácticos que buscan forzar su remoción. Dos caras de una misma tensión En mi caso, esa tensión se resolvió ilegalmente ilegalmente mediante la fuerza administrativa del Directorio. En el caso de la U. Austral, los mecanismos de presión son igualmente igualmente visibles: interpelación pública desde el gobierno, activación mediática de declaraciones declaraciones antiguas del rector, divergencia entre entre Directorio y Rectoría. La continuidad de una autoridad elegida no depende solo de su desempeño institucional, sino de su posi ción en el tablero políticodel momento. Tres razones para la preocupación Primera; principio. La autonomía universitariaes universitariaes una garantía del pluralismo intelectual. Cuando se erosiona desde dentro por directorios que ignoran estatutos, estatutos, o desde fuera por presiones políticas políticas se debilita la capacidad de las universidades universidades de ser espacios independientesde independientesde reflexión. Segunda: procedimiento. La de mo. cracia universitaria vale en los momentos difíciles. Respetar a una autoridad elegida cuando todo marcha bien no requiere esfuerzo. esfuerzo. La prueba real es silos estatutos se respetan cuando surgen desacuerdos o presiones presiones externas. Si pueden ser ignorados por el poder fáctico, dejan de ser estatutos y se convierten en decorado. Tercera: contexto politico. Chile transita transita un año electoral con tensiones agudizadas. agudizadas. Las universidades se convierten en escenarios de disputa de narrativas políticas. políticas. El rector Monteci nos fue interpelado interpelado no solo por su gestión el día de la agresión, agresión, si no por declaraciones de un podcast de 2021, viralizadas en redes sociales. La linea entre rendición de cuentas legítima y linchamiento político se vuelve peligrosaniente peligrosaniente difusa. Este linchamiento secaracteriza secaracteriza por tres rasgos: descontextualización descontextualización de dichos pasados, amplificación niediática desproporcionada y exigencia de consecuencias que exceden cualquier falta real. Nada de esto exime de responsabilidades. responsabilidades. El punto es la integridad de los procedimientos procedimientos para exigir cuentas o removerautoridades, removerautoridades, y el respeto a la democracia y la soberania soberania de las comunidades universitarias. El contexto de ambigüedad gubernamental Estas razones adquieren mayor preocupación preocupación ante las ambigüedades del actual gobierno gobierno en politica universitaria.
Un ejemplo ejemplo reciente: el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, señaló que el “Plan de Reconstrucción” Reconstrucción” de ¡ Cast contemplaba retirarla gratuidad gratuidad a quienes hubieran egresado hace más de doce años (tope en torno a los 30 años), mientras el ministro del Interior, Claudio Alvarado, afirmaba lo contrario. Solo tras esa contradicción, el ministro García Ruminot Ruminot debió aclarar que la limitación no formaria formaria parte de la iniciativa. La gestión universitaria no puede ser coherente coherente cuando la política pública se define mediante declaraciones contradictorias entre entre ministros.
Cuando el gobierno presiona por la renuncia de un rector elegido, cuando cuando directorios actúan al margen de los estatutos, estatutos, y cuando el financiamiento se define por improvisación, se erosiona la confianza de las comunidades en un marco estable y democrático para ejercersu autonomía. Tres medidas urgentes Frente a esta fragilidad, se requieren tres medidas: Primero: que los directorios universitarios universitarios tengan composiciones democráticas, no designaciones discrecionales por cuotas políticas o corporativas. Segundo: que las causales de remoción de autoridades elegidas como “notable abandono de deberes” sean objetivas, acotadas acotadas y verificables. Tercero; que el Estado se abstenga de presionar públicamente a rectores elegidos, reconociendo que la autonomía incluye el derecho a la gestión independiente, incluso cuando no coincida con laspreferenciasdel gobierno.
Conclusión Una democracia universitaria robusta no se mide por la capacidad de elegir rectores, rectores, sino por la capacidad de procesar institucionalmente institucionalmente los conflictos: sin atajos, sin golpes de mano, sin presiones políticas que sustituyan al derecho. Cuando esa capacidad capacidad falla, no pierdo solo yo: pierde la universidad universidad como institución, y con ella, un espacio espacio irremplazable para la vida democrática desu comunidad y de la sociedad. Reconstruir la confianza exige coherencia coherencia desde el Estado y respeto alas procedimientos procedimientos desde los órganos corporativos. Sin ambas condiciones y sin las reformas señaladas, señaladas, la democracia universitaria seguirá seguirá siendo cii Chile una promesa frágil. Rector Universidad Academia de Humanismo Cristiano, legalmente elegido, separado de su cargo pci actos contrarios a los estatutos, con litigios pendientes ante los tribunales de justicia. Li Sizlciiio u, liVtiaitoiiu chileno atraviesa un momento de singular tensión en sus mecanismos de gobierno democrático. Dos casos recientes, ocurridos con apenas semanas de diferencia, iluminan esta fragilidad: el mío propio, en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, y el del rector Egon Montecinos en la Universidad Austra de Chile. BilIy Noise. Hoiter de ritmo (Oleo sobre tela). 2025 (Insta: gbillynoise77).