Policrisis y ciudades al limite: experta advierte que modelo urbano chileno "está agotado"
Policrisis y ciudades al limite: experta advierte que modelo urbano chileno "está agotado" Las ciudades chilenas están enfrentando una presión inédita.
El alza del costo de la vida, la crisis energética, la emergencia climática y un escenario internacional inestable no solo coexisten, sino que interactúan entre sí, configurando lo que distintos especialistas han denominado una "policrisis". Para Gabriela Guevara, académica del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de O'Higgins (UOH), este escenario no hace más que evidenciar un problema más profundo: la fragilidad estructural del modelo urbano que ha predominado en el país durante las últimas décadas. "Las ciudades están resistiendo desde una posición estructuralmente frágil", plantea.
Su diagnóstico apunta a un modelo de urbanización subsidiario y orientado al mercado, consolidado desde la Política Nacional de Desarrollo Urbano de 1979 -cuyo principio fundacional expresó que el suelo urbano no es un recurso escaso-, que ha legado deudas urbanas acumuladas: segregación socioespacial, periferias mal equipadas; un déficit habitacional que, según Déficit Cero y el Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS), supera las 650 mil viviendas; dependencia energética de combustibles fósiles importados e infraestructura diseñada para un clima que ya no existe. Más que un fenómeno coyuntural, la Dra. Guevara Cué advierte que la actual convergencia de crisis opera como una "prueba de esfuerzo" que deja al descubierto esas fallas con crudeza y de manera profundamente desigual.
La actualización de la Política Nacional de Desarrollo Urbano de 2014, elaborada por la Comisión Asesora Presidencial, y las propuestas posteriores del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CNDU), reconocieron la necesidad de transitar hacia ciudades integradas, equitativas y sustentables; sin embargo, su implementación ha dependido de voluntades políticas oscilantes entre administraciones y sin mecanismos formales que aseguren su continuidad. Planificación regional La Región de O'Higgins constituye, a juicio de la investigadora, un caso ilustrativo de estas tensiones.
Rancagua y Machalí han expandido sus manchas urbanas sobre suelos clase I y II del Valle Central -los de mayor capacidad agrícola del país-, mientras el Plan Regulador Metropolitano de Rancagua no ha logrado contener la expansión de baja densidad. Pichilemu, Santa Cruz y el secano costero experimentan una presión inmobiliaria creciente sin infraestructura hídrica ni vial adecuada. "Se trata de territorios que crecen sin la infraestructu ra necesaria para habitarlos con dignidad", explica..